Ignacio de la Riva, empresario madrileño.

Ignacio de la Riva, empresario madrileño. EE

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Nacho es dueño de Snob Pizza con 36 años: "Dejé mi trabajo en consultoría para apostar al 100% por el 'slice' neoyorkino"

Con un modelo basado en la calidad del producto y la experiencia del cliente, el negocio ha cumplido sus previsiones desde los primeros meses.

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Las claves

Las claves

Nacho de Riva dejó su carrera en consultoría tecnológica para fundar Snob Pizza, inspirada en las pizzerías neoyorquinas.

La idea surgió tras un viaje familiar a Nueva York, donde percibió la falta de locales similares en Madrid.

El proceso de creación del negocio duró más de cuatro años, con búsqueda de financiación y estudio de referentes en Nueva York.

Snob Pizza se ha consolidado en Madrid con porciones grandes y finas, destacando su salsa 'Hot honey' y su apuesta por la pizza artesanal.

Montar un negocio propio suele ser una idea que muchas personas tienen en mente, pero pocas se atreven a llevar a cabo.

Sin embargo, Nacho, fundador de Snob Pizza, decidió hacerlo después de un largo viaje familiar del que volvió con una pequeña sobredosis de pizza.

Con apenas 30 años, dejó atrás su carrera en consultoría tecnológica para apostar por un concepto inspirado en los verdaderos 'slices' neoyorkinos.

Hace unos años, Nacho de Riva viajó con toda su familia a la cosmopolita Nueva York. Un viaje familiar de los que todos hemos soñado alguna vez, recorriendo sus calles más emblemáticas y disfrutando de la esencia americana en estado puro.

Fue allí, tras pasar varios días comiendo únicamente pizzas por porciones, donde se dio cuenta de que en Madrid no existía una propuesta similar con un enfoque de calidad.

Una experiencia puramente americana que se quedó rondando en su cabeza durante meses.

Tal y como explica este joven madrileño a EL ESPAÑOL, en ese momento había locales donde comprar una porción rápida, pero no una experiencia inspirada en las grandes pizzerías de Nueva York.

El tradicional 'slice' neoyorkino de Snob.

El tradicional 'slice' neoyorkino de Snob. Cedida

Por lo que la idea se quedó dando vueltas en su cabeza durante meses.

Por entonces trabajaba en consultoría tecnológica. Tenía una carrera estable, un sueldo fijo y un futuro profesional bastante definido.

Sin embargo, había algo que llevaba tiempo persiguiéndole.

"Yo siempre he tenido ganas de emprender", confiesa, y tras este empuje, lo que empezó siendo una simple idea terminó convirtiéndose en una obsesión.

Comenzó a hacer números, analizó el mercado, habló con otros emprendedores, buscó asesoramiento y comprobó que aquel concepto podía tener sentido en Madrid.

Pero, la realidad era que "si quería que esto saliese adelante, le tenía que invertir este tiempo".

Nacho en la barra del local de Snob.

Nacho en la barra del local de Snob. EE

Entendió que no podía seguir compaginando su trabajo con el proyecto y que había llegado el momento de elegir.

Fue entonces cuando dejó atrás la seguridad de una nómina y apostó por una idea que todavía estaba en proceso de construcción.

Buscó financiación, reunió a socios especializados en hostelería y volvió a Nueva York para estudiar de cerca las pizzerías que quería convertir en referencia.

Nada fue inmediato. El proceso duró más de cuatro años.

Hubo momentos de incertidumbre y también muchas dudas, pero nunca perdió de vista el objetivo.

Porción de la pizza Vodka, uno de los sabores favoritos en el local.

Porción de la pizza Vodka, uno de los sabores favoritos en el local. Cedida

Ahora, Snob Pizza cumple en dos meses un año. Un negocio que no para de crecer desde que se convirtió en una realidad y que espera acabar el año con otros 3 nuevos espacios en la capital.

Inspirada en la esencia de Nueva York, este local ha conquistado a los madrileños con sus icónicas porciones finas y de gran tamaño, acompañadas por su inconfundible salsa 'Hot honey'.

Un clásico habitual en estos locales americanos que el equipo de Snob ha adaptado con una receta propia, convertida ya en uno de sus sellos distintivos.

Una excelente propuesta gastronómica que, aunque a primera vista pueda sonar a comida rápida, es en realidad un auténtico homenaje a la pizza artesanal neoyorquina, pensada para disfrutar sin prisas.

Aun así, cuando habla de todo lo que ha vivido, no pone el foco en el éxito. Nacho lo tiene claro y nos dice que prefiere hacerlo en la decisión que cambió su vida.

Porque como bien concluye animando a todos los emprendedores, "el mayor aprendizaje es perder el miedo y lanzarte".