Hablando sobre España

"No creo que Rajoy sea Churchill y no tenga reemplazo "

Entrevista al economista y jurista Manuel Conthe.

Manuel Conthe

Manuel Conthe

  1. Manuel Conthe

Manuel Conthe (Madrid, 1954), economista codiciado e independiente. Estuvo con los gobiernos de González y Zapatero, como ha estado cerca de Rivera. Con Solchaga fue director general del Tesoro y con Solbes secretario de Estado de Economía. En tiempos de Zapatero ocupó la presidencia de la CNMV. También fue vicepresidente para el Sector Financiero del Banco Mundial en Washington. Ha asesorado a Ciudadanos. Está en el arbitraje internacional. Es buen observador de nuestra realidad.

¿De los polvos del inmediato pasado nos llegan los lodos de la inestabilidad política?

El Partido Popular tenía que pagar un precio no sólo por la corrupción que le ha aquejado, sino porque la ha abordado con poca credibilidad. Empezando por el Presidente del Gobierno. Y hay otro factor: todo gobierno que tiene que adoptar medidas de ajuste, salvo contadísimas excepciones, se vuelve impopular. Pero el factor de la corrupción ha sido muy significativo.

Hacia el futuro, ¿a “la herencia recibida” de Zapatero se sumará ahora la herencia de Rajoy?

Con el gobierno de Rajoy, en política económica no sería demasiado severo. Ha habido errores indudables como la amnistía fiscal, impresentable y errónea. También mal, en sus primeros seis meses, la intervención de Bankia, brutal y con revanchismo político. Pero la política económica era la que necesitaba el país, y sinceramente no creo que hubiera sido muy distinta si Zapatero hubiera seguido en el gobierno. Zapatero en mayo de 2010 trató de tomar medidas, que dicho sea de paso, fueron muy criticadas injustamente por el Partido Popular en la oposición.

“Sobre la línea política que seguirá el señor Sánchez hay signos para ser moderadamente optimistas”

El PSOE ha pasado de González y Zapatero a Pedro Sánchez.

Al Partido Socialista español, como a todos los partidos socialistas, les pasa lo que dijo Keynes, que tiene dos almas, una sensata y pragmática, que en España estuvo representada por González y sus sucesivos ministros de economía, Boyer y también Solchaga y Solbes, y otra más dogmática, con independencia de que su acción tenga consecuencias funestas. Yo todavía no sé cuál es el alma del actual secretario general, pero lo que sí sé es que nombró como responsable de economía a Jordi Sevilla, que tiene un alma sensata. Por otro lado, la presidenta andaluza, Susana Díaz, que es otra gran figura del PSOE, derrocha sensatez. Con lo cual, con la incertidumbre que hay sobre las convicciones íntimas, sobre la línea política que seguirá el señor Sánchez hay signos para ser moderadamente optimistas.

Tanto el PP como el PSOE están en crisis.

En el caso del PP la corrupción es determinante. Lo dijo Pedro Sánchez de una forma muy violenta en el debate con el señor Rajoy, pero parece claro que alguien que ha mandado el célebre SMS a Bárcenas en ninguna democracia de las que a mí me parecen modélicas sobrevive en el cargo veinte minutos, y aquí ha sobrevivido varios años. Con lo cual había ahí un precio acumulado. Y con el PSOE ha habido dos factores. Primero, el desengaño de muchos votantes con el giro que tomó la política económica de Zapatero a partir del año 2010. Zapatero cometió el error de hacer promesas y al poco tiempo tener que incumplirlas. El cheque bebé, lo dio y lo quitó. La ayuda de los 400 €, la dio y la quitó. El IVA, lo mismo. Decía Maquiavelo que el mal hay que hacerlo todo junto y el bien dosificarlo. Lo peor que se puede hacer es dar un beneficio y luego quitarlo, porque la gente se resiente. Ese es el sentimiento que ha tenido la gente primero con Rubalcaba y ahora con Sánchez.

Ha hablado usted, siguiendo a Isaiah Berlin, del mundo dividido entre zorros y erizos.

