Es oficial: para poder cobrar el paro es necesario cotizar al menos 360 días, según la Ley General de la Seguridad Social

Es oficial: para poder cobrar el paro es necesario cotizar al menos 360 días, según la Ley General de la Seguridad Social

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Es oficial: para poder cobrar el paro es necesario cotizar al menos 360 días, según la Ley General de la Seguridad Social

El Servicio Público de Empleo Estatal pone una serie de requisitos para poder cobrar el paro, entre ellos tener un período mínimo de cotización.

Más información: Ya es oficial: el SEPE concede 480€ al mes a los desempleados que empiezan a trabajar y estaban cobrando el paro

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Las claves

Para cobrar el paro en España es imprescindible haber cotizado al menos 360 días en los últimos seis años.

La prestación por desempleo depende de la base de cotización y del salario anterior, además de otros requisitos legales.

El mínimo de 360 días cotizados da derecho a 120 días de paro; la duración máxima es de 720 días si se han cotizado más de 2.160 días.

Quienes no alcanzan los 360 días cotizados no pueden acceder al paro contributivo, pero podrían solicitar un subsidio por cotización insuficiente.

En España hay actualmente cerca de 2,4 millones de personas desempleadas registradas en las oficinas de empleo y una tasa de paro del 9,93%.

Por ello, para todas aquellas personas en situación de desempleo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) proporciona una ayuda económica mensual llamada prestación por desempleo, conocida comúnmente como paro.

Se trata de una ayuda contributiva por lo que la cuantía y la duración depende de la cotización y del salario anterior. Además, es necesario cumplir una serie de requisitos, como estar en situación legal de desempleo, estar inscrito como demandante de empleo y haber cotizado al menos 360 días.

Derecho al paro

Cobrar la prestación contributiva por desempleo en España no depende solo de haber trabajado, sino de haber cotizado lo suficiente.

La norma es clara: para acceder al paro es necesario acreditar al menos 360 días de cotización por desempleo dentro de los seis años anteriores a la situación legal de desempleo.

La base legal se encuentra en el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social (TRLGSS), aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2025. En concreto, el artículo 269 recoge los requisitos para acceder a la prestación contributiva, incluyendo ese período mínimo de cotización.

Tanto la Administración General del Estado como el SEPE resumen esta exigencia de forma directa: sin 360 días cotizados en los últimos seis años, no hay derecho a paro contributivo.

Pero, ¿qué significa exactamente cotizar 360 días? No se trata simplemente de haber trabajado durante ese tiempo, sino de que durante esos días se haya cotizado específicamente por la contingencia de desempleo.

En el caso de trabajadores por cuenta ajena, es la empresa quien realiza esas cotizaciones.

Los días pueden proceder de uno o varios contratos, seguidos o interrumpidos, y se acumulan siempre que no se hayan utilizado previamente para generar otra prestación contributiva.

Eso sí, las cotizaciones de hace más de seis años quedan fuera del cómputo.

Superar el umbral de los 360 días es solo la puerta de entrada. La duración de la prestación depende del total cotizado. Con el mínimo exigido (entre 360 y 539 días), corresponden 120 días de prestación, es decir, cuatro meses.

A partir de ahí, la cobertura aumenta progresivamente hasta un máximo de 720 días (dos años), cuando se han cotizado más de 2.160 días.

En otras palabras, cuanto mayor sea la carrera de cotización reciente, mayor será el tiempo de protección.

Además del requisito de cotización, la ley exige encontrarse en situación legal de desempleo, estar inscrito como demandante de empleo y firmar el compromiso de actividad.

También es imprescindible no haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación ni encontrarse en situaciones incompatibles.

Los plazos son igualmente determinantes. El trabajador dispone de 15 días hábiles desde el día siguiente al despido o al fin de las vacaciones retribuidas no disfrutadas para solicitar la prestación.

Si se presenta fuera de plazo, no se pierde el derecho, pero se descuentan los días de retraso de la duración total reconocida.

Quienes no alcancen los 360 días no pueden acceder al paro contributivo, aunque podrían optar a un subsidio por cotización insuficiente si cumplen los requisitos del nivel asistencial.