Susana fue estrangulada por Jesús en la noche del sábado en su casa de Ciudad Lineal. Luego, él trató de suicidarse.

Susana fue estrangulada por Jesús en la noche del sábado en su casa de Ciudad Lineal. Luego, él trató de suicidarse. EL ESPAÑOL

Reportajes La vida de las víctimas (XXVIII)

Susana, la terapeuta de Reiki que fue estrangulada por su marido recién jubilado

Tenía 55 años, le encantaba viajar y las pseudoterapias alternativas. El sábado por la noche, al filo de las diez, su pareja, Jesús, la mató y luego trató de suicidarse.

Brais Cedeira

Susana Galindo Moreno tenía 55 años y, según sus vecinos, no se le conocía trabajo. “Era ama de casa”, dicen unos. “Estaba desempleada”, apuntan otros. Ella, en su perfil de las redes sociales, mantenía que era terapeuta de energía Reiki y transpersonal, una pseudoterapia que utiliza una “técnica” que ellos denominan “de canalización y transmisión de energía vital a través de la imposición de manos”. Según cuentan en terapiareiki.es, “se utiliza para obtener paz y equilibrio en todos los niveles”. Esa vida feliz, que mostraba en sus fotos en Facebook de fiesta y veraneo con sus amigas y familia se terminó este sábado cuando su marido, Jesús Rego Bernal, la estranguló hasta matarla, al filo de las diez de la noche en su casa de Vicente Espinel, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal. 

Pelo corto y negro, vestidos de flores, pulseras, se definía en sus perfiles virtuales como una persona “alegre, sociable. Me gustan los animales, la naturaleza, bailar y salir con las amigas”. No tenía hijos; sí dos gatos, Kira y Hermes, que eran sus amores. “Mis angelitos, la alegría de la casa”. En su Facebook, compartía todo tipo de publicaciones sobre las pseudoterapias y los métodos alternativos que a ella la gustaban: vídeos de meditación, invitaciones a talleres sobre la mente, vídeos del Dalai Lama...

A Susana también le gustaba viajar. El año pasado, el ocho de marzo, Día Internacional de La Mujer, estaba en Seychelles de viaje. Desde allí quiso felicitar a "todas las mujeres del mundo que son bellas, elegantes. Ser felices todos los días de vuestra vida y en la adversidad sonreír". Este sábado su vida se extinguió cuando su marido, el presunto agresor, la mató en su propia casa. 

Estrangulamiento e intento de suicidio

Susana y Jesús vivían en el primer piso de este bloque de Ciudad Lineal.

Susana y Jesús vivían en el primer piso de este bloque de Ciudad Lineal. B.C.

Eran las 22 de la noche cuando la Policía Nacional recibió una llamada desde el número 27 de la calle Vicente Espinel, en el distrito de Ciudad Lineal (Madrid). Al otro lado del teléfono estaba Jesús, 61 años, jubilado. Lo que les dijo a los agentes tiene todavía consternado al bloque en el que vivía con Susana, su mujer, de 55 años de edad. Les dijo a los agentes que acababa de matarla. La había estrangulado con sus propias manos.

Después de asesinarla, Jesús cogió un cuchillo de cocina y trató de suicidarse. Cuando llegaron los de emergencias lo hallaron completamente ensangrentado, con una herida en el pecho, a la altura del corazón, y otra en el abdomen. Eran superficiales; no revestían gravedad. Pese al intento de suicidio, su vida no corría peligro. Dentro, en la casa el cuerpo de ella estaba tirado sobre la cama del dormitorio. No hubo posibilidad de reanimarla y los servicios del Summa, que se desplazaron hasta la zona tras el aviso de la Policía Nacional, certificaron la muerte de la mujer. Su marido la había asesinado.

“Al llegar al piso, yo al hombre lo vi ahí tirado. Estaba lleno de sangre”. Quien habla a EL ESPAÑOL es Amalia – nombre ficticio-. Cuando volvió a casa en la noche de este sábado, se encontró un enorme dispositivo policial montado en su rellano. Ella vive en el 1º B y era vecina de la pareja. Una hora antes todo estaba tranquilo. Cuando se disponía a entrar en su vivienda, los agentes le abordaron en las escaleras. “La policía me empezó a preguntar”, explica a EL ESPAÑOL.

Susana era terapeuta de reiki.

Susana era terapeuta de reiki. EL ESPAÑOL

-¿A dónde va usted? - le preguntó uno de los agentes-.

-Me voy a mi casa.

-Pues quédese ahí dentro y no salga para nada.

Y fue entonces, al subir las escaleras hacia el primer piso, cuando vio el cuerpo ensangrentado de su vecino. Estaba vivo pero no dejaba de sangrar. Lo que ella no sabía es que dentro del piso, Susana yacía muerta sobre la cama de su habitación. Una vecina que resultaba muy querida en el vecindario. Al igual que su marido. Nadie sospechaba que podría ocurrir lo que ocurrió esa noche.

