Fotografía del herpes en el ojo de Noah

Fotografía del herpes en el ojo de Noah

Sociedad

Unos herpes por los besos que le dieron en su bautizo: un bebé casi muere por esta infección

El herpes labial no es dañino en adultos, pero puede resultar fatal para los bebés si se  propaga al cerebro, ya que puede provocar un fallo orgánico.

Un bebé recién nacido casi pierde la vida después de contraer un herpes en el ojo durante su bautizo, al recibir los besos de un gran número de invitados.

Ashleigh White, de 21 años, notó días después de la celebración que su hijo, Noah Tindle, tenía el ojo derecho inflamado. El pequeño de cuatro semanas de vida no cesaba de llorar, por lo que le llevó a un hospital de South Yorkshire, en Inglaterra, el pasado mes de septiembre.

Según cuenta el diario Metro, en un principio, los médicos creyeron que se trataba de una obstrucción en el conducto lagrimal que, normalmente, se aclara por sí misma. Pasaron los días y a la inflamación se le sumaron varias ampollas alrededor del ojo. De nuevo en el hospital, fue ingresado en una sala especializada para pruebas en niños. Allí, su madre se derrumbó cuando los médicos certificaron que había contraído el virus del herpes simple (HSV-1), más conocido como el "beso de la muerte".

Los sanitarios estuvieron dos semanas inyectando al pequeño antivirales tres veces al día. Después, permaneció seis meses probando diferentes medicamentos.

"El virus estaba en su párpado, pero logramos detectarlo antes de que pudiera entrar en el torrente sanguíneo, aunque no pudo abrir los ojos durante días", contó Ashleigh a este medio local. El herpes labial no es dañino para los adultos, pero puede resultar fatal para los bebés, debido a que puede propagarse al cerebro y provocar un fallo orgánico.

El niño, que ahora tiene nueve meses, está fuera de peligro. Aun así, no podrá dejar de tomar medicamentos hasta dentro de un año y tendrá que asistir a revisiones periódicas. Su madre ha decidido contar su caso ahora a través de redes sociales para concienciar a los adultos de los peligros que conlleva el simple hecho de besar a un recién nacido si se posee este virus.

"Tuve la suerte de alcanzarlo a tiempo y todavía tener a mi niño aquí conmigo hoy, pero algunos podrían no ser tan afortunados", concluyó la madre.