CASO TORBE

El juez deja en libertad al socio ucraniano de Torbe y a la organizadora de los 'bukakes'

El juez le ha levantado la prisión incondicional a ambos y les impide salir de España mientras dure la instrucción.

El director de cine porno durante la grabación de una escena.

El director de cine porno durante la grabación de una escena. torbeo.es

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El juez de Madrid que investiga al director de cine porno Ignacio Allende, alias Torbe, acaba de dejar en libertad al socio ucraniano de éste. Boris Malynovskyi, un empresario para quien se organizaban los bukakes, ha salido de prisión, junto a la mano derecha de Torbe, la también ucraniana Liudmyla Sova, 'Mila'.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes jurídicas, el titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid ha ordenado la puesta en libertad de ambos, aunque no podrán salir del país mientras dure la instrucción y se decide si finalmente hay indicios suficientes para sentarles en el banquillo de los acusados.

Mila (derecha) junto a una ucraniana que participaba en los bukakes , a la salida del piso donde se grababa.

Mila (derecha) junto a una ucraniana que participaba en los bukakes , a la salida del piso donde se grababa.

Ambos fueron detenidos junto a Torbe el pasado 27 de abril en una operación de la Brigada Central contra Trata de Seres Humanos de la Policía por la presunta comisión de varios delitos como el de trata de seres humanos, prostitución, pertenencia a organización criminal, agresión sexual, pornografía infantil, delito contra la intimidad y contra la salud pública.

En el caso de Boris Malynovskyi, se trata de un empresario que había encargado a Torbe grabar bukakes, un género pornográfico donde una serie de hombres -en este caso llegaban a los 100- toman turnos para eyacular sobre una mujer. La práctica tiene fuertes connotaciones de humillación sexual. Por lo general, al finalizar la persona sobre quien se eyaculó se traga el semen, vaciado previamente en un vaso o recipiente.

De la investigación se desprende, que este empresario paga a Torbe para que grabe bukakes, que luego se iban a emitir en Ucrania. Para ello, Boris enviaba chicas ucranianas a Madrid para realizar esa grabaciones y por lo que las pagaban, según se desprende de las grabaciones, hasta 3.000 euros.

Sin embargo, de la investigación también se ha dado a conocer que muchas chicas al ver a tantos hombres, de los cuales debían tragarse todo el semen o aguantar que las eyacularan en los ojos -obligándolas a dejarlos abiertos-, muchas de ellas rompían a llorar al no soportarlo y acababan vomitando.

Mila era la mano derecha de Torbe y quien organizaba los bukakes. Al ser también ucraniana, era la encargada de tratar con las chicas y darles las órdenes de lo que debían hacer.

Boris no vivía en España y fue precisamente en un viaje de negocios a España cuando la Policía aprovechó para llevar a cabo el operativo y así poder detenerle.