Unos novios reciben un regalo el día de su boda

Unos novios reciben un regalo el día de su boda istock

Sociedad

Los expertos en finanzas coinciden: “Esto deben hacer los novios para que el dinero de la boda no desaparezca”

Te contamos las diferentes opciones que tienen los ya recién casados para sacar el máximo partido al dinero 'recaudado' en la boda.

Más información: Entró en vigor: trabajar de noche entre las 22.00 y las 6.00 horas da derecho “a una retribución específica”

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Los expertos recomiendan no contar con los regalos en efectivo para pagar la boda, ya que es incierto cuánto se recibirá.

El dinero de los regalos puede usarse para crear un fondo de emergencia, saldar deudas o ahorrar para el futuro.

Guardar el dinero en una cuenta corriente no es recomendable por la pérdida de valor debido a la inflación; se aconsejan cuentas de ahorro o inversiones sencillas.

Los novios deben decidir juntos el destino del dinero y evitar invertir en productos financieros que no comprendan.

Aunque una boda se puede celebrar en cualquier momento del año, lo cierto es que, a partir de mayo, es cuando comienza lo que podríamos denominar como temporada alta. Y, más allá de los preparativos del evento, otra parte relevante tiene que ver con los regalos y qué hacer con ellos.

Actualmente, la mayor parte es dinero. ¿Qué hacer con el mismo? Ahí entran en juego diferentes variables que deben ser tenidas en cuenta por los recién casados. La primera, pagar el convite.

“Al no saber los novios cuánto dinero van a recibir, no les conviene contar con ese dinero para pagar la boda”, advierten los expertos de HelpMyCash.

¿Qué hacer?

Con el dinero ya en sus manos, llega el momento de decidir qué hacer con el mismo. “Ese dinero caído del cielo sí puede servirles para construir un colchón de emergencia, ahorrar para el futuro o saldar deudas”, indican desde el comparador financiero.

Y añaden: “En un entorno inflacionista como el actual, guardarlo en una cuenta corriente no es la opción más inteligente, ya que si el dinero no crece, cada vez tendrá menos valor”.

¿Cuáles son los pasos más razonables? “Antes de invertir el dinero, los novios deberían preguntarse si disponen de un colchón financiero que les permita hacer frente a imprevistos”, señalan en HelpMyCash.

¿De qué cantidad hablamos? Los expertos indican que conviene tener ahorrada la cantidad equivalente a los gastos de tres a seis meses”.

Es decir, que si una pareja necesita 2.000 euros al mes para cubrir sus gastos, sería conveniente que tuviese ahorrado entre 6.000 y 12.000 euros.

Por lo tanto, y si no disponen de ese fondo de emergencia, el dinero de la boda puede destinarse a construirlo. Por ejemplo, puede guardarse en una cuenta de ahorro que, al tiempo que genera intereses, garantiza el capital y permite acceder a los fondos en cualquier momento.

Saldar deudas

Otra opción planteada por los expertos de HelpMyCash es amortizar deudas. Porque, saldar anticipadamente un préstamo personal o el capital pendiente de una tarjeta de crédito puede suponer un gran ahorro en concepto de intereses.

Por ejemplo, si uno de los novios tiene un préstamo con un capital pendiente de 10.000 euros, un plazo de cinco años y un interés del 6%, acabará pagando 1.599 euros en intereses.

Si decide amortizar anticipadamente 5.000 euros, los intereses podrían reducirse a 367 euros, según cálculos del comparador.

Y la tercera opción sería ahorrar. Eso sí, con un objetivo a medio o largo plazo. ¿Ejemplos? Comprar una vivienda, complementar la jubilación, o rentabilizar el dinero. En este último caso, hay varias opciones: un depósito a plazo fijo, una cuenta remunerada o con algún producto de inversión, sencillo si los novios tienen poca experiencia.

“Cualquier opción es mejor que dejar el dinero en una cuenta corriente al 0% perdiendo valor cada mes. En cualquier caso, los novios no deberían invertir nunca en un producto que no entiendan”, indican desde HelpMyCash.

Y concluyen: “Los novios deberían decidir juntos el destino del dinero durante los primeros días. Ese dinero es una oportunidad puntual. Si pasa a la cuenta corriente sin un plan, se mezclará con los gastos del día a día y podría acabar desapareciendo”.