Técnico de alarmas.
Los expertos coinciden: en España se disparan un 34% las probabilidades de sufrir un robo en casa este día del año
Además, las segundas residencias tienen un 19% más de posibilidades de sufrir un robo que la vivienda habitual al pasar desocupadas periodos más largos de tiempo
Cuando por fin llega un día festivo, aprovechamos esta fecha marcada en rojo en el calendario para salir un poco de la rutina y también de casa. Pero, sin saberlo, dejamos nuestro hogar expuesto en el momento exacto en el que los ladrones prefieren actuar.
Esto no es una suposición, así lo revela el último Observatorio Verisure 2026 –que combina millones de registros de su Central Receptora de Alarmas con las estadísticas del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior–.
Este estudio de Verisure confirma que los días festivos la probabilidad de sufrir un robo en casa se dispara un 34%. Cuando desconectamos, los intrusos se ponen a trabajar aprovechando que las viviendas se quedan vacías durante más horas de lo habitual.
Pero si hay una jornada en concreto en la que más robos se han registrado, es el día de Reyes, el 6 de enero.
Seguramente, porque muchas personas pasan este día en casa de familiares. Así lo refleja un estudio elaborado por UNESPA, la patronal de las compañías de seguros.
Momento de máxima alerta para evitar un robo en casa
Pero el calendario no es el único factor de riesgo. Si analizamos la rutina de cualquier semana del año, el momento de máxima alerta para un hogar se concentra en una hora muy específica de la tarde: los sábados, de 19:00 a 20:00.
En términos generales, la franja crítica donde se concentran la mayoría de las intrusiones en viviendas va de las 18:00 h a las 23:00 h, coincidiendo con la caída del sol y la menor actividad en las calles.
Para los comercios, el peligro es nocturno: los negocios sufren su mayor índice de robos de madrugada, concretamente los jueves de 03:00 h a 04:00 h, cuando las zonas comerciales quedan completamente desiertas.
Las zonas más seguras de España
Sin embargo, es preciso apuntar que el riesgo de sufrir un robo no es igual en todas partes. El Observatorio Verisure también ha recorrido la geografía española y ha descubierto cuáles son las zonas con menos incidencias:
- El podio de las comunidades autónomas más seguras: Está liderado por La Rioja, Galicia y Navarra. Seguidas de Extremadura y la Comunidad de Madrid, en el cuarto y quinto puesto, respectivamente.
- Las provincias con menor tasa de intrusión: Guadalajara, Lugo y León se alzan como las menos peligrosas, seguidas de cerca por Ciudad Real y Salamanca.
- Donde más baja la delincuencia: Las regiones que registran un mayor descenso de intrusiones respecto al año anterior son Andalucía, Región de Murcia, La Rioja, Castilla y León y Aragón.
No todas las viviendas atraen a los ladrones por igual. En el ámbito residencial, los chalets y villas independientes registran un nivel de intrusión casi dos veces y medio superior al de pisos y apartamentos, porque cuentan con perímetros más amplios y accesos más sencillos.
Además, las segundas residencias tienen un 19% más de posibilidades de sufrir un robo que la vivienda habitual al pasar desocupadas periodos más largos de tiempo.
El entorno urbano también está cambiando las reglas del juego. Los delincuentes evitan cada vez más los centros de las ciudades.
En su lugar, prefieren actuar en la periferia: las urbanizaciones aisladas, polígonos industriales, carreteras y parajes naturales se han convertido en sus lugares preferidos.
Cómo roban en las casas y cómo evitarlo
En las viviendas, los delincuentes suelen ser oportunistas rápidos que aprovechan descuidos. Estas son sus técnicas preferidas de robo:
- Bumping: Utilizan una llave especial alterada que se introduce en el bombín. Al golpearla, logran que todos los pistones de la cerradura salten al mismo tiempo, lo que permite girar la llave y abrir la puerta de inmediato.
- Impressioning: Replican la silueta exacta de la llave para abrir el bombín sin dejar marcas de fuerza. Para ello, colocan una fina lámina deformable en la ranura de la cerradura que graba las marcas de los dientes cuando el propietario introduce su llave. Más tarde, el intruso retira la lámina y fabrica una copia idéntica.
- Escalo: Los ladrones trepan con agilidad por las fachadas de los edificios o saltan las vallas de los chalets para alcanzar ventanas, balcones o techos. Una vez ahí, acceden al interior forzando los accesos con herramientas como palancas o patas de cabra.
- Ganzúa: Los delincuentes introducen una ganzúa especial por el ojo de la cerradura para manipular el mecanismo y abrir la puerta con facilidad, algo que resulta muy efectivo cuando no se ha echado la llave con vuelta.
- Resbalón: Es el método más sencillo y se aprovecha de los descuidos de los propietarios cuando salen de casa sin echar la llave. Al delincuente le basta con deslizar una tarjeta de crédito, un plástico flexible o una radiografía entre la puerta y el marco para retirar el pestillo y entrar en segundos.
Para ponérselo realmente difícil a los delincuentes, contar con las medidas de seguridad adecuadas marca la diferencia.
Entre las soluciones tecnológicas más efectivas que están ganando peso se encuentran la simulación de presencia mediante encendido domótico de luces, las cerraduras inteligentes, y, de manera primordial, la instalación de una alarma Verisure conectada a su Central Receptora de Alarmas (CRA).
Los sistemas avanzados de Verisure incorporan la tecnología más disruptiva del mercado. Gracias al uso de la inteligencia artificial integrada en sus dispositivos, se refuerza la detección temprana de riesgos y se acortan significativamente los tiempos de respuesta.
No obstante, los expertos recuerdan que la verdadera tranquilidad no depende solo de un dispositivo, sino de contar con un equipo humano especializado al otro lado de la alarma listo para verificar la intrusión y avisar a la policía en menos de 20 segundos.