Nathaniel Nuckols estaba viviendo en la casa como si fuese suya

Nathaniel Nuckols estaba viviendo en la casa como si fuese suya

La Jungla

Vuelven de vacaciones y descubren que su casa ya no es suya

En la Jungla. La familia regresaba de sus vacaciones de Navidad, pero habían cambiado las cerraduras y un tipo decía que la casa ahora era suya...

¿Recuerdan aquel capítulo de los Simpsons en el que un par de feriantes se les meten en casa y acaban teniendo que dormir en la caseta del árbol hasta que logran engañarlos? Pues una vez más, la realidad supera a la ficción o, por lo menos, se le acerca bastante. Una familia estadounidense volvía a su hogar después de pasar las Navidades de viaje, pero se llevaron una desagradable sorpresa cuando comprobaron que había un hombre viviendo allí. 

Sus llaves no abrían, el nuevo inquilino se había tomado la molestia de cambiar las cerraduras de la casa de Janice Henson, una vivienda situada en Vintage Club Circle, en Marietta, Georgia. El hombre, apostado en una silla de ruedas, les aseguró que ahora él vivía ahí y que tenía un arma que no dudaría en usar, informó WSB-TV.

Henson llamó a la Policía de inmediato y los agentes comenzaron a intentar persuadir al ocupa, un hombre de 26 años que se llama Nathaniel Jacob Nuckols. La tarea no fue ni mucho menos fácil. Tardaron unas cinco horas hasta que, finalmente, un equipo de los SWAT rompió la puerta e introdujo un robot. 

"Estaba haciéndose su casa"

El hombre se rindió y la Policía comprobó que no llevaba un arma. Desconocen cuántos días pudo estar viviendo allí, pero los suficientes como para organizar los objetos de la familia de una forma muy distinta. "También nos dejó notas dándonos las gracias por la llave y por dejarlo vivir ahí, insistiendo en que era su casa ahora", aseguró Henson. 

La dueña avanzó que su familia estaría en un hotel hasta que volviese a organizar la casa: "cambió de sitio todas las fotografías, vació los cajones... Estaba haciéndose su casa". Nuckols se enfrenta ahora a la acusación de hurto en primer grado y amenazas. Está en la cárcel y solo podrá abandonarla si paga una fianza de 33.220 dólares, unos 28.700 euros.