Liga BBVA

Borrachera del Atlético de Madrid en Mestalla

El conjunto del Cholo Simeone se da un baño ante el Valencia (1-3) y suma tres victorias consecutivas en Liga. Griezmann, Torres y Carrasco marcaron los goles.

Carrasco celebra el tercer gol.

Carrasco celebra el tercer gol. EFE

El Atlético ha ganado partidos jugando mal, bien y regular. Pero le faltaba quizá hacer un gran encuentro. Y eso lo consiguió en Mestalla. Quizás en su mejor momento esta temporada, después de su victoria en el derbi (0-1), pasar por encima de la Real Sociedad (3-0) y aplastar al Valencia (1-3). Tres victoria seguidas que muestran a un equipo distinto al de hace tan solo un mes, con más confianza y, sobre todo, jugando un fútbol atractivo. Quizás, lo único que le había faltado a este Atlético, que había ganado, pero no convencido en algunos momentos. Y que ahora, definitivamente, no sólo saca resultados favorables, sino que también sabe leer los partidos y ganarlos a lo grande.

Así lo hizo en Mestalla. Simeone introdujo algunos nombres nuevos en la alineación. Saltó con el joven Lucas de central y Kranevitter de mediocentro. Sin embargo, los cambios no modificaron el plan. El Atlético jugó como lo lleva haciendo toda la temporada fuera de casa: presionó arriba la salida del balón y esperó su oportunidad. Y ésta llegó muy pronto: Javi Fuego perdió la pelota en la frontal del área y Griezmann aprovechó para colocarla cerquita del palo, imparable para Diego Alves.

No empezó bien el Valencia, pero se rehízo tras el gol del delantero francés. Y no tardó demasiado en empatar en una triangulación al más puro estilo inglés: Siqueira se la puso a Alcácer, éste se la dejó a Cheryshev y el ex del Real Madrid la colocó en el segundo palo. Incluso, dio alas a su equipo, que reaccionó desde ese momento. Incluso, tuvo otra con los mismos hombres en liza para hacer el segundo.

Sin embargo, poco importó lo hecho por el Valencia en la primera mitad. Tras el descanso, el Atlético dio un golpe de autoridad en Mestalla. Se puso a tocar la pelota, controló el partido y se hizo con los tres puntos. Primero, con un gol de Torres en una jugada de manual: Koke sacó de esquina, Giménez peinó la pelota y el 'Niño' remató solo en el segundo palo. Y ya con ventaja en el marcador, Carrasco -de vuelta tras la lesión- anotó el tercero: se metió en el área, recortó su par y la colocó en las mallas. Y fin de la historia.

Este Atlético, que siempre ha sido un equipo serio y respetado, ahora también da miedo. Y lo hace ya no sólo por su solidez defensiva, sino por su borrachera en ataque, con siete goles en los últimos tres partidos. Y un entrenador que -por si había alguna duda- sabe leer los partidos como nadie. Así lo demostró una vez más en Mestalla, dando entrada a Torres y a Carrasco en la segunda mitad para que sentenciar el partido. La constancia de que el Atlético no solo son once jugadores, sino un equipo que, a día de hoy, es el que mejor funciona tras el Barça. Y eso, en estos momentos, no es cualquier cosa.