María, la joven con dificultades en el mercado laboral.

María, la joven con dificultades en el mercado laboral. TikTok @marialuqueg

Sociedad

María lleva 2 años buscando un contrato indefinido: "Te piden 80 años de experiencia, ser discapacitado o ser extranjero"

La joven confesó las grandes dificultades que tuvo para encontrar un puesto de trabajo en el competitivo mercado laboral que hay en España.

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Las claves

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María lleva dos años encadenando contratos temporales y denuncia los altos requisitos para acceder a un empleo indefinido.

La tasa de paro entre menores de 25 años en España supera el 23%, siendo aún mayor entre las mujeres jóvenes.

Muchos jóvenes consiguen contratos indefinidos con largos periodos de prueba, pero no logran estabilidad laboral ni cotización suficiente.

La falta de transparencia en los procesos de selección y la exigencia de experiencia dificultan la emancipación y el acceso a un trabajo estable.

Encontrar un empleo estable sigue siendo uno de los mayores retos para miles de jóvenes en España. Aunque el mercado laboral ha mejorado respecto a los peores años de la crisis económica, acceder a un contrato indefinido continúa siendo una meta difícil para quienes intentan dar sus primeros pasos profesionales.

María, una joven que lleva dos años encadenando contratos temporales, ha resumido esa frustración en un vídeo que subió a su perfil de redes sociales (@marialuqueg). "Estás buscando ofertas y la mayoría de trabajos lo que se necesita es ser discapacitado, extranjero o directamente tener 80 años de experiencia laboral".

Su testimonio pone voz a una sensación compartida por buena parte de la juventud.

Según explica, pasa horas revisando ofertas de empleo en portales especializados con la esperanza de encontrar un puesto estable, pero asegura que la mayoría de las vacantes exigen requisitos difíciles de cumplir para alguien que intenta consolidarse en el mercado laboral.

"No es que los jóvenes de hoy no quieran trabajar", afirma. "Yo quiero levantarme y decir: voy a trabajar porque voy a tener una nómina a final de mes".

Sin embargo, considera que muchas empresas siguen priorizando perfiles con una larga trayectoria profesional incluso para puesto básicos, lo que alimenta el conocido círculo de la falta de experiencia: no consiguen empleo porque no tienen experiencia y no pueden adquirirla porque nadie les da una oportunidad.

Las cifras respaldan que la incorporación de los jóvenes al mercado laboral sigue siendo complicada. En 2026, la tasa de desempleo entre los menores de 25 años se sitúa entre el 23,5 % y el 24,5 %, una de las más elevadas de la Unión Europea y prácticamente el doble de la media comunitaria.

El paro entre las mujeres

Además, las mujeres jóvenes presentan una tasa de paro ligeramente superior a la de los hombres. En su caso la cifra llega hasta el 25,8%, 2 puntos porcentuales en perjuicio de las mujeres.

Aunque la reforma laboral ha impulsado el número de contratos indefinidos, muchos jóvenes continúan encadenando contratos fijos-discontinuos, jornadas parciales no deseadas o periodos de prueba prolongados que generan una sensación permanente de inestabilidad.

Precisamente esa es otra de las críticas de María. Relata que en varias ocasiones ha conseguido un contrato indefinido, pero con un periodo de prueba de cuatro meses.

Según cuenta, tras cumplir con horas extra, cambios de turno y todas las tareas que le pedían, la empresa terminaba comunicándole que "no era lo que estaban buscando", pese a reconocer su buen desempeño.

La joven asegura que esta situación se repite con frecuencia en algunos comercios y tiendas de ropa. En ocasiones, explica, no superan el periodo de prueba y, pocos meses después, vuelven a ser llamados para cubrir nuevas campañas, lo que les impide acumular estabilidad laboral y cotización suficiente.

"Llevo así dos años", lamenta. Durante ese tiempo ha ido enlazando contratos de pocos meses con largos periodos sin empleo, mientras continúa enviando currículums sin obtener respuesta.

Más allá de la dificultad para encontrar trabajo, María también critica la falta de transparencia durante los procesos de selección. Explica que en muchas entrevistas se insiste en conocer las motivaciones del candidato, pero el salario suele mantenerse en secreto hasta el último momento.

"Todos sabemos que trabajamos por el dinero", comenta, recordando que disponer de un sueldo estable es la única vía para ayudar a la familia, pagar los propios gastos o plantearse la emancipación. Su experiencia refleja un problema que va más allá de un caso individual.

A pesar de que cada vez más jóvenes cuentan con una mayor formación académica, muchos siguen encontrándose con un mercado laboral donde la experiencia previa, la temporalidad y la dificultad para acceder a un empleo estable continúan siendo algunos de los principales obstáculos para construir un proyecto de vida independiente.