Marcial Raúl Doporto, hostelero londinense que compró el pueblo de O Penso en Lugo.
Un empresario compró un pueblo ganadero en Galicia por 300.000 euros: “El proyecto es que venga gente a hacer su vida”
Marcial Raúl Doporto compró un pueblo abandonado en Galicia con la esperanza de volver a repoblarlo e incluso atraer turistas.
Más información: Ya es oficial: el propietario de la vivienda puede incrementar la fianza pasados 5 años para que iguale la renta vigente
El pueblo de O Penso llevaba abandonado 13 años y ha sido comprado por Marcial Raúl Doporto, un empresario que vive en Londres, por 300.000 euros.
El objetivo del empresario es recuperar el abandonado pueblo y la vida del mismo. Con esto pretende desarrollar proyectos turísticos y agrícolas, aunque planea alternar su vida entre Inglaterra y el campo español.
De esta manera, el empresario contó a Equipo de Investigación su plan de rehabilitación en O Penso, una práctica, de hecho, cada vez más común entre extranjeros que compran pueblos abandonados de España, Francia, Italia y Portugal.
Un plan a largo plazo
Doporto es propietario de un bar en Londres y compró O Penso por 300.000 euros que tan solo había tenido 24 interesados en su compra. Así, el empresario explicó que "el proyecto para mí es poco a poco".
"Me gustaría que viniera gente a trabajar y hacer aquí su vida en O Penso con diferentes cosas como un poco de turismo", expresó el empresario que agregó que también quiere llevar todo a un ritmo tranquilo porque "no tengo dinero para hacer todo el primer día"
O Penso, Lugo.
Así, expresó que el motivo por el que no quiere mudarse a este pueblo es porque "yo tengo un negocio aquí en Londres, mis hijas van muy bien en la escuela, tienen sus amigos y mi mujer trabaja". Por ello, señaló que solamente van a estar en el pueblo "mitad del año".
No obstante, Doporto no compró todo el pueblo, pero sí confesó que "en el futuro" le gustaría adquirirlo, pero ahora "no tengo dinero para comprarlos". Sin embargo, calculó que "en cuatro, seis y ocho años lo podría comprar".
Un pueblo de 30 habitantes
Benny era propietaria de tres de las cinco casas del pueblo que también cuenta con una escuela, todas convertidas en viviendas de alquiler vacacional: "En esta casa me crié y estuve aquí hasta los 11 años, luego mis padres compraron esa otra casa que estaba en ruinas", dijo la propietaria señalando cuáles eran sus inmuebles.
De esta manera, Benny comentó que en el pueblo solían vivir "hasta 30 y pico" personas. Incluso, la gallega mostró una foto con todos los vecinos del pueblo.
Benny, propietaria de tres casas en O Penso
Lo cierto es que adquirir este pueblo le costó al empresario lo mismo que un piso en una zona económica en la capital inglesa. Por esto, se ha convertido en una práctica común entre extranjeros, ya que les resulta relativamente barato adquirir estos pueblos, rehabilitarlos y, poco a poco, invertir en ellos y devolverles la vida.