Sebastián, de vivir en en Londres a convertirse en agricultor.
Sebastián, de vivir en Londres a ser agricultor: "Si te gusta el campo y la tranquilidad, no hay nada como un pueblo"
Sebastián llegó a un acuerdo con el vendedor de su finca para no tener que pagar hipoteca.
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De vivir en una gran urbe como Londres a coger una finca, ponerla a su gusto y cultivar sus propias verduras y hortalizas. Esta es la historia de Sebastián, un agricultor de un pueblo de Ciudad Real que lo dejó todo para empezar una vida rural.
"Si te gusta el campo y te gusta la tranquilidad, no hay nada como un pueblo", asegura en uno de sus vídeos de YouTube. Y es que creó un canal llamado Sebastián de la Torre C para dar a conocer los múltiples beneficios del día a día en el campo.
El primero y más evidente es el económico. Nuestro protagonista no pagó ninguna hipoteca cuando adquirió su terreno. Mientras que la media de las hipotecas en España es de 174.866 euros según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Sebastián logró esquivar este sistema de financiación.
En su lugar, llegó a un acuerdo con el vendedor para dar una entrada y poder pagar mes a mes. No le quedaba otra, ya que su vida en la ciudad solo le permitió ahorrar entre 5.000 y 6.000 euros antes de dar el salto al entorno rural.
"El hecho de no tener una hipoteca que dure muchos años o para toda la vida, estar metido hasta el cuello sin llegar a final de mes, pues para mí es una tranquilidad", asegura.
Un ahorro en muchos sentidos
Más allá del haber podido financiar la compra directamente con el vendedor, lo cierto es que el precio del metro cuadrado en los pueblos pequeños es mucho más barato que en las urbes.
Según los Indicadores Urbanos del 2025 del INE, la diferencia de precio entre el metro cuadrado de una gran ciudad como Barcelona y un pueblo de menos de 10.000 habitantes puede acercarse a los 4.000 euros.
Y en el ámbito puramente rural, el precio se reduce a entre 300 y 450 euros por metro cuadrado, ya que la falta de demanda deja el valor a lo que prácticamente cuesta construir una casa.
No obstante, Sebastián ha seguido ahorrando en más aspectos. Por ejemplo, la reforma de su casa la está llevando a cabo él mismo. "Como lo voy a hacer todo yo, no me va a costar mucho dinero [...] por lo menos lo puedo pagar, no tengo que meterme en una deuda ni en nada", explica.
Además, afirma que disfruta del proceso de construir su casa a su gusto: "Me gusta hacerlo yo [...] te da mucha satisfacción el hecho de hacerte las cosas, ya no es por el dinero que te gastes".
Sebastián, que ahora vive entre olivos, moreras y sus animales, concluye el vídeo con un mensaje para aquellos que estén rondando la idea de mudarse al campo: "Sí se puede".