La Jungla 'Match' comunista

Se hace pasar por Stalin en Tinder y desata pasiones

En la Jungla. Un redactor de Vice se ha hecho pasar por el soviético en la aplicación de ligue. Y le ha ido muy bien.

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Dicen que la belleza está en el interior, pero eso en Tinder importa tres cominos voladores. Y desde luego la belleza interior de los dictadores no debe ser muy de enamorar, pero eso no quita que puedan ser unos buenorros. Y a pesar de que la mayoría de veces la imagen que tenemos de ellos suele ser ya en una edad avanzada, los hay que de jóvenes estaban para mojar pan. Un buen ejemplo era Stalin, que básicamente era Sergio Ramos.

Ahora un alemán ha triunfado en Tinder con una foto de quien fuera Secretario General de la URSS y lo ha contado todo en Vice. Inspirado por una caja de cerillas que le trajo una amiga de recuerdo desde Georgia -lugar donde nació Iósif Vissariónovich, más conocido por su nombre artístico, Iósif Stalin-. En ella se veía típica foto suya, ya talludito, y en el otro lado de la caja, pudo ver una foto de joven. "Bien podría haber sido el teclista de una banda indie de mediados de los 2000", o central del Real Madrid.

Stalin y su erotismo

Stalin con 23 años.

Stalin con 23 años.

Así que ni corto ni perezoso se registró en la app de ligue como Josef, de 27 años. Varias fotos de un joven Stalin y en la biografía retocó una de sus citas "los Hitlers vienen y van, pero Alemania permanece" para convertirla en "las parejas vienen y van, pero el amor permanece". ¡Y listo!

Al principio la cosa no tira demasiado. Así que decide añadir un "antifascista siempre" a su biografía, además de contratar Tinder Plus para poder dar likes infinitos y, probablemente más importante, decide que Stalin debía descubrir la bisexualidad y lo abrió también a hombres. Eso hizo que los likes empezaran a fluir.

Tira de Karl Marx para romper el hielo. "Hola, camarada, ¡no tienes nada que perder excepto tus cadenas!".  La respuesta: "¿De qué cadenas estás hablando ;)?". En realidad lo ha puesto muy fácil. Divide sus matches en tres categorías: quienes no tienen ni idea de por quién se hace pasar y solo le lanzan piropos; quienes van sospechando la tostada a medida que avanzan y los stalinistas; y expertos con quien habla felizmente del legado de Lenin o usar el emoji del pico para hablar de Trotsky. En pocos días alcanzó los 200 likes.

Una cita con Stalin

Entre hombres enamorados de un genocida muerto hace 65 años, hizo match con Sofia de 30 años. Una rusa que le abrió conversación preguntando en ruso si estaba vivo y si había restaurado el comunismo. Incluso llegó a quedar con ella, aunque confiesa que tuvo miedo de que fuese un miembro de alguna asociación de víctimas del comunismo dispuesta a agredirle en cuanto le viera, o que solo le quisiera trollear. Finalmente la cita fue agradable pero sin llegar a compartir gulag.

Justo al día siguiente recibió un mensaje que le avisaba de que había sido denunciado por uso de material ofensivo. Más inquietante aún, comenzó a recibir llamadas de un número ruso. Optó por eliminar la cuenta, no sin antes enviar a Sofia su número real. No ha vuelto a saber nada de ella.

[Más información: Pide a su cita de Tinder que vista de negro y la lleva al funeral de la abuela]