Otro de los vecinos conocía a la pareja desde hacía 20 años. “No había nada que nos hiciera pensar que fuera a ocurrir lo que ha ocurrido”, explica a EL ESPAÑOL frente al portal del edificio. Sobre él, las persianas bajadas del primer piso en el que, en la noche de este sábado, mataron a vigésimo octava mujer víctima de la violencia machista en este año 2017. Dentro, en el rellano, justo enfrente del felpudo y junto a la puerta de la casa, todavía permanecen en el suelo los restos de la sangre de Jesús, tras haber matado a su mujer.

Jubilado de Alsa

Jesús se había jubilado. Estranguló a su mujer en la noche del sábado.

Jesús se había jubilado. Estranguló a su mujer en la noche del sábado. EL ESPAÑOL

Jesús, por su parte, acababa de jubilarse o estaba en proceso de ello, según los vecinos que le conocían. Cacereño de origen, había trabajado durante muchos años en Alsa, la empresa de autobuses, como jefe de negociado. Habían hecho una regulación de plantilla y lo prejubilaron hace cosa de dos años. Cuando llegaron los efectivos policiales y de emergencias procedieron a trasladar al hombre al Hospital Gregorio Marañón. Allí se encuentra ingresado bajo vigilancia. Lo han arrestado por el asesinato de su pareja.

Según fuentes policiales, si la evolución de Jesús es buena, se le podría tomar declaración en las próximas horas. Pero tienen que darle el alta para que pase a disposición judicial. En cuanto esté en condiciones, como ya ocurrió casos anteriores de violencia machista, el juez puede ordenar al momento de salir del hospital que el hombre ingrese en prisión.

Susana no le había denunciado previamente. Tampoco Jesús tenía antecedentes de ningún antecedente similar. Quizá por eso los vecinos de su bloque se encuentran consternados desde el pasado sábado a las diez de la noche. Muchos salían a las ventanas a ver qué estaba sucediendo, puesto que los agentes les prohibieron abandonar sus viviendas.

Los vecinos todavía lo comentan durante la mañana del domingo, horas después de que se levantase el cadáver de Susana. “Yo estaba dando un paseo con mi mujer a eso de las ocho y media. Y nada. No había escuchado nada. Al llegar, ya estaba toda la policía. Esto son cosas que no son para vivirlas”, explica un hombre de avanzada edad a EL ESPAÑOL.

La puerta de la casa de Susana y de Jesús.

La puerta de la casa de Susana y de Jesús. B.C.

Ha habido una idea repetida y recurrente en las conversaciones con los habitantes del número 27 de la calle Espinel, y es el hecho de que ninguno escuchase nada. Todo ocurrió de manera silenciosa. Nadie supo ni se enteró de que Jesús asesinó, con sus propias manos a su mujer este sábado por la noche. Le apretó la garganta hasta causarle la muerte por ahogamiento. Luego trató de suicidarse.

-¿Escuchó usted algún ruido en esas horas?

-Nada. ¡Absolutamente nada! El primer sorprendido fui yo. Sorprendidísimo. Porque no había nada de decir: es que estaban todos los días en una pelea. No, no. Nada de eso. Siempre habían sido muy cordiales y educados. Horroroso.

Susana Galindo Moreno, de 55 años, es la vigésimo octava mujer asesinada por un hombre desde que comenzó el año. En España en 2017 también han sido asesinadas Matilde de Castro, de 44 años; una mujer de 25 años cuyo nombre se desconoce; Blanca Esther Marqués, de 48; Toñi García Abad, de 33 años; María de los Ángeles, de 77 años; Virginia Ferradás, de 55 años; CristinaMartín Tesorero, de 38 años; Ana Belén y Ana, madre e hija de 46 y 18 años; Carmen González Ropero, de 79 años; J.D.L.M., de 40 años (solo se conocen las iniciales); Laura Nieto Navajas, de 26 años; María José Mateo García, de 51 años; Leidy Yuliana Díaz Alvarado, de 34 años; Margaret Stenning, de 79; una mujer de 91 añoscuyo nombre se desconoce; Mariló Correa Pérez, de 47 años; Gloria Amparo Vásquez, de 48 años; Erika Lorena Bonilla Almendárez, de 32 años; Yurena López Henríquez, de 23 años; María Victoria Zanardi Maffiotte, de 44; Ana María Rosado, de 42 años; Andra Violeta Nitu, de 24 años;Raquel López, de 45; María del Rosario Luna, de 39 años; Eliana González Ortiz, de 27 años; así como Ana Hilda Linares Báez, de 55.

En total, la serie 'La vida de las víctimas' contabiliza 28 mujeres asesinadas. EL ESPAÑOL está relatando la vida de cada una de estas víctimas de un problema sistémico que entre 2003 y 2016 ya cuenta con 872 asesinadas por sus parejas o exparejas.