Imagen de billetes y monedas sobre la mesa.

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Consumo

Ya es oficial: esta es la pequeña inversión de menos de 20 euros con la que puedes ahorrar hasta 100 euros cada año

Pequeños cambios pueden tener un impacto significativo, no solo en el bolsillo, sino también en la calidad de vida.

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Las claves

Las alternativas reutilizables como la copa menstrual y las bragas menstruales pueden ahorrar hasta 100 euros al año frente a productos desechables.

Una copa menstrual cuesta entre 20 y 30 euros y puede durar hasta 10 años, lo que supone un importante ahorro económico a largo plazo.

El 65% de las mujeres ha experimentado dolor físico significativo relacionado con su salud ginecológica en el último año, y un 45% ha dejado actividades por estos síntomas.

La conversación sobre salud íntima femenina sigue enfrentando barreras y el dolor menstrual tiende a normalizarse, retrasando diagnósticos importantes como el de la endometriosis.

El gasto en productos de higiene menstrual es una constante en la vida de millones de mujeres en España.

Compresas, tampones o salvaslips forman parte del consumo habitual durante décadas, con un coste que, aunque asumido como cotidiano, no es menor.

En este contexto, alternativas reutilizables como la copa menstrual o las bragas menstruales se consolidan como opciones cada vez más populares no solo por motivos medioambientales o de comodidad, sino también por su impacto directo en el ahorro.

Copas menstruales Intimina.

Copas menstruales Intimina.

Los cálculos son claros. En España, una mujer puede gastar de media entre 5 y 10 euros al mes en productos desechables, lo que supone entre 60 y 120 euros al año.

Frente a esto, una copa menstrual —como las desarrolladas por la marca sueca Intimina— tiene un coste aproximado de entre 20 y 30 euros y una vida útil que puede alcanzar hasta 5 o incluso 10 años.

Esto implica que, desde el primer año, el ahorro puede superar fácilmente los 60 euros, aumentando de forma considerable con el paso del tiempo.

A esta alternativa se suman las bragas menstruales, otra solución reutilizable que está ganando terreno en España. Aunque su precio inicial es más elevado —entre 15 y 30 euros por unidad—, su durabilidad (de varios años con el cuidado adecuado) permite reducir significativamente el gasto recurrente.

Bragas menstruales Intimina.

Bragas menstruales Intimina.

Más allá de la cuestión económica, este cambio se produce en un contexto donde la salud íntima femenina sigue marcada por el silencio y la normalización del malestar.

Según un estudio reciente de Intimina, el 65% de las mujeres ha experimentado dolor físico significativo relacionado con su salud ginecológica en el último año, siendo frecuente para un 23%. Además, hasta un 45% reconoce haber dejado de realizar actividades cotidianas —como trabajar, hacer deporte o disfrutar del ocio— debido a estos síntomas.

En este escenario, soluciones como la copa menstrual, las bragas menstruales o los productos enfocados al bienestar íntimo —como los desarrollados por Intimina en áreas como el suelo pélvico o el cuidado del ciclo— no solo representan un ahorro económico, sino también una oportunidad para replantear la relación con el propio cuerpo.

Se trata de alternativas que fomentan una mayor autonomía, conocimiento del ciclo y, en muchos casos, una experiencia más cómoda.

No obstante, la conversación sobre salud íntima sigue enfrentando barreras. El estudio también revela una brecha en la percepción del sistema sanitario: mientras el 50% de los hombres considera que el dolor se trata por igual en ambos sexos, solo el 30% de las mujeres comparte esta visión. De hecho, una de cada tres cree que el dolor masculino recibe mayor atención.

La ginecóloga Mercedes Herrero subraya que muchos problemas siguen invisibilizados y que el dolor menstrual o asociado al ciclo se tiende a normalizar, lo que puede retrasar diagnósticos clave, como el de la endometriosis, que en España tarda entre siete y diez años de media en detectarse.