Uno de los problemas que hay en política, que lo comentaban en su libro de memorias Robert Rubin, que fue secretario de Estado del Tesoro norteamericano con Clinton, es que la idea sencilla y monotemática, aunque sea falsa, se vende políticamente mucho mejor. Las recetas sencillas de los erizos, de renta universal o la culpa la tienen los mercados financieros, son más fáciles de transmitir. A mí los erizos me dan mucho miedo, pero tienen la ventaja de que llegan mejor al público.

“Una democracia que tiene un número suficiente de años y no es capaz de cuadrar las cuentas públicas es que no funciona”

¿Tras el 20-D, pasamos en España inevitablemente a un ámbito de zorros?

Claro, porque hay muchas pulsiones contrapuestas. Cada uno tiene una parte de verdad, pero hay que lograr seguir una política económica que contente a aquellos votantes y ciudadanos que están en paro o tienen pensiones muy pequeñas, teniendo en cuenta que seguimos muy endeudados. Siempre digo que el que quiera tener soberanía que tenga superávit. Una democracia que tiene un número suficiente de años y no es capaz de cuadrar las cuentas públicas es que no funciona.

Conthe ha estado cerca de Ciudadanos. ¿Rivera, zorro? ¿Y Pablo Iglesias y Errejón?

Sí, Rivera es zorro. Zorro es el que combina intereses contrapuestos y situaciones. Es a veces una especie de síntesis hegeliana fructífera y práctica. En Grecia, Tsipras ganó sus primeras elecciones en plan erizo, con una plataforma de izquierdas clásica, impago de la deuda, renegociación... Se vio que eso no era viable y tuvo que rectificar en plan zorro. En Podemos, Iglesias es un magnífico político, y Errejón también. Pero cuando les oigo me parece que son más erizos que zorros.

¿Manuel Conthe, más zorro que erizo?

Sí, yo soy reflexivo por naturaleza, siempre lo he sido. Ahora me dedico a ser árbitro en Derecho, y un árbitro igual que un juez es una persona que tiene que ver lo que hay de verdad en lo que dicen unos y otros, y buscar una solución que dé la razón a quien más razón tiene, no olvidando lo que puede haber de justo en cada una de las alegaciones.

Zorro, pero polémico. Usted se fue de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la CNMV.

Yo creo que hay que buscar la síntesis y ver lo que hay de fundado en cada una de las posiciones contrapuestas, pero también hay que tener principios. Yo me fui porque propuse que había que abrir un expediente sancionador a un par de sociedades. El Consejo me dejo en minoría. El ser zorro no es incompatible con tener principios.

Dani Pozo

Dani Pozo

Su paso por la CNMV ha coleado con una investigación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, la UDEF de la Policía.

De la policía tengo buen concepto. De la UDEF tenía buen concepto. Yo dije que si la UDEF tiene alguna duda, que me llame a declarar. Y yo explico “ce por be” lo que pasó con Vetusta, que fue una operación perfectamente legítima.

¿Le han llamado?

No.

Usted pone a caldo a Elvira Rodríguez, presidenta de la CNMV.

Porque me parece que actúa de una forma muy cobarde. Ni siquiera tuvo la energía suficiente como para dar a conocer hechos que favorecían a la CNMV y que permitían presumir que lo que investigaba la UDEF era una pura intoxicación.

Ante la especie de que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, el FROB, hubiera cerrado un fichaje “a dedo” de una de sus tres hijas, Paula, saltó.

Se decía: “El FROB ficha a la hija de Conthe”. Se pueden decir medias verdades que llevan al lector a hacerse una idea que es radicalmente distinta de la realidad. Ese es el fenómeno que los lógicos llaman de implicatura. Yo salí inmediatamente en defensa y dije, más que ella “la hija de Conthe”, yo era “el padre de Conthe”, que es una profesional que tenía méritos sobrados para que la nombraran. Reaccioné como creo que tiene que reaccionar cualquier persona a la que se le imputa una actitud deshonrosa con la que no está de acuerdo. A los cinco minutos, tienes que desmontar el infundio. Me pasó con Irene Montero, de Podemos, por una cuestión de los preferentistas. Y con Marhuenda, que dijo que aprobé una amnistía fiscal.

Volviendo al hoy. ¿Se va a salvar el PP de Rajoy con el hipotético apoyo de Rivera y con el menos que hipotético apoyo de Sánchez?

Si el PP no es capaz de renovar el banquillo… yo no conozco al señor Rajoy y me parece una persona dialogante. Pero, sinceramente, tampoco creo que Rajoy sea Churchill, un personaje histórico que no tenga parangón ni reemplazo.

