El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Europa Press

Sociedad

La Unión Europea alerta a España: las falsificaciones ya causan pérdidas de más de 1.200 millones al año

La Oficina de Propiedad Intelectual de la UE demostró que España es el cuarto país de la Unión con más pérdidas por falsificaciones.

Más información: España desafía a la UE: muestra su rechazo al reglamento para retornar migrantes irregulares y cuestiona su legalidad

Publicada
Las claves

Las claves

Las falsificaciones causan pérdidas anuales de más de 1.200 millones de euros a la economía española, especialmente en los sectores de moda y joyería.

España es el cuarto país de la UE con más pérdidas económicas por falsificaciones, solo por detrás de Alemania, Italia y Francia.

El auge de las copias afecta especialmente a pequeñas y medianas empresas y provoca la pérdida de unos 15.000 empleos al año en España.

El comercio de productos falsificados está vinculado a redes delictivas y supone riesgos para la salud, la seguridad y el medio ambiente.

El inicio del Mundial de fútbol 2026 ha trasladado el foco a un fenómeno más allá del deporte: las falsificaciones. La camiseta de España de esta Copa del Mundo se ha convertido en un producto extremadamente copiado.

Así, se han vendido miles de camisetas de la selección española, pero muy pocas son originales. Con esto, han comenzado a saltar las alarmas de este negocio en Europa.

A esto, además, se suman las cifras compartidas por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) que muestran que la economía española pierde alrededor de 1.200 millones de euros por falsificaciones en moda y joyería.

El auge de las copias

Según el informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo), las falsificaciones provocan pérdidas anuales de más de 1.200 millones de euros en el país dentro de sectores clave.

Específicamente, el informe desglosa esta cifra en unos 1.000 millones de euros de pérdidas en el sector de la moda y 265 millones en los sectores de bolsos de mano, joyería y relojería.

De esta manera, España ocupa el cuarto puesto en el ranking de países de la Unión Europea con más pérdidas económicas por falsificaciones en sectores clave, por detrás de Alemania, Italia y Francia.

En toda la Unión Europea, las pérdidas en moda e indumentaria alcanzan los 12.000 millones de euros anuales, y unos 2.700 millones en joyería, relojes y bolsos.

Además de las pérdidas económicas, el comunicado de la Euipo ha advertido a los consumidores que utilizar estos productos podría poner en riesgo su salud y seguridad, además de tener consecuencias para el medio ambiente, debido a que algunos de estos productos no cumplen con las normas de seguridad y calidad.

Por otro lado, el auge de las redes sociales y la influencia del comercio electrónico ha hecho que estos productos se hayan vuelto mucho más populares.

Asimismo, sobre el 13% de los europeos afirma haber comprado deliberadamente productos falsificados. Esta cifra alcanza el 26% entre los consumidores más jóvenes de entre 15 y 24 años.

Lo cierto es que estos diseños falsificados hacen especial daño a las pequeñas y medianas empresas, ya que sus ingresos suelen depender de un número limitado de diseños propios y carecen de la capacidad financiera para vigilar por el cumplimiento del derecho de propiedad intelectual.

No obstante, más allá del daño a las marcas y fabricantes legítimos, la Euipo advierte que el comercio de los falsificadores está fuertemente vinculado a redes de delincuencia organizada y explotación laboral.

Así, en España se pierden alrededor de 15.000 puestos de trabajo al año por este mercado de imitaciones en los sectores de textil, cosmética y juguetes.

A pesar de todo lo negativo que rodea a estos productos, como fue expuesto con anterioridad, muchos españoles se siguen decantando por las copias antes que el producto original, el motivo es simple: cuestan un cuarto de lo que vale el producto original.