España está repleta de rincones que bien merecen una visita al menos una vez en la vida por su belleza natural y legado histórico y cultural, pero también por ser destinos en los que se puede disfrutar de algunos de los mejores platos de nuestra gastronomía.
Si nos vamos a la provincia de Castellón, podemos encontrarnos con un pueblo ideal para comer un arroz caldoso de lujo y recorrer a pie paisajes impresionantes, un Conjunto Histórico frente al mar que a nadie deja indiferente.
Estamos hablando de Peñíscola, uno de los primeros en ser reconocidos oficialmente por la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, nada extraño si tenemos en cuenta que la ciudad se sitúa sobre un icónico peñón que se adentra en el Mediterráneo.
Este pueblo dominado por un impresionante castillo templario ha conseguido convertirse en un destino idílico para todos aquellos que quieren combinar el turismo de sol y playa con visitas culturales, sin renunciar al disfrute de un bonito entorno natural y una deliciosa gastronomía.
Declarada Conjunto Histórico-Artístico en el año 1972, en una declaración que protege tanto su castillo como todo el entramado urbano y sus murallas renacentistas proyectadas por Giovanni Battista Antonelli, Peñíscola tiene mucho que ofrecer al visitante.
Cada año recibe miles de visitantes, especialmente durante el periodo estival, cuando puede parecer abarrotada. Sin embargo, fuera de temporada recupera su encanto tranquilo y permite conectar mejor con la esencia de este pueblo castellonense. Peñíscola es, por lo tanto, un claro ejemplo de que un lugar turístico puede mantener su esencia.
Qué ver en Peñíscola
Peñíscola, conocida como la 'Ciudad en el Mar'.
Peñíscola tiene mucho que ofrecer al visitante, y por este motivo conviene saber cuáles son esos lugares de interés que no te puedes perder. Repasamos algunos de los más destacados.
Baluarte del Calvario
Subiendo por la Calle Mayor al centro histórico, se puede llegar al Baluarte del Calvario, el cual servía para vigilar una parte de la bahía de Peñíscola frente a posibles ataques por mar, siendo parte de una gran muralla renacentista del siglo XVI que rodeaba al pueblo. Desde él se puede disfrutar de una increíble vista hacia la Playa Norte y parte de la ciudad.
Parque de la Artillería
Al lado del Baluarte del Calvario está el Parque de la Artillería, que es la única zona verde del casco antiguo y otro de esos lugares que no te puedes perder en Peñíscola. Situados bajo el castillo, en estos jardines se encontraban piezas de artillería con las que protegerse frente a los piratas, aunque hoy en día es un lugar impresionante con bonitos miradores.
Visitar este parque no es gratis, ya que habrá que pagar 5 euros que incluyen la entrada al castillo. Este lugar sirvió como escenario en la popular serie española El Chiringuito de Pepe.
Ermita de la Virgen de la Ermitana
La Iglesia de la Virgen de la Ermitana se sitúa en la Plaza de Armas y está integrada en las murallas del castillo. Fue construida en el siglo XVIII, sustituyendo a una antigua capilla, y es de estilo barroco, con una torre campanario de planta cuadrada y una fachada con motivos militares y el escudo de Felipe V.
Castillo de Papa Luna
Si se visita Peñíscola, no puede faltar la visita al Castillo de Papa Luna, ubicado en el punto más elevado del peñón, dominando la ciudad. Se trata de uno de los lugares más emblemáticos de toda la Comunidad Valenciana y bien merece su visita.
Construido por los Templarios sobre los restos de una antigua alcazaba árabe entre 1294 y 1307, aunque en 1411 se reformó para que pasase a ser sede pontificia de Benedicto XIII, conocido como Papa Luna.
Esta fortaleza es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, y su belleza ha hecho que se haya utilizado como escenario en películas como El Cid o series como Juego de Tronos. En la visita por su interior se pueden observar las bóvedas de cañón presentes en las salas, el Salón Gótico, el Patio de Armas, la iglesia y las dependencias papales.
Además, desde él se podrá tener una gran panorámica del casco antiguo, las playas y el mar Mediterráneo.
Otros lugares de interés
Otros lugares interesantes para completar una visita a este pueblo de Castellón son el Faro de Peñíscola, desde donde disfrutar de unas vistas privilegiadas, o la Casa de las Conchas, situada a pocos metros del faro y que se caracteriza por tener la fachada totalmente cubierta de conchas.
Tampoco se puede dejar de visitar el Casco Antiguo, donde hay numerosas callejuelas adoquinadas entre casas antiguas marineras con fachadas pintadas de blanco y repletas de flores que le dan mucho color.
Más allá de lugares como la Iglesia de Santa María, el Portal Fosc o el Bufador, en él podemos encontrar distintos lugares perfectos para comer un buen arroz caldoso u otros platos típicos de Peñíscola.
Playas de Peñíscola
Además de todos estos espacios, no hay que olvidar sus playas, siendo la Playa Norte, que es la más próxima al casco antiguo, la más concurrida. En ella se puede disfrutar de unas vistas espectaculares al castillo de Papa Luna.
Con casi 5 kilómetros de longitud, esta playa cuenta con todos los servicios y es ideal para quienes, además de tomar el sol, quieren darse un buen chapuzón, puesto que es ideal para nadar al tener unas aguas tranquilas.
Para quién lo prefiera, hay otra playa urbana que es la Playa Sur, en este caso situada al lado del Puerto y que tiene unos 300 metros de arena fina. En cambio, si se busca alejarse del bullicio, a unos kilómetros se pueden encontrar calas como la Cala del Moro o Playa Basseta.