Hacer pan casero está de moda. Los diversos confinamientos que han vivido los españoles con el fin de frenar la pandemia de la Covid-19 han provocado que, cada vez más, los consumidores dejen de ir a su supermercado de confianza a por la barra de pan diaria. En su lugar, ellos mismos elaboran su propio pan en casa. Y el pequeño electrodoméstico que utilizan los usuarios para elaborar sus propias masas es la panificadora. En el mercado hay infinidad de ellas. Por ello, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha explicado cuáles son las mejores, según las opiniones de 4.300 personas que usan esa máquina con asiduidad.

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Según Consumo, las panificadoras que lideran el ranking de fiabilidad obtenido son las de las marcas “Imetec, Moulinex y Taurus, por este orden”. Es decir, son las que menos averías sufren. De hecho, según la OCU, las siguientes en el listado de máquinas para elaborar pan, que sirven para amasarlo, fermentarlo y cocerlo, son las de “Philips, Silvercrest, Orbegozo, Ufesa y Severin”. Pero tienen “una fiabilidad inferior”, puntualizan.

Pese a ello, según los usuarios consultados por la OCU, las panificadoras que ofrecen peores resultados son las de las marcas Kenwood, Unold, Princess y Bomann. O lo que es lo mismo, los modelos de estas marcas tienen mayor probabilidad de “que sufran alguna avería destacable”.

Una persona echa los ingredientes en su panificadora para elaborar pan casero. OCU

De hecho, la OCU indica que gracias a esta encuesta han sabido “los principales problemas detectados durante el uso de la panificadora”. Según esgrimen, “los más comunes tienen que ver con los daños en la bandeja o en el molde (10% de las averías) y con el mal funcionamiento de la amasadora (8% de las averías)”. “Estos problemas deberán ser reparados gratuitamente por el fabricante durante los dos primeros años de uso o por el vendedor si se adquirió de segunda mano y sólo durante el primer año” explica Consumo.

¿Qué debo tener en cuenta?

La OCU, además, ofrece a los consumidores información útil a tener en cuenta a la hora comprar una panificadora. Según Consumo, “gracias a uno de estos aparatos es posible tener cada día pan recién hecho, a tu gusto, con los ingredientes que prefieras y al mejor precio. Sólo hay que dosificar los ingredientes elegidos, meterlos en el cestillo en el orden preciso, y programar la máquina con el tiempo de cocción preestablecido. Cuando está listo, el propio aparato nos avisa con una señal y ya sólo hay que sacarlo”. Pero, ¿qué hay que tener en cuenta para elegir bien?

Bien, en primer lugar, la OCU indica que hay que tener en cuenta la capacidad de la panificadora, en función del nivel de consumo del hogar. La mayoría, eso sí, tienen la capacidad de preparar desde medio kilo de pan hasta dos kilos, “que bien conservados pueden durar varios días”.

Un pan casero cociéndose en una panificadora. OCU

En segundo lugar, la OCU explica que el comprador debe observar las dimensiones de la panificadora antes de comprarla, ya que no puede instalarse en cualquier lugar. El motivo: “es un electrodoméstico que coge mucha temperatura y necesita tener bastante espacio libre alrededor, y también por arriba, pues hay que abrir y meter los ingredientes”.

También, en función del nivel de sofisticación que busque cada comprador, el usuario tiene varias opciones en el mercado. Por un lado, los hay que quieren su panificadora con muchos programas (las hay hasta con 20). Y, por otro lado, los hay que sólo buscan una panificadora con los programas más básicos y habituales que son los de pan blanco, pan integral, programa rápido y programa de amasado. Eso sí, “esto no afecta para nada a la calidad y al rendimiento del producto final”, puntualiza la OCU.

Por último, y no menos importante, Consumo recomienda a los compradores que se fijen en el equipamiento que trae consigo la panificadora. Por ejemplo, los medidores. También, la OCU aconseja mirar otras opciones útiles “como el inicio retardado”, ya que así el usuario de la panificadora puede “aprovechar y cocinar el pan para que esté listo justo a tiempo o para hacerlo por la noche”, por ejemplo.