Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Europa Press

Sociedad

La Unión Europea marca las normas: prohíben a los bancos vender productos financieros con comisiones injustificadas

Bruselas endurece la regulación bancaria para exigir que los productos financieros justifiquen sus comisiones, obligando a comparar alternativas.

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Las claves

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La Unión Europea refuerza la regulación para impedir que los bancos vendan productos financieros con comisiones excesivas o injustificadas.

Las nuevas normas obligan a los bancos a demostrar que el coste de sus productos está justificado por el valor real que ofrecen al cliente.

Se busca proteger a los pequeños ahorradores y mejorar la transparencia, especialmente en fondos de inversión y seguros de ahorro.

Las entidades deberán comparar sus productos con otros del mercado y evitar conflictos de interés por las comisiones recibidas de gestoras externas.

La Unión Europea ha decidido reforzar las normas que regulan la venta de productos financieros por parte de los bancos, con el objetivo de evitar comisiones consideradas excesivas o sin justificación clara.

La medida afecta a fondos de inversión, seguros de ahorro y otros productos similares, y busca que los clientes reciban un servicio acorde al coste que pagan.

Con este cambio, se pretende dar más protección a los pequeños ahorradores y mejorar la transparencia en el sector financiero.

El acuerdo forma parte de la revisión de la Estrategia de Inversión Minorista, impulsada por el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea.

Estas instituciones han pactado unas líneas comunes que todavía deben recibir la aprobación final. La idea general es que los productos financieros solo puedan venderse si el coste que paga el cliente está justificado por el valor real que recibe a cambio.

Uno de los puntos clave es el principio conocido como "valor por dinero", que obliga a las entidades a demostrar que los productos que ofrecen tienen condiciones adecuadas en relación con su precio.

Para ello, los bancos tendrán que comparar sus productos con otros similares del mercado, teniendo en cuenta factores como el riesgo, el tiempo de inversión o la estrategia.

Esta comparación busca evitar que se vendan productos con comisiones elevadas si existen alternativas más eficientes o rentables.

El impacto de estas medidas puede ser importante en el mercado de fondos de inversión, especialmente en países como España, donde predominan los fondos de gestión activa.

En cambio, grandes gestoras internacionales como BlackRock y Vanguard destacan en la gestión pasiva, que suele tener comisiones más bajas y seguir índices como el S&P 500.

Según datos del sector, el volumen de estos productos es muy elevado, lo que hace que cualquier cambio regulatorio tenga un gran impacto.

Otro elemento importante son las comisiones que los bancos reciben de terceras gestoras por vender sus productos, conocidas como retrocesiones.

Estas prácticas pueden generar conflictos a la hora de recomendar productos, por lo que las entidades deberán demostrar que no afectan al interés del cliente.

Además, se exigirán sistemas de control más claros y comparaciones objetivas, con referencia en algunos casos a estándares europeos como los desarrollados por la autoridad de seguros Eiopa.

No obstante, también se permitirá que las plataformas digitales ofrezcan opciones sin incentivos, para dar más libertad de elección al cliente y fomentar decisiones más transparentes.