Borja Iglesias e Iago Aspas.
Borja Iglesias quiere que Aspas alargue su último baile: "Aún lo podemos convencer"
En una entrevista concedida al Celta, el delantero olívico cuenta el apoyo que sintió de sus compañeros y entrenador, Claudio Giráldez, durante su participación en el Mundial
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En una entrevista concedida al equipo de comunicación del Celta, el delantero santiagués, recién reincorporado a los entrenos con el equipo olívico, hace balance de su paso por el Mundial de Fútbol, tras el que España consiguió su segunda estrella y convirtió a Borja Iglesias en el primer jugador gallego en obtener este logro.
El futbolista confesó haber llegado a Vigo con la mochila llena de recuerdos y todavía sin tiempo a reflexionar sobre el hito que había vivido. Sí quiso reconocer el "esfuerzo" que su familia hizo para que él pudiera llegar hasta donde llegó: "Imaxina cando eres campión do mundo. A verdade é que é incrible", explica. "Foi unha volta á infancia, cando ti e todos os teus amigos erades do mesmo equipo. Poder vivilo dende dentro, sendo protagonista, foi moi especial. Non chegara nin a soñar con que puidera pasar", añade.
A nivel personal, Iglesias confesó ante los micros del Celta haberse sentido en parte "abrumado por todo o que se xerou ao redor da miña persoa. Recibín moito cariño e moita admiración". "A miña participación non foi tan grande a nivel de minutos, pero si que tiven a grande sorte de debutar e participar no encontro contra Portugal".
Apoyo celeste
"El Panda" sintió muy presentes a sus compañeros del Celta y también a su entrenador, Claudio Giráldez. "No momento que entrei ao vestiario mandei un vídeo ao grupo do Celta para facelos partícipes. Realmente sinto que teñen moita importancia. Se non fora por eles non estaría vivindo o que vivín", explica. "A mensaxe de Claudio Giráldez logo do meu debut foi máis alá do futbolístico. Fíxome chorar de emoción. Sentín que non estaba equivocado de estar onde estou", añadió.
Ante la nueva temporada liguera, Iglesias se siente motivado y con ganas de disfrutar, también de Iago Aspas y de la que, previsiblemente, podría ser su última temporada en el Celta, aunque el santiagués es optimista: "Penso que aínda o podemos convencer, sen presión, para que xogue ata onde el queira. El ten todo o dereito a decidir, pero eu véxoo adestrar e vexo un xogador de altísimo nivel. Tamén no persoal", concluye.