Vista interior de un autobús informativo del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

Vista interior de un autobús informativo del Ingreso Mínimo Vital (IMV). Marta Fernández Europa Press

Sociedad

La Seguridad Social recortará el Ingreso Mínimo Vital si se detectan nuevos ingresos en la unidad de convivencia

La ayuda se actualiza dos veces al año para adaptarse a la situación de cada hogar y puede modificarse o suspenderse si se detectan cambios.

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Las claves

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La Seguridad Social puede reducir el Ingreso Mínimo Vital si detecta un aumento de los ingresos en la unidad de convivencia.

La cuantía del IMV se calcula considerando los ingresos y patrimonio de todos los miembros del hogar y se revisa dos veces al año.

Si los ingresos superan los límites establecidos, la ayuda puede suspenderse y, tras un año en esa situación, perderse definitivamente.

Es fundamental comunicar cualquier cambio económico o familiar para evitar problemas en la percepción del IMV.

La Seguridad Social puede reducir la cuantía del Ingreso Mínimo Vital (IMV) en el caso de que Hacienda detecte que han aumentado los ingresos de la persona beneficiaria o de alguno de los miembros de su unidad de convivencia.

Esta prestación está pensada para garantizar unos ingresos mínimos a los hogares con menos recursos, por lo que cualquier cambio en la situación económica de la unidad puede afectar a la ayuda que se recibe.

Cuando una persona solicita el IMV, la cuantía se calcula teniendo en cuenta los ingresos y el patrimonio de todos los integrantes de la unidad de convivencia.

Sin embargo, esa cantidad no es definitiva. La Seguridad Social realiza revisiones periódicas para comprobar si las circunstancias económicas siguen siendo las mismas o si han cambiado con el paso del tiempo.

Si durante una de estas revisiones se comprueba que la familia ha obtenido más ingresos de los que tenía cuando se concedió la ayuda, el importe del IMV puede reducirse.

Por el contrario, si los ingresos han disminuido, la prestación puede aumentar para adaptarse a la nueva situación económica del hogar.

Actualmente, la Seguridad Social realiza dos actualizaciones al año. La primera suele efectuarse en primavera y tiene carácter provisional, ya que se basa en los datos fiscales disponibles en ese momento.

La segunda revisión se lleva a cabo meses después, normalmente en otoño, utilizando información tributaria ya consolidada.

Esta última actualización es la que determina de forma definitiva la cuantía que corresponde a cada beneficiario.

Para realizar estas comprobaciones, la Seguridad Social utiliza los datos facilitados por la Agencia Tributaria y por las administraciones fiscales de otras comunidades con competencias propias.

Gracias a esta información puede verificar si los ingresos declarados coinciden con los requisitos exigidos para mantener la ayuda o, por el contrario, necesita su revisión.

Sin embargo, las consecuencias de una revisión pueden ir más allá de una simple reducción de la prestación.

Si los ingresos de la unidad familiar superan los límites establecidos para acceder al IMV, la ayuda puede quedar suspendida.

En ese caso, el pago dejaría de realizarse desde el mes siguiente al momento en que se detecte el incumplimiento de los requisitos.

Además, si la situación que provocó la suspensión se mantiene durante un año completo, la persona beneficiaria podría perder definitivamente el derecho a cobrar el Ingreso Mínimo Vital.

Por ello, desde Capitol Asesores recomiendan que es importante comunicar cualquier cambio económico o familiar, en especial en la Declaración de la Renta, y mantenerse informado sobre las revisiones que realiza la Seguridad Social para evitar problemas con esta prestación.