La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Europa Press

Sociedad

La Seguridad Social confirma que se puede sumar más de 4.800€ a la pensión anual por retrasar la edad de jubilación

Retrasar la edad permite aumentar la pensión hasta un 4% por año trabajado extra o recibir pagos de hasta 13.500 euros, con nuevos incentivos.

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Las claves

Retrasar la edad de jubilación puede suponer un aumento de la pensión anual, superando los 4.800 euros en muchos casos.

Existen tres modalidades de incentivo: incremento porcentual de la pensión, pago único o fórmula mixta combinando ambas opciones.

La reforma de abril de 2025 permite incentivos adicionales del 2% por periodos de demora superiores a seis meses tras el segundo año.

Para acceder a estos beneficios es necesario haber cotizado al menos 15 años y haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación.

La Seguridad Social refuerza los incentivos para quienes deciden retrasar su jubilación, una opción que puede traducirse en un incremento significativo de la pensión, superando en muchos casos los 4.800 euros anuales.

Esta medida busca acercar la edad efectiva de retiro a la edad legal y aliviar la presión sobre el sistema público.

Demorar la jubilación implica que el trabajador, una vez alcanzada la edad ordinaria, opte por no poner fin a su etapa laboral y continúe en activo.

A cambio, accede a un complemento económico que se aplica desde el momento en que se reconoce la pensión.

Sin embargo, este incentivo no es único y ofrece tres modalidades diferentes, lo que permite adaptarlo a las necesidades de cada perfil.

La primera opción consiste en un incremento porcentual de la pensión. En concreto, se añade un 4% por cada año completo cotizado después de la edad legal.

Este aumento se aplica directamente sobre la cuantía mensual y se mantiene de por vida.

La segunda alternativa es el cobro de una cantidad a tanto alzado. Se trata de un pago único que se percibe en el momento de la jubilación y cuya cuantía depende tanto de los años cotizados como del tiempo que se haya retrasado el retiro.

En la práctica, estos importes pueden oscilar entre aproximadamente 4.800 y 13.500 euros por cada año de demora.

Como tercera vía, el sistema contempla una fórmula mixta que combina ambas opciones: una parte del incentivo se traduce en un aumento de la pensión mensual, mientras que otra se percibe como pago único.

Esta modalidad está especialmente dirigida a quienes prolongan su vida laboral entre dos y diez años.

La reforma en vigor desde abril de 2025 introduce además mayor flexibilidad. A partir del segundo año de demora, los periodos superiores a seis meses también generan derecho a incentivo, con incrementos adicionales del 2%. Un cambio que permite ajustar mejor la recompensa al tiempo real trabajado.

No obstante, el acceso a estos beneficios exige haber cotizado un mínimo de 15 años y haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación.

Además, el complemento se calcula hasta el momento en que se inicia el cobro de la pensión y no es compatible con otras modalidades como la jubilación anticipada.