Marisela, de 48 años, junto a su marido y asesino durante una cena

Marisela, de 48 años, junto a su marido y asesino durante una cena E.E.

Reportajes LA VIDA DE LAS VÍCTIMAS (XXXIX)

Marisela, la pintora asesinada y quemada por su marido frente a un cementerio

Era boliviana, tenía 48 años y trabajaba limpiando casas por horas. Deja cinco hijos huérfanos. Vivía en La Llagosta, un pueblo de Barcelona. Su pareja Miguel la mató y luego le prendió fuego al coche con él dentro.

David López Frías

Se llamaba Marisela Arauz Cuéllar, era natural de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y tenía 48 años cuando Miguel Ángel Guardia, el amor de su vida, la mató. El homicida le pegó fuego después al coche, con los dos cuerpos dentro. Ocurrió el pasado mes de mayo y los Mossos han investigado el suceso durante más de dos meses. Nadie se explicaba cómo aquel coche había ardido con los dos cuerpos dentro en las afueras del pueblo. ¿Cómo ardió? ¿Qué hacían en un lugar tan poco frecuentado?. La policía autonómica catalana acaba de confirmar que se trata de un asesinato. Marisela Arauz es la víctima número 39 que muere este año en este país por violencia machista.

Marisela vivía en La Llagosta, un pueblo de 12.000 habitantes del Vallès Oriental (Barcelona). Aquí llevaba más de una década y estaba perfectamente integrada. Se dedicaba a trabajar de forma esporádica limpiando casas, a cuidar de sus nietos… y a pintar. La gran ilusión de Marisela desde que era joven fue pintar cuadros. Y hace unos años decidió empezar a formarse en técnicas de dibujo. En sus redes sociales mostraba con orgullo sus trabajos expuestos en una galería. El año pasado no fue sencillo para Marisela. Sufrió un accidente fortuito mientras caminaba y se rompió el tobillo. Tuvo que ser operada, lo que le hizo faltar a muchas clases. A pesar de los contratiempos, no abandonó y concluyó el curso de pintura.

Marisela presumía de sus pinturas en las redes sociales

Marisela presumía de sus pinturas en las redes sociales E.E.

No era mujer de muchos compromisos sociales. Familiar y hogareña, vivía por y para sus cinco hijos (dos de ellos menores de edad) y sus nietos. Pero siempre acompañada de su marido. Su relación con Miguel, tabién boliviano, era perfecta. Al menos cara a la gente. Es lo que dicen los vecinos que la conocieron. No había denuncias previas. No había precedentes de agresiones ni amenazas. Miguel y Marisela siempre fueron una pareja bien avenida y así lo plasmaba ella en sus redes. En la mayor parte de las fotos que publicaba salía Miguel, la persona que a la postre le ha quitado la vida.

"A saber qué le pasó por la cabeza"

“Miguel estuvo trabajando para mí un tiempo como camarero y su comportamiento siempre fue intachable”, cuenta un hostelero de La Llagosta, que lo define como “amable, respetuoso y muy tranquilo. Ella venía a veces a verlo al bar. Nadie notó nada que nos hiciera pensar que había problemas graves en la relación. A saber qué le pasó por la cabeza a Miguel”.

Marisela fue primero asesinada por su marido y luego calcinada en el coche del matriomonio

Marisela fue primero asesinada por su marido y luego calcinada en el coche del matriomonio E.E.

Ella trabajaba esporádicamente limpiando por horas. La tarde del asesinato, ella había ido a limpiar una casa a Barcelona. Él la fue a recoger con el coche, sin que nada hiciese prever el trágico desenlace. De vuelta a La Llagosta, él se desvió. No se dirigió a casa, como era habitual. Varió el recorrido y condujo hasta una carretera de las afueras del pueblo, apartada de las viviendas. Allí, en una carretera secundaria entre el cementerio y una depuradora de aguas, Miguel la asesinó. Luego le prendió fuego al coche con él dentro.

“Han sido días muy duros para todos” explican fuentes de la familia. La hija mayor de Marisela ha sido la que se ha encargado de trasladar las cenizas de Marisela hasta Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a pesar de su delicada situación económica. Era la última voluntad de su madre y quería cumplirla. 

Marisela Arauz, de 48 años, es la trigésimo octava mujer asesinada por un hombre desde que comenzó el año. En España, en 2017, también han sido asesinadas María Raquel Castaño Urbán, 63 años, Donna Cowley, de 47 años,  Fadwa Talssi, de 29 años; Matilde de Castro, de 44 años; una mujer de 25 años cuyo nombre se desconoce; Blanca Esther Marqués, de 48; Toñi García Abad, de 33 años; María de los Ángeles, de 77 años; Virginia Ferradás, de 55 años; Cristina Martín Tesorero, de 38 años; Ana Belén y Ana, madre e hija de 46 y 18 años; Carmen González Ropero, de 79 años; J.D.L.M., de 40 años (solo se conocen las iniciales); Laura Nieto Navajas, de 26 años; María José Mateo García, de 51 años; Leidy Yuliana Díaz Alvarado, de 34 años; Margaret Stenning, de 79; una mujer de 91 años cuyo nombre se desconoce; Mariló Correa Pérez, de 47 años; Gloria Amparo Vásquez, de 48 años; Erika Lorena Bonilla Almendárez, de 32 años; Yurena López Henríquez, de 23 años; María Victoria Zanardi Maffiotte, de 44; Ana María Rosado, de 42 años; Andra Violeta Nitu, de 24 años; Raquel López, de 45; María del Rosario Luna, de 39 años; Eliana González Ortiz, de 27 años; Ana Hilda Linares Báez, de 55 años; Susana Galindo Moreno, de 55 años; Beatriz Ros García, de 30 años; Valentina Chirac, de 37; Encarnación Barrero Marín, de 39; Encarnación García Machado, de 57 años; Mari Carmen Carricondo, de 66, así como Ana Belén García de 38.

En EL ESPAÑOL también contabilizamos el caso de Noemí Dávila: no fue víctima mortal, pero su pareja, Vladimir Valdovinos Ibacache, se tiró de una ventana del hospital La Paz junto a la bebé de ambos para vengarse de ella.

En total, la serie 'La vida de las víctimas' contabiliza 36 mujeres asesinadas más el caso de la bebé y su madre. EL ESPAÑOL está relatando la vida de cada una de estas víctimas de un problema sistémico que entre 2003 y 2016 ya cuenta con 872 asesinadas por sus parejas o exparejas.