“Siempre he pensado que Cataluña de quien se tiene que independizar es de los castellanos, no de España”

¿Con la alternativa PSOE y Podemos con los catalanes, un Frente Popular?

Yo creo que peor, porque tradicionalmente el Frente Popular no cuestionaba la unidad de España, o sólo algunas facciones. Aquí sería el unirse todo aquello que, lejos de suscitar confianza, suscita inquietud. Y luego además hay otra dimensión importante que tenemos que mejorar en España: la percepción de que el bienestar económico depende de que vayan bien las empresas. Últimamente, hasta Podemos dice que bueno, las PYMES, bien. Al pequeño empresario, si es muy pequeñito, le admitimos, pero en cuanto seas una empresa grande ya eres sospechoso. Y ya, si eres del Ibex... A los partidos de izquierdas, sobre todo a Podemos, les hace falta pasarse por el mercado y hacer una reconversión mental que la socialdemocracia europea hizo hace mil años.

Podemos y el referéndum en Cataluña.

Podemos dice que si en el Reino Unido se ha hecho por qué no se puede hacer en España. Los juristas dicen que hay un tratado de unión de Escocia con el Reino Unido del siglo XVIII y que las bases son distintas. Por otro lado, en la UE hay un “numerus clausus”. Nadie quiere que haya más estados independientes. Y una España autonómica integrada en la Unión Europea, a efectos prácticos y si quitamos los símbolos, es lo mismo. Lo que pasa es que los símbolos son importantes. Yo siempre he pensado que Cataluña de quien se tiene que independizar es de los castellanos, no de España.

La reforma laboral de Rajoy no gusta ni a Sánchez, ni a Rivera, ni a Iglesias.

La reforma laboral que se hizo fue incompleta porque no se atacó un problema esencial que tenemos en España que es el de la dualidad del mercado de trabajo. Tenemos gente, sobre todo jóvenes, con contratos temporales de horas o de días, a los que se les obliga a rotar para que no pasen a fijos. Y mil economistas, incluidos dirigentes del PSOE, como González y Guerra, han dicho que esta distinción había que superarla.

Ha habido silencio de las centrales sindicales de cara a las elecciones del 20-D.

Sí, porque las centrales sindicales ya no tienen el peso de los primeros años de la democracia, donde se consideraban casi partidos políticos, con una legitimidad que no tenían. Siempre he pensado que en el sistema democrático los que tienen legitimidad democrática son los que se presentan a las elecciones o las instituciones del Estado que consagra la Constitución, como la Corona o el Poder Judicial.

“A don Felipe la Constitución le da la función de buscar consensos”

Pongamos que se llevara a cabo el pacto del PP con Ciudadanos y el PSOE. ¿Manuel Conthe aceptaría ser ministro?

Desde que tengo uso de razón, siempre apliqué el dicho de que "los cargos públicos, ni codiciarlos ni reusarlos". Jamás he tenido interés en un cargo público, pero cuando me lo han ofrecido, si creía que lo podía hacer bien, lo he aceptado. Ahora bien, yo lo que tampoco tengo son aptitudes políticas. Para un cargo técnico, como presidente de la CNMV, estaba perfectamente cualificado, o para ser director del Tesoro o secretario de Estado de Economía.

Pero, ¿aceptaría el ministerio?

Sinceramente, no. A mí me gusta decir la verdad. Soy más diplomático de lo que la gente piensa, pero sí me gusta, cuando tengo una convicción firme, defenderla. Desgraciadamente, en las democracias eso es casi tabú. Hay cosas que aunque sean verdad no se pueden decir por esas bajezas de la lucha política, en la que no se debaten ideas.

Usted está ahora dedicado al arbitraje internacional. Esta España parece que va a necesitar de árbitros.

Más que de árbitros, de otra función todavía más importante que es la de los mediadores. Mediador es el que trata de ver lo que hay de cierto en lo que dicen unos y otros, y busca, cosa que un árbitro no puede hacer en Derecho, ideas que sean constructivas y que den satisfacción a todos, aunque no se atengan a lo que dice la norma. Por ejemplo, en el caso de Cataluña el señor Rajoy ha aplicado demasiado lo jurídico. Y eso puede ser razonable, pero los problemas políticos no sólo hay que resolverlos aplicando normas, sino aportando propuestas constructivas que salen del magín de alguien creativo, y que pueden concitar el apoyo de unos y de otros.

