María García, hostelera en Mallorca

María García, hostelera en Mallorca TikTok

Sociedad

María García, hostelera: "La gente no quiere trabajar, quiere cobrar 1.800 euros, fumarse 5 pitis y salir a su hora"

La trabajadora critica la falta de personal y advierte de que cubrir las vacantes se ha convertido en un reto para el sector.

Más información: Kike, dueño de un taller: "La facturación está entre 500.000 euros y un millón al año, con un 20% de rentabilidad"

Publicada
Las claves

Las claves

María García, hostelera y creadora de contenido, denuncia la dificultad de encontrar personal comprometido en la hostelería.

Afirma que muchos aspirantes exigen condiciones elevadas como sueldos altos y más descansos, pero aportan poco al trabajo.

Destaca la importancia de la versatilidad y el compañerismo en el sector, valores que considera cada vez menos presentes entre los candidatos.

Su experiencia refleja una preocupación compartida por otros hosteleros sobre la sostenibilidad del sector ante la falta de empleados motivados.

La falta de personal se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza para la hostelería. María García, hostelera y creadora de contenido en TikTok, comparte su experiencia sobre esta situación.

En sus vídeos, explica las dificultades que encuentran muchos negocios del sector a la hora de encontrar trabajadores y completar sus plantillas.

"La gente no quiere trabajar. A mí me sabe muy mal decirlo, pero a este paso yo creo que el sector se va a terminar", afirma con contundencia.

Una situación insostenible

La empresaria asegura que, a lo largo de los años, ha vivido situaciones insólitas a la hora de entrevistar a candidatos: "Si pudieras ver por un agujero las entrevistas que he llegado a hacer, lo que te exigen en comparación a lo que aportan... es surrealista".

Esta percepción, según ella, no es un caso aislado, sino una tendencia creciente que dificulta mantener equipos sólidos y comprometidos.

María sostiene que la hostelería requiere perfiles versátiles y con disposición para apoyar donde sea necesario, y afirma que quienes realmente conocen el oficio comprenden a fondo el funcionamiento del día a día.

"La gente que trabaja en hostelería, la todoterreno, sabe de lo que va el sector. Si hay que poner un lavavajillas porque mis compañeros van fatal de tiempo, pues se pone... se sirven mesas, se recogen", indica.

Su mensaje, compartido por muchos hosteleros, apunta a la importancia del compañerismo y la flexibilidad, elementos que considera esenciales para que un negocio funcione.

Sin embargo, asegura que cada vez encuentra más aspirantes que no comparten esa visión: "Pero te vienen niñitos de 21 años que te dicen que quieren cobrar 1.800 euros, que se van a su hora, llegan 5 o 10 minutos tarde, se quieren fumar cinco pitillos y encima salen a descansar…".

Para María, lo más sorprendente no es solo la actitud, sino la convicción con la que algunos expresan estas demandas: "Lamentablemente, no me estaban vacilando, lo pensaban de verdad. Si supierais la cantidad de gente que no sirve para trabajar...".

Con su vídeo, María García se ha convertido en un altavoz de las frustraciones de muchos hosteleros. Su mensaje, aunque polémico para algunos, refleja una preocupación real: la dificultad de encontrar personal comprometido en un sector que, pese a su exigencia, sigue siendo pilar fundamental de la economía y la vida social.