Imagen de María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda.

Imagen de María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Europa Press

Sociedad

Hacienda lo confirma: hasta 2.200 euros al año en deducciones del IRPF para madres trabajadoras en España

La Agencia Tributaria ofrece a las madres trabajadoras una serie de deducciones que alivian el gran costo y sacrificio de la maternidad.

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Las claves

Hacienda confirma que las madres trabajadoras pueden deducirse hasta 2.200 euros anuales en el IRPF por hijo menor de tres años.

La deducción por maternidad es de hasta 1.200 euros al año por hijo, siempre que la madre trabaje o perciba prestación por desempleo y cumpla ciertos requisitos.

Existe un incremento de hasta 1.000 euros anuales adicionales si el hijo asiste a guardería o centro infantil autorizado, sumando ambos incentivos.

Las deducciones buscan aliviar el coste de la crianza y favorecer la conciliación familiar y la incorporación laboral de las madres.

Quedan escasos meses para que se abra el plazo para la declaración de la Renta y los contribuyentes salden sus cuentas con la Agencia Tributaria como cada año.

Por ello, Hacienda pone a disposición de los ciudadanos una serie de deducciones que ayudan a que las cuentas salgan más a favor de sus ciudadanos, especialmente para promover aspectos como la natalidad.

Así, una de las más beneficiosas es para las madres trabajadoras con deducciones de hasta 2.200 euros si se dan una serie de condiciones y requisitos.

Beneficios fiscales para las madres

El sistema fiscal español contempla diversas medidas para aliviar el coste económico de la crianza y favorecer la incorporación laboral de las madres.

Entre ellas destaca la deducción por maternidad, un beneficio integrado en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que puede alcanzar, en determinados supuestos, hasta 2.200 euros al año por hijo menor de tres años.

Para entender esta ayuda conviene recordar qué significa una deducción. Dentro del IRPF, una deducción es una cantidad que se resta directamente del impuesto a pagar.

A diferencia de las reducciones, que disminuyen la base imponible, las deducciones actúan en la fase final del cálculo y minoran la factura fiscal de forma más directa. En ocasiones, como sucede aquí, incluso pueden traducirse en un abono directo para el contribuyente.

La primera parte del incentivo es la denominada deducción por maternidad, de hasta 1.200 euros anuales por hijo, equivalentes a 100 euros por mes en el que se cumplan los requisitos.

Para empezar, el hijo debe ser menor de 3 años o no haber transcurrido ese plazo desde la inscripción en el Registro Civil en caso de adopción o acogimiento.

Además, la madre debe tener derecho al mínimo por descendientes en el IRPF y, además, estar trabajando y dada de alta en la Seguridad Social, o bien percibiendo prestación o subsidio por desempleo, así como haber cotizado un mínimo tras el nacimiento.

El beneficio puede cobrarse de dos formas: como deducción al presentar la declaración o mediante pago anticipado de 100 euros mensuales. Este último mecanismo ayuda a introducir liquidez en un momento económicamente sensible para muchas familias.

No obstante, la cuantía no es fija para todos los casos. Si, por ejemplo, la madre solo trabaja seis meses, solo tendrá derecho a 600 euros. El incentivo es por hijo, por lo que dos hijos pueden generar hasta 2.400 euros en esta primera parte.

Ahora bien, también existe un incremento de hasta 1.000 euros al año por hijo destinado a gastos de guardería o centros de educación infantil autorizados.

Este incremento requiere el cumplimiento de dos condiciones: que el menor sea el mismo que genera la deducción por maternidad y que asista a un centro autorizado. No sirven cuidadoras particulares ni centros no habilitados.

Asimismo, cuentan solo los gastos vinculados a la estancia del menor, pagados por la familia y correspondientes a meses completos.

La ley establece dos límites: no superar lo realmente abonado y no superar 83,33 euros por mes completo, lo que suma los 1.000 euros anuales. A diferencia de la deducción base, esta parte no se puede cobrar de forma anticipada y solo se aplica en la declaración del IRPF.

En el escenario ideal, con trabajo o prestación durante todo el año y asistencia plena del menor a guardería autorizada, el incentivo puede alcanzar hasta 2.200 euros por hijo y año.

Una madre que trabaje todo el año y pague, por ejemplo, 300 euros mensuales de guardería, podría alcanzar el máximo.

Este tipo de medidas no solo aligeran el esfuerzo económico, sino que también acompañan el proceso de conciliación familiar, especialmente durante los primeros años de crianza, donde el equilibrio entre empleo, cuidados y gasto es más delicado.