El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

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Sociedad

El FMI advierte a España: urge a tomar medidas inmediatas contra el déficit de 800.000 viviendas

El Fondo Monetario Internacional dio un tirón de orejas a España criticando las barreras burocráticas y legales que frenan la oferta de vivienda en el país.

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Las claves

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El FMI alerta de un déficit acumulado de casi 800.000 viviendas en España desde 2021, causado por la falta de construcción frente al aumento de nuevos hogares.

El organismo señala la lentitud burocrática, la falta de suelo edificable y la inseguridad jurídica como principales obstáculos para la oferta de vivienda.

El FMI urge a España a acelerar el desarrollo urbano, clarificar la normativa y simplificar los trámites administrativos para aumentar la construcción de viviendas.

La escasez de oferta y el alza de precios están relajando los criterios para conceder hipotecas, lo que podría generar riesgos para la estabilidad financiera del sector bancario.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado una seria advertencia a España ante la alarmante parálisis que sufre el mercado inmobiliario, urgiendo al Ejecutivo a implementar medidas inmediatas para atajar un déficit acumulado de casi 800.000 viviendas desde 2021.

En su último análisis, el organismo internacional señala directamente a la lentitud burocrática, la falta de suelo edificable y la profunda inseguridad jurídica como los principales cuellos de botella que asfixian la oferta.

Esta brecha entre la creación de nuevos hogares y la entrega de inmuebles no solo está disparando los precios en las zonas más tensionadas, sino que, según alerta el propio Fondo, amenaza con generar peligrosas vulnerabilidades financieras en el sector bancario si no se corrigen con urgencia las disfunciones del sistema.

¿Qué dice el FMI?

Antes que nada, es importante recalcar que el FMI es una organización monetaria internacional de las Naciones Unidas con sede en Washington D.C. Así, su objetivo es lograr crecimiento y prosperidad sostenibles para todos los 191 países miembros.

Por ello, esta vez, hablaron de España. En su último informe, en el artículo IV subrayan que España acumula un déficit de casi 800.000 viviendas desde el año 2021. Esta cifra es el resultado de la enorme brecha existente entre la cantidad de nuevos hogares que se han creado en ese periodo de cinco años y el número real de viviendas que se han construido.

En otras palabras, el FMI calcula que en España hacen falta 800.000 viviendas para alojar a todas las nuevas familias que han llegado al país, es decir, que hay una importante escasez de inmuebles.

El organismo internacional apunta directamente a problemas de carácter político, normativo y administrativo como los responsables de la parálisis de la construcción.

Así, señala que uno de los factores responsables de esto es la lentitud burocrática explicando que los planes urbanísticos tardan demasiados años en salir adelante, lo que impide que la disponibilidad de suelo edificable crezca al ritmo de la demanda.

Por otro lado, expone que otro de los factores es la inseguridad jurídica estableciendo que la disparidad de criterios normativos entre las distintas administraciones públicas, tanto estatal como autonómica o local, genera una gran incertidumbre para los inversores y promotores.

De esta manera, para resolver esta situación de bloqueo especialmente grave en las llamadas zonas tensionadas, el FMI urge a España a implementar tres medidas concretas e inmediatas.

En primer lugar, establece la necesidad de acelerar el desarrollo urbano para liberar el suelo disponible de manera mucho más ágil. La segunda medida consiste en reducir la incertidumbre jurídica unificando y clarificando las normativas sectoriales. Y, en tercer lugar, simplificar los procedimientos administrativos y agilizar los tiempos en la concesión de licencias de obras.

Asimismo, el organismo internacional muestra preocupación por la dimensión financiera del problema. Alerta de que la escasez crónica de oferta frente a una alta demanda está disparando los precios.

Esto, a su vez, ha generado una relajación en los criterios de concesión de hipotecas por parte de los bancos, es decir, en vista de que el precio de la vivienda ha ido subiendo a un ritmo mucho más veloz que los salarios, los ciudadanos requieren de un préstamo para hacer frente a la compra de una vivienda, con lo cual, para no perder clientes los bancos se vuelven menos estrictos con los criterios necesarios para acceder a una hipoteca.

Con esto, si los precios continúan en aumento, el FMI advierte de un riesgo silencioso de que aquellas familias que pidieron una hipoteca no tendrán la capacidad de pagarla, lo cual, supone que si el problema de la vivienda no se resuelve, construyendo más inmuebles, el problema dejará de ser habitacional y pasará a ser un problema de estabilidad del sistema bancario español.