¿Don Felipe puede ser mediador?

Él lo tiene que hacer; de manera solapada, como ya lo hizo su padre, buscará acuerdos. De hecho, la Constitución le da esa función de buscar consensos. Pero hay nuevas generación de políticos que son espontáneamente proclives al diálogo y a la negociación. El caso de Albert Rivera me consta, pero también hay valores en alza en el Partido Popular y seguro que son capaces de crear nuevas ideas, que contenten a mucha gente. Eso es lo que se llama la negociación constructiva, en vez de la negociación posicional, tú estás ahí yo estoy aquí, a ver quién tira más de la cuerda.

Usted calificó a don Juan Carlos de zorro.

Don Juan Carlos es un personaje con gran sensibilidad política. Y el momento que eligió para abdicar refleja sus facultades políticas y de análisis. Responde más a zorro que a erizo. Lo que no cabe duda es que la propia Corona ha dado ejemplo de ese proceso de regeneración. El rey Juan Carlos tuvo la sensatez de ver que él había perdido prestigio por el comportamiento de su yerno e indirectamente de su hija.

Y, también, por Corinna Larsen.

Sí, efectivamente, también por el lío de Corinna. Ha sido poco prudente en el tema de faldas, pero yo creo que el gran hándicap fue Urdangarin y su hija. Se dio cuenta de que había perdido prestigio y abdicó. Es paradójico que el Rey se aplicara ese baremo y que el presidente Rajoy no se lo aplicara por el SMS a Bárcenas o por la financiación de la sede con dinero negro.

Qué me dice de don Felipe.

A don Felipe le conozco más porque he coincidido con él en varias ocasiones. Me parece un profesional supercualificado. Tuve, en su tiempo, que hablar con él de temas de comercio internacional, y de financiación. Se lo sabía todo. Es una persona que ha entendido que la monarquía constitucional tiene que ser una monarquía para todos los españoles. Que muchos no somos religiosos y que nos gusta que el Jefe de Estado y que el Estado sea más laico que confesional. Ha hecho bien es separar públicamente la Jefatura de Estado y la Monarquía de la Iglesia Católica, sin perjuicio de que cada uno practique la religión que quiera, pero no vincularla desde un punto de vista institucional. Y tiene unos idiomas magníficos.

Vamos a lo personal. Su padre de usted, médico y farmacéutico. Su madre, hija de marino cubano. ¿La cuna imprime carácter?

No, creo que no. La cuna, no; la familia, sí. Yo nací en una familia con una madre franquista pero librepensadora y un padre conciliador, una bellísima persona. Era médico y farmacéutico, se dedicó a los negocios, pero sin temperamento. Lo que pasa es que teníamos una farmacia que es la que nos dio de vivir.

Bachillerato, en el Pilar. ¿Qué tal?

Desde cuarto de bachillerato hasta sexto tuve bastantes conflictos con la dirección. Aunque el Pilar tenía fama de ser muy liberal, yo debí tener mala suerte y tuve encontronazos sobre todo con el director de mayores, una persona autoritaria. Yo respeto las normas pero las decisiones son mías: cómo me visto o administro el tiempo. Tuve varios encontronazos, hasta que mi padre me sacó en Preu del Pilar. Y fui al CEU.

“No me quedé en la Universidad porque vi retazos feudales, había que hacer la pelota a los catedráticos”

En el CEU conoce a su mujer. Más de 40 años juntos. Pero hay una gran crisis en la familia.

Algunas parejas hemos tenido suerte. Nos conocimos en el año 71. María Jesús siempre pone el marcador no en el momento que nos casamos, el 78, sino en el que nos conocimos. Y hemos tenido tres hijas magníficas, una de las razones por las que soy muy forofo de la diversidad de género y las mujeres.

Estudió Derecho en la universidad y Economía por libre. La universidad quiso ficharle pero usted pensaba que era un territorio feudal.

Por una beca empecé a investigar sobre Derecho Internacional Privado, que curiosamente es una de las cosas a las que ahora me dedico en arbitraje. Y vi retazos feudales en el sistema universitario, había que hacer mucho la pelota a los catedráticos. Me preparé unas oposiciones y las saqué.

