Legia de Varsovia

La Policía incautó varios cuchillos tras una pelea entre seguidores del Legia en Madrid

Se enfrentaron en Malasaña y el grupo agredido rechazó denunciar para poder asistir al partido.

AFICIONADOS DEL LEGIA VARSOVIA EN MADRID

AFICIONADOS DEL LEGIA VARSOVIA EN MADRID Agencia EFE

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El barrio de Malasaña de Madrid fue escenario de una escena atípica el pasado martes, no por la violencia desplegada por los seguidores del Legia de Varsovia -algo habitual en sus desplazamientos-, sino por el hecho de que en este caso la pelea fue entre ellos. La actuación de la Policía Nacional evitó que la trifulca tuviese consecuencias graves: en su intervención incautaron varios cuchillos a uno de los dos bandos enfrentados.

La visita del Legia a España sigue arrojando datos de la violencia ejercida por estos seguidores a su paso por Madrid, donde su equipo se enfrentó al Real Madrid en partido de Champions en el Santiago Bernabeu. Cuatro seguidores polacos de entre 38 y 39 años habían alquilado un piso en la calle Silva, número 16, y hasta allí se desplazó otro grupo más nutrido de radicales llegados a la ciudad horas antes del encuentro.

Según han informado a EL ESPAÑOL fuentes policiales, ambos bandos se toparon a la altura del número 3 de la calle Libreros. Eran las 12.30 del mediodía y "había policía para arriba y para abajo", explican desde una de las muchas librerías que se ubican en esa calle. Uno de los participantes, que resultó agredido, se refugió en una heladería que hace esquina con la Gran Vía.

"Llegó un hombre ensangrentado que le habían pegado una paliza, entró y se sentó en una de nuestras mesas. Era polaco. Nosotros llamamos a una ambulancia y vino también la Policía", explica una trabajadora de la heladería. Los cuatro varones que pernoctaron en la calle Silva resultaron peor parados. A diferencia de sus rivales, no presentaban estética ultra. A pesar de ello, las autoridades que se personaron en la zona les incautaron dos cuchillos de 10 y 12 centímetros de hoja.

Llamó la atención de los agentes que, cuando se les ofreció la posibilidad de denunciar a sus agresores, los aficionados polacos agredidos declinaron la oferta. Respondieron que estaban en Madrid para presenciar el partido en el que su equipo terminó perdiendo 5-1.