Anabel Pantoja, en un debate de 'GH'.

Anabel Pantoja, en un debate de 'GH'. Mediaset España

Sociedad

Anabel Pantoja, 39 años: "Me coloqué en una aseguradora muy famosa y hacía seguros de coches"

La sobrina de Isabel Pantoja recuerda con añoranza su etapa en Sevilla cuando todavía era una persona anónima.

Más información: Irene, camionera: "Hoy me ha tocado ducharme en un baño de chicos, porque en el de chicas no había agua caliente"

Sara C.
Publicada
Las claves

Las claves

Anabel Pantoja trabajó en una aseguradora famosa haciendo seguros de coches antes de hacerse famosa.

Su madre la animó a estudiar un Grado de Administrativo, lo que le permitió conseguir su primer empleo importante como recepcionista en una empresa de suministros eléctricos.

Tras acabar su contrato, se mudó a Madrid para estudiar maquillaje, lo que marcó el inicio de su vinculación con el mundo del espectáculo.

Anabel recuerda con cariño su vida anónima en Sevilla y afirma que fue una época muy feliz antes de la fama.

Mucho antes de convertirse en uno de los rostros más populares de la televisión y las redes sociales, Anabel Pantoja llevaba una vida muy diferente en Sevilla.

Alejada de los focos y de la atención mediática que hoy la acompaña, la sobrina de Isabel Pantoja disfrutaba de una rutina sencilla junto a su familia y amigos.

Y es que aunque ahora es una de las influencers más seguidas del panorama nacional, Anabel nunca ha ocultado sus orígenes.

Tras finalizar sus estudios de Secundaria, fue su madre quien la animó a continuar formándose.

"Empecé a desviarme, pero mi madre me obligó a hacer una Formación Profesional", explicó en el pódcast de Druni.

Es por ello por lo que la sevillana optó por estudiar un Grado de Administrativo, una elección que le permitió dar sus primeros pasos en una conocida compañía aseguradora.

"Me acuerdo perfectamente que se me daba superbién la mecanografía. Me coloqué en una aseguradora muy famosa a hacer las prácticas. Hacía seguros de coches", recordó en el espacio con una sonrisa.

Aquella experiencia fue el inicio de una etapa profesional que continuó como recepcionista en una empresa de suministros eléctricos de Sevilla. Tenía apenas 21 años cuando consiguió lo que considera su primer empleo importante.

"Allí era la niña, eran casi todos chicos y solo dos o tres niñas. Me coloqué ahí con 21 años. Fue mi primer trabajo importante y dada de alta. Fue precioso. Todos me querían cuidar. Cobraba muy bien para la época", confesaba.

Un periodo que recuerda con especial cariño, ya que por ese entonces compartía hogar con su madre y sus abuelos en el emblemático barrio de Triana.

Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella. Cuando aquel contrato llegó a su fin, decidió trasladarse a Madrid para estudiar maquillaje. Una decisión que marcaría un antes y un después en su vida.

"Ahí cambió mi vida", aseguró. Y es que gracias a la oportunidad que le brindó un reconocido maquillador de confianza de Isabel Pantoja, se instaló junto a su tía en La Moraleja y comenzó una nueva etapa que acabaría acercándola al mundo del espectáculo.

Poco después empezó a acompañar a la cantante en sus giras, coincidiendo además con la participación de Kiko Rivera en Supervivientes.

"Yo dije: la vida es así y hasta hoy", relató sobre aquel giro inesperado que terminaría llevándola a la televisión.

Su paso por el popular reality como defensora de su primo conquistó a la audiencia y abrió la puerta a nuevas oportunidades profesionales.

A pesar del éxito, Anabel reconoce que guarda una profunda nostalgia por aquellos años en los que podía caminar por la calle sin llamar la atención.

"Era muy feliz. He estado a punto de llorar al recordarlo. Nadie sabía quién era. Lo de ser anónima mola mucho. Yo era muy payasa. Hacía mucho el tonto con mis amigos. No te sientes observada. Esa época la recuerdo como muy buena", concluye.

Hoy, instalada en Gran Canaria junto a David Rodríguez y su hija, Anabel Pantoja afronta una etapa muy distinta, pero feliz, a la de aquella joven que tramitaba seguros de coche en una oficina sevillana.