David Regades con miembros del equipo UVigo SpaceLab.

David Regades con miembros del equipo UVigo SpaceLab. Cedida

Tecnología

¿Es posible enviar vida fuera de la Tierra? Estudiantes de la UVigo se suman a la investigación espacial

Se trata del Proyecto BIXO y ha entrado en su última fase. Cuenta con el apoyo de Zona Franca y está prácticamente listo para afrontar su primera misión espacial biológica

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Un grupo de alumnos de la UVigo está a punto de hacer historia por medio de una misión -biológica- espacial. Se trata del proyecto BIXO -Bacteriological Intercommunication eXperiment in Orbit, del UVigo SpaceLab- y ha entrado en su última fase.

Se trata, más concretamente, de un cubesat de casi 3 kilos, diseñado y fabricado por este equipo de estudiantes de la Universidade de Vigo y que está prácticamente listo para afrontar su primera misión espacial biológica. Cuenta con el apoyo y patrocinio de la Zona Franca de Vigo.

La misión consistirá en el envío al espacio de una bacteria para estudiar su comportamiento durante nueve meses. Se buscará estudiar su comportamiento para saber cómo le puede afectar a un organismo vivo la exposición prolongada al ambiente espacial.

Trabajará a 440 kilómetros de la Tierra enviando imágenes e información y lo hará siendo el satélite más pequeño con carga biológica que se pondrá en órbita, algo jamás desarrollado hasta el momento y que puede ser clave para futuras misiones en el espacio con seres humanos.

El proyecto fue presentado a David Regades, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo, por Guillermo Calvo, presidente de UVigo SpaceLab y director técnico del proyecto y Daniel Collarte y Alejandro García, que acudieron en representación de los más de 50 estudiantes que integran actualmente SpaceLab.

BIXO será lanzado al espacio en un cohete desde China, al ganar el Space Universities Cubesat Challenge, organizado por la Federación Astronáutica Internacional (IAF) y la Sociedad Astronáutica China (CSA) en 2022, donde compitieron con equipos de estudiantes de otras 200 universidades.

Cultivo de bacterias

Esta misión biológica supone poner en órbita un cultivo de bacterias almacenadas en unas tarjetas microfluídicas dentro de una cámara presurizada con el objetivo de realizar un seguimiento a la bacteria para estudiar los efectos de la exposición prolongada al ambiente espacial en organismos vivos. “Una contribución más, dijeron, a los estudios que están haciendo muchos equipos de investigación del mundo y agencias espaciales para poder responder a la pregunta de si es posible enviar vida fuera de la Tierra”.

En el encuentro en Zona Franca, David Regades, avanzó que el CZFV renovará su apoyo al proyecto de la UVigo SpaceLab y aplaudió este nuevo desafío.