Iara Viñuales.

Iara Viñuales. Cedida.

Sociedad

Iara Viñuales, sincera tras 7 años de su proyecto empresarial de moda: "Cerramos el año con 2,2 millones de facturación"

En conversación con EL ESPAÑOL, la fundadora ha repasado los inicios de la marca, su crecimiento y el futuro de la firma.

Más información: Rocío Osorno, 40 años: "Mi rutina alimentaria es sana. Este puchero es receta de mi abuela, luego pasó a mi madre"

Publicada
Las claves

Las claves

Par y Escala, firma gallega fundada por Iara Viñuales tras un viaje a India, cerró 2023 con 2,2 millones de euros de facturación y prevé duplicar la cifra en 2025.

El crecimiento de la marca se basa en la producción artesanal y limitada, priorizando la calidad y la identidad original frente al ritmo del fast fashion.

La compañía se especializa en vestidos de verano, reforzando su conexión con las clientas gracias a una comunicación cercana y a la escucha activa de su comunidad.

El uso de redes sociales y colaboraciones orgánicas con creadoras de contenido ha sido clave para la expansión y visibilidad de Par y Escala.

Hace apenas unos años, Par y Escala era poco más que una idea nacida durante un viaje a India.

Hoy, la firma gallega especializada en vestidos de inspiración artesanal se encuentra inmersa en una nueva etapa de crecimiento, con una previsión de duplicar los 2,2 millones de euros alcanzados en 2025.

Lejos de seguir la lógica de producir más y más rápido, la marca ha construido su crecimiento sobre un principio que Iara Viñuales, cofundadora de la compañía, repite varias veces durante la conversación con EL ESPAÑOL: crecer sí, pero sin renunciar a aquello que hizo diferente a Par y Escala desde el primer día.

Iara Viñuales (derecha).

Iara Viñuales (derecha). Cedida.

La historia comenzó, recuerda, de una forma "bastante orgánica". Un viaje a India cambió por completo la manera en la que entendían la moda.

Allí descubrieron una forma de producir mucho más vinculada al proceso que al resultado final, donde cada tejido, cada estampado y cada prenda acumulaban horas de trabajo artesanal y una historia propia antes incluso de llegar al armario.

Aquella experiencia terminó definiendo el ADN de la firma. "Nos enamoramos de los colores, de las telas y de la manera en la que trabajan los artesanos", explica Viñuales, quien reconoce que desde el principio tuvieron claro que querían trasladar esa esencia a una colección de vestidos cómodos, alegres y fáciles de llevar.

Los primeros meses estuvieron marcados por la intuición más que por un plan perfectamente diseñado. La compañía arrancó con prudencia, ajustando cada inversión y aprendiendo sobre la marcha a gestionar talleres, producciones, envíos y controles de calidad. "No teníamos grandes certezas, pero sí la sensación de que había algo especial en la idea", recuerda la fundadora.

"India nos enseñó que lo imperfecto también puede ser precioso"

Iara Viñuales, cofundadora de Par y Escala

Ese aprendizaje fue también el que permitió identificar el verdadero potencial del negocio. Aunque en los primeros años probaron distintas categorías y temporadas, pronto comprobaron que eran sus vestidos de verano los que generaban una conexión especial con las clientas.

En lugar de perseguir la desestacionalización a cualquier precio, optaron por reforzar aquello que ya funcionaba.

"No lo vivimos como una renuncia al resto del año, sino como una forma de entender mejor quiénes éramos", afirma. Esa decisión no solo consolidó la identidad de la marca, sino que también permitió optimizar las compras, la producción y la comunicación.

Hoy Par y Escala continúa desarrollando colecciones de invierno, aunque sin perder de vista que el verano sigue siendo su principal territorio creativo y comercial.

Iara Viñuales.

Iara Viñuales. Cedida.

El crecimiento, sin embargo, plantea nuevos desafíos cuando el producto depende de procesos manuales. Escalar una marca artesanal implica mucho más que aumentar el volumen de producción. Significa coordinar talleres, respetar tiempos de elaboración y mantener unos estándares de calidad difíciles de automatizar.

Para Viñuales, ahí reside uno de los mayores retos de la compañía. La firma ha tenido que profesionalizar su estructura sin perder el carácter especial de unas prendas que precisamente encuentran parte de su valor en no ser completamente idénticas entre sí. "Queremos crecer, claro, pero no a cualquier precio", resume.

La producción limitada se ha convertido también en una de las señas de identidad de Par y Escala. Lejos de responder a una estrategia de escasez artificial, la empresa busca ajustar las cantidades a una demanda que analiza cada vez con mayor precisión. La previsión combina el estudio de datos —ventas, colores o siluetas más exitosas— con un contacto constante con su comunidad.

"Muchas veces las señales están en los mensajes, en los comentarios o en ese '¿lo vais a reponer?' que vale casi como un estudio de mercado", señala.

"Queremos crecer, pero no a cualquier precio"

Iara Viñuales, cofundadora de Par y Escala

Ese diálogo permanente con la clienta también ha sido clave para sostener un modelo basado en la producción consciente en un contexto dominado por la inmediatez del fast fashion.

Viñuales defiende que la sostenibilidad no puede entenderse como un elemento independiente del negocio, sino como una forma de tomar decisiones que permita mantener la rentabilidad sin generar sobreproducción.

"Una marca también tiene que ser rentable para poder seguir existiendo", sostiene. Por eso, la firma apuesta por colecciones ajustadas, una planificación cada vez más precisa y una comunicación transparente que permita explicar el valor real de cada prenda.

Enseñar el proceso artesanal, los tiempos de elaboración y el trabajo de los talleres forma parte de esa pedagogía que, en su opinión, ayuda a que la clienta comprenda por qué una prenda hecha con calma no puede competir en los mismos términos que la producción industrial.

Pasado y futuro

Las redes sociales también han desempeñado un papel decisivo en esa expansión. Algunas de las colaboraciones que más visibilidad han dado a la marca surgieron de manera espontánea, cuando creadoras de contenido como María Pombo o Laura Escanes ya eran clientas habituales antes de cualquier acuerdo comercial.

Aquellos picos de demanda obligaron a la empresa a mejorar su capacidad operativa, pero también demostraron el potencial de una estrategia basada en la autenticidad más que en las campañas masivas.

Con la vista puesta en los próximos años, Par y Escala no descarta explorar nuevas categorías, aunque por ahora la prioridad sigue siendo consolidar el crecimiento sin perder el foco.

"Estamos centradas en hacer cada vez mejor lo que ya sabemos que conecta con nuestra clienta", reconoce Viñuales.