Jessica Laura Beleti en su casa autosuficiente.

Jessica Laura Beleti en su casa autosuficiente. YouTube - Crónicas del Cambio - De Música Rutera.

Sociedad

Jessica tiene 42 años y vive en una casa de paja y barro desde hace 10 años: "Tenía asegurado mi sueldo y renuncié a todo"

Dejó su estilo de vida como profesora en la gran ciudad para vivir de forma autosuficiente en un pueblo.

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Las claves

Las claves

Jessica Laura Beleti dejó su vida de docente en Buenos Aires para vivir autosuficiente en una casa de paja y barro que construyó en el Valle de Traslasierra, Córdoba.

Utiliza técnicas ancestrales como la quincha para construir su hogar y se abastece de energía solar y agua de una vertiente cercana, sin depender de servicios externos.

Fundó una cooperativa de mujeres albañiles, rompiendo estereotipos de género en la construcción y ayudando a otras mujeres a ser autosuficientes.

Jessica tuvo a su hijo en casa con parteras y destaca la importancia de las plantas medicinales de la naturaleza para su bienestar diario.

¿Alguna vez te has planteado poner punto final a tu vida en la ciudad para darle un giro radical a tu día a día? Eso fue lo que hizo Jessica Laura Beleti, una exdocente que lleva más de una década viviendo de forma autosuficiente en una casa construida por ella misma.

Nuestra protagonista explica su historia en el canal de YouTube de Crónicas del Cambio - De Música Rutera. Afincada en Buenos Aires, Jessica decidió abandonar la gran ciudad por el Valle de Traslasierra, Córdoba (Argentina), a raíz de una baja médica.

Allí construyó una casa usando técnicas ancestrales como la quincha, un entramado de cañas, paja y barro. Además, no depende de ningún suministro eléctrico o hidráulico externo, gracias a un panel solar de 400 W, dos baterías de gel de 110 amperios y un inversor de 1500 W.

Para el agua, logró canalizar una vía desde una vertiente de una montaña situada a unos 500 metros de su hogar. Pero no fue un camino fácil. Tuvo que reinventarse para subsistir, y acabó creando una cooperativa de mujeres albañiles.

De esta forma cumplió una doble función, poder sobrevivir y de paso tumbar los estereotipos masculinos ligados al oficio de la albañilería y la construcción. De esta forma, ayuda a más personas a ser autosuficientes con recursos limitados.

Una búsqueda existencial

¿Qué motivo la llevó a dar un cambio tan radical en su vida? "Estaba en una búsqueda pero sin poder salir de ese matrix, tenía todo lo que socialmente se esperaba, pero igualmente me faltaba algo", expone.

"Me lastimé el dedo y ahí entendí porque tuve tiempo para pensar y meditar" apunta y prosigue con su historia: "Renuncié a todo, tenía asegurado mi sueldo y hoy en día no lo tengo".

Un parto tradicional

Pero su nueva forma de vivir no terminó con la cooperativa. A los 40 años fue madre y parió de forma tradicional, en su casa, asistida por dos parteras. Jessica también enfatiza en la importancia que tiene la naturaleza en su rutina.

"La naturaleza y el monte tienen toda la medicina que necesitamos; hay muchísimas plantitas que nos ayudan a diferentes cosas, solo es conocerlas", añade. "Me siento feliz porque estoy en el lugar que elijo estar, no cualquiera puede decir eso", concluye.

Plantas medicinales comunes

Entre los arbustos y bosques de España hay multitud de plantas con dotes curativas. Entre ellas el llantén (plantago major), cuyas hojas son ovaladas y de gran tamaño. Eso permite identificarla con facilidad en bordes de caminos y prados.

Según los datos de la Agencia Europea de Medicamentos, si se ingiere ayuda contra patologías respiratorias y alivia síntomas como la tos seca, además de ser diurética. Como ungüento, sirve para desinfectar cortes o heridas, favoreciendo su cicatrización.

Una manzanilla recién preparada.

Una manzanilla recién preparada. ebaso.

Otra planta medicinal muy popular es la manzanilla (matricaria chamomilla), ideal para mejorar la digestión, combatir el insomnio y los dolores reumáticos y las hemorroides. Incluso puede aliviar cólicos si se mezcla con hinojo, menta, regaliz y melisa.

Y un uso no tan conocido es a nivel externo. La manzanilla puede aplicarse sobre los ojos cansados o irritados para un alivio temporal.