Imagen de archivo de una herencia.

Imagen de archivo de una herencia. iStock

Sociedad

Un hombre fallece sin herederos y el patrimonio se lo queda el Estado: alcanzan hasta los 8.000 M€ de recaudación

El suceso ocurrió en Italia aunque en España la legislación aplica la misma normativa sobre las herencias que se quedan sin sucesor.

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Las claves

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Un hombre en Italia falleció sin testamento ni familiares, por lo que su patrimonio fue transferido al Estado tras 16 años sin reclamaciones.

El fenómeno de las herencias vacantes en Italia ha permitido al Estado recaudar hasta 8.000 millones de euros y se prevé que alcance 21.000 millones en 2030.

En España, cuando una persona muere sin herederos legales, el Estado recibe la herencia y vende los bienes en subasta pública para fines sociales.

Entre 2019 y 2023, el Estado español ingresó 18,1 millones de euros por 187 herencias sin herederos, evidenciando el impacto económico de este fenómeno.

Morir sin testamento y sin familiares que puedan heredar tiene una consecuencia clara en muchos países: el patrimonio termina en manos de la Administración.

Es justo lo que ha ocurrido en Italia, donde un caso judicial ha vuelto a poner el foco sobre el creciente fenómeno de las herencias vacantes, un patrimonio que ya alcanza un valor estimado de 8.000 millones de euros y que, según las previsiones, seguirá aumentando en los próximos años.

La historia comenzó el 21 de marzo de 2009 en Guastalla, una localidad de la provincia italiana de Reggio Emilia. Aquel día falleció un hombre que poseía un importante patrimonio inmobiliario en la provincia de Módena.

Sin embargo, no estaba casado, no tenía hijos, no se localizaron familiares con derecho a heredar y tampoco había otorgado testamento. Ante esta situación, la herencia quedó en una figura jurídica conocida en Italia como eraditá giacente o herencia yacente.

Durante ese periodo, un curador fue el encargado de custodiar y administrar los bienes mientras se esperaba la posible aparición de un heredero legítimo. No obstante, ese momento nunca llegó.

La legislación italiana establece que el derecho a aceptar una herencia prescribe a los diez años desde el fallecimiento. En este caso habían transcurrido más de 16 años sin que ninguna persona reclamara el patrimonio.

Fue entonces cuando la juez tutelar del Tribunal Civil de Módena, Daniela Di Girolamo, dictó una resolución definitiva en junio de 2026. La magistrada revocó el nombramiento del administrador, declaró extinguida la situación de herencia yacente y la transformó oficialmente en una herencia vacante.

En aplicación del artículo 586 del Código Civil italiano, todo el patrimonio pasó automáticamente a ser propiedad del Estado. Este procedimiento responde a un principio básico del ordenamiento jurídico italiano: no pueden existir bienes sin titular de manera indefinida.

Cuando desaparecen todas las posibilidades de encontrar herederos, el Estado se convierte en el destinatario final del patrimonio. De hecho, los estudios demográficos apuntan que el patrimonio 'heredado' por el Estado podría llegar a los 21.000 millones de euros en 2030 y acercarse a los 88.000 euros en 2040 como consecuencia del envejecimiento poblacional.

¿Cómo funcionan las herencias sin nombre en España?

Al igual que Italia, la legislación española contempla un mecanismo muy similar. Cuando una persona fallece sin testamentos y no existen familiares con derecho a heredar, el Estado se convierte en el heredero legal.

Antes de llegar a ese punto, el Código Civil establece un orden de sucesión muy estricto. Primero heredan los hijos y demás descendientes; después los padres y ascendientes; a continuación el cónyuge; posteriormente hermanos y sobrinos; y, finalmente, tíos y primos hasta el cuarto grado de consanguinidad.

Solo cuando no existe ninguna persona dentro de estos grupos la herencia pasa a las arcas públicas. Además, el Estado acepta estas herencias siempre "a beneficio de inventario".

Esto significa que únicamente responde de las deudas del fallecido con el propio patrimonio heredado, sin emplear dinero público adicional si las obligaciones superan el valor de los bienes.

Una vez liquidadas las deudas, el patrimonio suele venderse mediante subasta pública y el dinero obtenido se destina a fines de interés social y general. Incluso existe un incentivo para quienes informen de una herencia abandonada: la legislación reconoce un premio equivalente al 10% del valor líquido heredado.

Además, las cifras muestran que este tipo de sucesiones también tiene un impacto económico en España. Entre 2019 y 2023, el Estado ingresó 18,1 millones de euros procedentes de 187 herencias sin herederos legítimos.