Imagen de archivo de una iglesia.

Imagen de archivo de una iglesia. Shutterstock

Provincia de Ourense

El obispo de Ourense purifica una iglesia tras profanarla los ladrones

Los hechos ocurrieron en el templo parroquial de San Salvador de Parada de Ribeira, en donde los amigos de lo ajeno se llevaron, entre otros, la cruz procesional del siglo XVIII, un cáliz de plata y los dos copones del sagrario

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El obispo de Ourense, Leonardo Lemos Montanet, acudió a la iglesia parroquial de San Salvador de Parada de Ribeira, en Xinzo de Limia, para abordar un ritual penitencial y de purificación. Lo anterior, debido a que el templo fue profanado por los ladrones, que se llevaron objetos del propio sagrario y del interior de la iglesia.

Según informó el moderador de la Unidad de Atención Parroquial de Xinzo, Tomás Delgado, consultado por Europa Press este miércoles, la sacristana de la iglesia acudió este pasado sábado a limpiar, percatándose entonces de que el templo estaba abierto y de que habían sido sustraídos varios objetos como la cruz procesional del siglo XVIII, un cáliz de plata y los dos copones del sagrario, entre otros efectos.

A partir del robo, interpusieron una denuncia ante la Guardia Civil y contactaron con el obispo, ya que, tal y como ha explicado Tomás Delgado, "cuando se profana una iglesia tiene que acudir el obispo a purificarla, sino no se puede tener culto en ella".

El rito: agua bendita e incienso

Así, este pasado lunes a las 19:00 horas, la iglesia celebró un rito penitencial y de purificación que comenzó con una procesión en el exterior acompañada del canto de las letanías y sucedida por el rocío de agua bendita y la quema de incienso sobre el altar, el templo y los fieles, finalizando el acto con una eucaristía y con la reserva del Santísimo en el sagrario.

"Desde que queda purificada, puede volver a celebrarse culto en la iglesia y pueden celebrarse entierros, funerales, misas, bautizos o bodas. Se recupera la normalidad dentro del templo que fue profanado. Mientras no se realice, no se puede tener culto ninguno", ha explicado el morador.

Sin embargo, Tomás Delgado ha lamentado que tanto los vecinos y vecinas del pueblo como los curas de la iglesia han quedado "dolidos" tras el robo, especialmente ante la sustracción de la cruz procesional, y ha recordado que solo dos meses y medio antes dicho templo y "otras cuatro o cinco iglesias más del entorno" habían sufrido otro robo de dinero, pero "sin profanar al Santísimo o robar ningún objeto de valor".