El hallazgo que confirma que los antiguos romanos ya jugaban al 'tres en raya'

El hallazgo que confirma que los antiguos romanos ya jugaban al 'tres en raya' Parte de la arcilla hallada por los arqueólogos.

La Jungla

Los medievales ya tenían juegos de mesa y este hallazgo lo confirma

En la Jungla. En el interior de una cámara secreta que acaban de descubrir en un castillo medieval situado entre Rusia y Finlandia han encontrado un inquietante juego de mesa. 

Para una sociedad como la actual que se cree que lo ha inventado todo, hallazgos como el que ha hecho un grupo de arqueólogos rusos el pasado mes de agosto todavía consiguen despertar nuestra sorpresa. El equipo descubrió una cámara secreta en el interior de un castillo de la época medieval y entre las piezas que han encontrado está un tablero de arcilla que usarían para jugar.

Varias cuadrículas dibujadas en su superficie servirían para echar unas partidas a un juego que data del Imperio Romano y se conocía como 'mill' o 'Morris', el equivalente al juego del molino español. Dos jugadores tendrían nueve piezas para mover por el tablero y dejar al oponente con menos de tres fichas o sin poder realizar movimientos. 

El tablero hallado en el castillo ruso.

El tablero hallado en el castillo ruso.

El director del museo de Vyborg, Vladimir Tsoi, aseguró que este tablero suponía "el hallazgo más intrigante" desde que el equipo de arqueólogos comenzó a trabajar en la zona a principios de verano, narra el Moscow Times. También han encontrado una bolsa con monedas de cobre de principios del siglo XIX, pero nada tan antiguo y desconocido como esto. 

La fortaleza, que data del siglo XIII está próxima a la frontera con Finlandia y construida en un pequeño islote a lo largo de un estrecho que hace de foso natural y conecta la bahía de Vyborg con la de Viipuri. Los arqueólogos se sirvieron de documentos del siglo XVI para encontrar la cámara secreta, que está conectada con el mar. 

Este modelo en tres dimensiones interactivo -se puede aumentar y mover a nuestro antojo-, creado por los arqueólogos, permite visualizar la cámara y su pasadizo subterráneo. El castillo ha sido fuente de disputas entre rusos y finlandeses y ha ido pasando de unas manos a otras, pero desde la Segunda Guerra Mundial es Rusia quien lo gestiona.