Alejandro, dueño de un negocio de fresas con chocolate (captura).

Alejandro, dueño de un negocio de fresas con chocolate (captura). E.E.

Sociedad

Alejandro (31), dueño de un negocio de fresas con chocolate: "Facturamos 12.500 € al día, pero solo es rentable vendiendo 5.700 vasos"

Un negocio viral puede facturar miles de euros al día, pero no todo es beneficio: así funciona la rentabilidad real de las fresas con chocolate en España.

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Las claves

Alejandro, de 31 años, fundó La Fresería tras inspirarse en un puesto de fresas con chocolate en Londres y decidió apostar por la fresa española de máxima calidad.

El negocio comenzó en un pequeño local en el Mercado de Antón Martín (Madrid), y rápidamente se popularizó gracias a la viralidad en redes sociales y la experiencia sensorial que ofrece.

La Fresería factura 12.500 € al día, pero solo es rentable vendiendo 5.700 vasos diarios; el 45% de sus clientes repite mínimo cada dos semanas.

Actualmente cuentan con 39 locales en España, Portugal y Francia, utilizando solo fresas de categoría 1 cultivadas en exclusiva para la marca, principalmente en Huelva, Asturias y Segovia.

Son muchos los jóvenes que, ante la falta de oportunidades laborales estables en España, deciden emprender y tratar de construir así su propio camino. Este es el caso de Alejandro, un joven de 31 años que es propietario de un negocio de fresas con chocolate.

En su paso por el podcast de Talent, el joven ha contado su historia, después de haber visto en las fresas todo un negocio que le ha reportado grandes beneficios y le ha permitido ganarse la vida.

El origen de su emprendimiento llegó a partir de una mala fresa en Londres. La Fresería nació en el año 2023 después de que sus fundadores, Alejandro y Gonzalo, viajasen a Londres, donde en el Borough Market descubrieron un puesto muy sencillo: fresas con una fuente de chocolate.

A pesar de que se trataba de un producto básico, había más de una hora de cola. Cuando probaron la fresa, se llevaron una sorpresa, y es que era de baja calidad, muy inferior a la fresa española.

"Cuando teníamos el producto en la mano y probamos la primera fresa, dijimos: 'Madre mía, qué horror de fresa en comparación con lo que tenemos en España'", desvela el joven.

Este hecho les hizo pensar que, si en Londres la gente hacía cola para consumir una fresa mediocre, en España, donde se encuentra una de las mejores producciones del mundo, el potencial de un negocio de este tipo podría ser enorme.

Por ello, decidieron traer este concepto a España, para transformarlo en una experiencia completa, pero en su caso apostando por ofrecer una fresa nacional de máxima calidad.

Los inicios de La Fresería

La primera Fresería se abrió en el Mercado de Antón Martín (Madrid), en un pequeño puesto de apenas 5 metros cuadrados, y aunque no tenían apenas recursos, sí que tenían clara la idea de crear algo bonito y muy visual, capaz de atraer la atención de los usuarios.

Con experiencia previa en las redes sociales, decidieron publicar un primer vídeo que se hizo viral, llegando a alcanzar los 100 millones de reproducciones en apenas una semana. Al día siguiente de abrir, más de 50 personas ya esperaban en la puerta.

Además, aprovecharon su cuenta de "Planes Brutales", donde tenían más de un millón de seguidores, para dirigir tráfico al local.

Un vídeo de lanzamiento de La Fresería alcanzó los 8 millones de visualizaciones. En apenas dos meses y medio pasaron por el puesto más de 25.000 personas.

Así es La Fresería

La Fresería no se define como un lugar al que se acude para comer fresas con chocolate, sino que busca ofrecer una experiencia sensorial que pueda atrapar a cada cliente desde el primer momento.

Cuando un cliente acude a uno de sus establecimientos, lo hace para acceder a un universo de olor, color, música y espectáculo visual, con una fuente de chocolate cayendo sin parar y un aroma inconfundible, todo ello con una estética muy cuidada que lleva al disfrute de una experiencia completa desde que el cliente entra por la puerta.

La oferta es sencilla y clara, comercializando:

  • Vaso pequeño desde 4,50 euros, incluyendo una salsa.
  • Vaso mediano por 6,50 euros, incluyendo una salsa.
  • Vaso XL por 15,90 euros, con salsas y toppings ilimitados.

Además, se pueden agregar otros toppings y crumbles adicionales. También ofrecen servicio de delivery, donde curiosamente se han encontrado con que los clientes piden muchos más toppings que en tienda física, principalmente porque no se sienten observados.

La filosofía del negocio es clara, ofreciendo un producto local a través de una experiencia única, y está dando muy buenos resultados. "El 45% de la gente que nos visita repite mínimo una vez cada dos semanas", explica Alejandro.

De esta forma, queda demostrado que no se trata de una moda viral, sino que se ha convertido en un hábito de consumo. En cuanto a su clientela, tiene tres tipos de clientes muy claros: jóvenes de entre 20 y 25 años, familias (padres y madres con niños) y público "solitario", especialmente mujeres mayores de 35 años que se dan un capricho dulce.

En cuanto a la rentabilidad del negocio, Alejandro desvela: "Facturamos 12.500 € al día, pero tenemos que vender 5.700 para que salga rentable".

El gran crecimiento de La Fresería

La Fresería comenzó en un puesto de mercado, donde su éxito hizo que pudiesen abrir tres locales propios en Madrid, Girona y Málaga. Tras comprobar que el modelo era replicable, lanzaron franquicias, lo que los ha llevado a contar con 39 locales en España, Portugal y Francia.

Esto se suma a las "30.000 solicitudes de aperturas en todo el mundo" que desvela Alejandro que han recibido. Sus locales están diseñados para ser pequeños, con entre 20 y 40 m2 de cara al público, en los que no hay mesas ni consumo en el interior, ya que todo es para llevar.

De esta forma pueden tener un control total sobre la estética y los olores, así como una alta rotación de clientes y operaciones muy eficientes. En cada tienda puede haber entre 2 y 4 empleados.

Gran parte de su éxito se encuentra en la fresa, aprovechándose de que España es uno de los mayores productores de esta fruta en el mundo. La mejor fresa, de categoría 1, se exporta casi toda a Europa, haciendo que en los supermercados españoles se venda una de peor calidad.

En el caso de La Fresería, solo trabaja con fresa de categoría 1, la que normalmente nunca se queda en España, lo que es un aspecto diferenciador. Esta procede principalmente de Huelva, Asturias y Segovia.

Para garantizar calidad y suministro todo el año, la empresa ha cerrado encuentros exclusivos con agricultores de Huelva para cultivar una variedad única que solo se puede disfrutar en sus locales, y ya producen 15.000 kilogramos diarios de esa variedad.