Dani Pozo

Dani Pozo

Con 24 años, por oposición, en el Cuerpo Técnico de Economistas del Estado. ¿Benditas o malditas oposiciones?

Yo creo que es como la democracia para Churchill, es un sistema horroroso, pero, vistos los demás, es el menos malo. En los grandes cuerpos de la Administración puede haber algún favoritismo en el margen, pero todo el que merece aprobar aprueba. Y en España las grandes oposiciones, me refiero a las de abogados del Estado, inspectores de Hacienda o letrados diversos de Cortes, juegan un papel de singularización, parecido al que tienen en Estados Unidos las grandes universidades que aquí no tenemos.De cualquier forma, los nuevos partidos están contra la invasión de las instituciones por los políticos.

Desde luego, Ciudadanos, clarísimo, porque es partidario no sólo de esa independencia de ciertas instituciones y de limitar el papel de los partidos en la designación de sus órganos, sino que además ha hecho bastantes cantos a los funcionarios de carrera, que yo creo que es elogiable. En cambio, Podemos hablaba de la banca pública. Banca pública desgraciadamente han sido las cajas de ahorros. Hay que ser consciente de que una institución pública, desgraciadamente en algunos sitios, y en España ha ocurrido, puede acabar siendo no pública sino partidista. 

¿Es necesaria una segunda transición?

Es necesaria una cierta actualización de la Constitución, y es necesario cambiar los modos de comportamiento político, aplicar criterios éticos mucho más estrictos. Llamar a eso una segunda transición puede ser excesivo. Lo que hace falta es una regeneración, que de hecho ya ha empezado. Lo que está sucediendo es que está aflorando el stock de corruptelas que teníamos acumuladas.

¿La gran equivocación de la Transición fue “el café para todos”?

En materia autonómica yo creo que sí. La constitución establecía dos regímenes distintos de acceso a la autonomía y el hecho determinante fue el célebre referéndum andaluz, que fue el que manifestó de forma tangible el principio de absoluta igualdad. A mí no me gustan los independentismos pero tampoco esos igualitarismos a ultranza, que dicen que Cataluña y el País Vasco no pueden tener nada que no tengamos el resto. ¿Entonces, para qué creamos un régimen de autonomías? Es necesario ser imaginativo y buscar fórmulas en las que todo el mundo esté a gusto.

Manuel Conthe, hombre de cultura, hombre educado. ¿Otra equivocación en la Transición fue la transferencia en la Educación y Cultura?

La de Cultura no, desde luego, pero Educación, sí, en la medida en que el currículum de ciertas asignaturas hubiera tenido más lógica. Hay demasiado énfasis en los afluentes del arroyo que pasa por la capital de la autonomía. También en la historia hay visiones muy singulares. Y no sólo en las autonomías históricas. En la Comunidad de Madrid, en algún manual aparecía Esperanza Aguirre como una gran factótum de la historia política de los últimos años.

¿Ya es difícil volver atrás?

Sí. Era lo que propugnaba UPyD. Yo siempre he pensado que lo importante en la educación son las disciplinas técnicas, los conocimientos científicos. Luego también creo que fue una idea pésima del PP suprimir Educación para la ciudadanía. Si no lo quieres llamar así, llámale "Principios constitucionales”. Pero luego hay que meter mucho inglés, muchas matemáticas, mucha ciencia, mucha biología, mucha física. Humanidades, también.

No para de escribir, en su blog regularmente. Publica libros sobre paradojas y falacias, El mundo al revés o La paradoja del bronce, donde desarrolla sus reflexiones.

A mí me pasa lo que Julio Camba comentaba en una de sus crónicas, que decía que veía la realidad en términos de las crónicas que publicaba en ABC. Cuando leo libros, o la prensa, tengo el radar puesto, percibiendo la realidad en términos de potenciales crónicas. Y al final más que libros lo que yo produzco son textos refundidos. Refundo lo que he escrito durante cuatro o cinco años, lo trato de estructurar de una forma coherente, con más o menos éxito, pero la materia prima son módulos de 1.000 palabras.

En su último libro, Pensar con arte, las historias que el zorro le contó al erizo.

Una especie de “mousse”, que no sé si está suficientemente batida.