La Jungla

Encuentra a la canguro dormida y decide simular el secuestro de sus hijos

En la Jungla. Un padre vuelve a casa antes de lo previsto tras olvidarse unos papeles y se encuentra a sus hijos sin vigilancia, mientras la canguro duerme la siesta. No tuvo mejor idea, que darle la lección de su vida.

Christopher, un padre americano del que poco más se sabe, volvió a casa antes de lo previsto porque había olvidado unos papeles que necesitaba para el trabajo. Para su sorpresa encontró a sus hijos danzando por la casa sin vigilancia alguna y a la canguro, Sarah, durmiendo plácidamente en el sofá. Decidió darle una lección.

Suponemos que esto debió enfadarle de sobremanera, ya que, tras obtener evidencia fotográfica del sueño de Sarah, se marchó de su casa con los niños, dejando a la niñera en los brazos de Morfeo.

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Cuando, pasado un rato, Sarah volvió en sí y comprobó que los pequeños habían desaparecido, entró en un más que justificado pánico. Trató de llamar varias veces a Christopher, pero este ignoró sus llamadas -haciéndola sufrir nivel profesional-, únicamente para escribirle al cabo de un rato. 

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"¿Qué ocurre? ¿Por qué estás bombardeando mi teléfono?" pregunta el padre, haciéndose el loco. "Llama ahora mismo", contesta ella. "No puedo, no tengo cobertura". Cuando ella insiste en que le llame, él le pregunta si todo va bien, ella responde que no, y a partir de aquí la historia escala. Ella asegura que ha llamado a la mujer al colegio, aunque ella no está,  le han asegurado que los chicos "están bien", pero que no entiende lo que ocurre.

Él sigue apretando -"¿dónde están mis niños, Sarah?"- hasta que ella ella explota: "¡si lo supiera no estaría bombardeándote a llamadas!".

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La canguro dormilona confiesa haber llamado a la policía, que le indicó que llamase a los padres para ver si sabían donde estaban. Entonces es cuando él le descubre la verdad "Me he llevado a los niños a las 10 [la hora de los mensajes demuestra que han pasado dos horas]. Estás despedida, sal de mi casa o te denunciaré por negligencia al cuidar de mis hijos".

Desde luego, estamos seguros de que Sarah no volverá a dormirse en el trabajo nunca más.