Vigo, la primera ciudad en izar la bandera republicana de España

Vigo, la primera ciudad en izar la bandera republicana de España Treintayseis

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Vigo, la primera ciudad de España en izar la bandera republicana: la derrota del caciquismo olívico

Tras recibir los primeros resultados de las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, los republicanos accedieron a la Casa Consistorial durante la noche del 13 de abril e izaron la bandera tricolor

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Vigo no sólo fue una de las primeras ciudades europeas en echar a las tropas napoleónicas de su ciudad, sino que también fue la primera de España en proclamar la II República. Unas horas antes que el resto de España, los republicanos accedieron a la Casa Consistorial olívica e izaron la bandera tricolor.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 supusieron todo un plebiscito sobre la continuidad de la monarquía. "Era el mecanismo que utilizó la dictadura para intentar volver a la situación previa a la dictadura de Primo de Rivera", explica a Treintayseis el historiador y miembro del Instituto de Estudos Vigueses, Juan Carlos Abad.

Los monárquicos pensaban que "podían controlar las elecciones", debido al sistema caciquil desarrollado hasta el momento. De hecho, en Vigo y su comarca no realizaron una "intensa campaña de propaganda política" y aprovecharon su poder en el territorio para captar votos.

Los republicanos vigueses trataron de dar un "significado 'político'" a los comicios, como incide Manuel Fernández González en un artículo del Boletín nº8 del Instituto de Estudos Vigueses. La campaña de las fuerzas progresistas se centró en la condena al régimen político vigente y a la "necesidad de implantar la República para acabar con el caciquismo".

A pesar de que socialistas, comunistas y sindicalistas no tenían mucha esperanza en vencer al poder caciquil, el poco movimiento de los monárquicos inquietó a sus afines. El Faro de Vigo hizo un llamamiento a la formación de un frente "contraizquierdista".

El decano del periodismo nacional indicó en los días previos a los comicios que "no será buen español ni buen católico" quien "por cobardía o por causa injustificada deje de cumplir el deber que la ley y la propia conciencia le imponen", recomendando a los electores vigueses a votar por las candidaturas monárquicas.

Una votación igualada

Según menciona Fernández González, los ánimos de los republicanos contrastaban con el "apagado fervor de las huestes monárquicas". Los colegios electorales cerraron a las 16:00 horas, tras haber registrado "escasos"incidentes y de "mínima importancia".

De los ocho distritos electorales de Vigo, los monárquicos ganaron en cinco de ellos, lo que "certifica la vigencia de los viejos mecanismos de captación del voto". Ahora bien, los votos al bloque republicano en el actual Casco Vello y la parroquia de Coia —también vencieron en las parroquias de Sárdoma, Castrelos y Freixeiro— igualó las fuerzas.

En total, fueron proclamados 18 concejales monárquicos y otros tantos antimonárquicos. La mayoría del Ayuntamiento dependía entonces del concejal agrario, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Coruxo, Ángel Campos Varela, que los izquierdistas esperaban que se inclinase a su favor. Cabe resaltar también la alta abstención, del 49,78%.

Casa Galega da Cultura, antigua Casa Consistorial de Vigo

Casa Galega da Cultura, antigua Casa Consistorial de Vigo Treintayseis

Así, el caciquismo salió derrotado en Vigo. "Los mecanismos que utilizaba el sistema de la monarquía parlamentaria se basaban en la manipulación de voto, en el caciquismo. ¿Qué ocurre? Que en las ciudades era más complejo, sobre todo en una zona obrera como era Vigo", argumenta Juan Carlos Abad.

Reacción a la victoria republicana

Ante las primeras informaciones de los resultados electorales, varios grupos celebraron en la calle el triunfo de los candidatos de izquierdas durante el día 13 de abril. Sería a la noche, tras conocer la huida del Rey Alfonso XIII, cuando una manifestación republicana entró en la Casa Consistorial e izaron la bandera tricolor, antes que en cualquier punto de España.

"En provincias no se produjeron alteraciones del orden público aquella noche, salvo en Vigo y luego en Eibar en las primeras horas de la madrugada", escribió el Ministro de Gobernación, el Marqués de Hoyos, en sus memorias.

Juan Carlos Abad señala que, no sólo se discute si la primera localidad en izar la bandera republicana fue Vigo o Eibar, sino que hay personas que defienden que la tricolor se levantó primero en la Casa de Correos y Telégrafos olívica. "Por los teletipos llegaron las noticias de los resultados y es posible que pusieran primero la bandera allí", detalla.

Casa de Correos de Vigo

Casa de Correos de Vigo Turismo de Galicia

Ya en la tarde del 14 de abril, las noticias sobre lo acontecido en otras localidades del territorio animaron a los socialistas y republicanos a organizar una manifestación desde la Casa del Pueblo hasta el Ayuntamiento sobre las 19:00 horas, una hora antes de que el Gobernador Civil les cediera el poder tras la proclamación de la II República en Madrid.

Vigo y la II República

El área de Vigo destacaba por su republicanismo aquellos a principios de la década de 1930. "Además de que venía de atrás una corriente crítica a la monarquía pseudo-parlamentaria, estaba que la clase trabajadora tenía más conciencia, con el crecimiento del sindicalismo y la oposición a la dictadura", relata Abad.

"El peso que tuvo aquí el socialismo, el comunismo y las corrientes anarquistas es importante", añade el miembro del Instituto de Estudos Vigueses, que recuerda que una parte importante de la burguesía era republicana. Además, se verá cierto auge del galeguismo con la votación por el Estatuto de Autonomía en 1936.

Los vigueses eran una población politizada: protagonizaban paros, huelgas y manifestaciones con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida. "La República, en muy poco tiempo, intentó transformar bastante la sociedad. Lamentablemente para ella, su vida fue muy corta", indica el historiador, que recuerda que surgió cuando los sistemas parlamentarios estaban en crisis en el resto de Europa.

"La II República nació fuera de tiempo, el fascismo empezaba a incrementarse", añade Abad, que considera que los republicanos fueron, quizás, "muy acelerados": "Pronto, todos los cambios que pretendían, pusieron a grupos de mucho peso y poder en contra, que son los que llevaron a cabo el golpe de Estado".

El 20 de julio de 1936, se llevó a cabo la lectura del bando de guerra en Vigo en Porta do Sol. Los republicanos estaban convencidos de que no había grandes riesgos debido al "componente obrero" de la ciudad y las primeras noticias del "fracaso" del golpe en Madrid. También esperaban que llegaran pronto fuerzas leales a la República: nunca llegaron y Vigo quedó en la retaguardia franquista desde el día 28.