Frank Cuesta, en su vídeo

Frank Cuesta, en su vídeo

La Jungla

Frank Cuesta explota al verse en medio del salseo entre dos youtubers

En la Jungla. Frank Cuesta se ha visto envuelto en la polémica por el perro de dos youtubers, y la actitud de los seguidores de estos no parece haberle gustado mucho...

J.E.

Si hace unos años las señoras discutían en la peluquería sobre las discusiones de toreros y tonadilleras, hoy los foros de Internet y las redes sociales arden con los problemas que puedan surgir entre youtubers.

Dalas y Miare son dos de los más conocidos de la comunidad, fueron pareja hasta hace dos años y compartieron un perro que se ha convertido en motivo de discordia y la razón por la que Frank Cuesta se ha acabado viendo envuelto en la polémica.

Antecedentes

La historia se remonta a cuando Miare era menor de edad. Cuando quisieron adoptar a un Argos -un galgo- fue él quien firmó los papeles, lo cual según la legislación española lo convierte en el propietario, más allá de quién cuide del perro o quién tenga una mayor conexión emocional. En España los perros y mascotas son bienes muebles, como un coche o un cuadro.

Una vez rompen, ambos tienen versiones diferentes sobre qué deciden hacer con Argos, pero lo cierto es que en un primer momento se queda con ella. Tras una serie de polémicas -él, en algún momento incluso ha llegado a ser tildado de maltratador-, él decide interponer una demanda cuya sentencia llegó ayer: él se quedaría con el perro, como ambos se han dedicado a explicar en sus canales de YouTube:

Frank Cuesta, domador de youtubers

¿Y dónde interviene Frank Cuesta? Al parecer, cuando esta mañana se ha levantado se ha encontrado con cerca de 2.000 mensajes en redes sociales pidiéndole su opinión. Y, por supuesto, lo ha hecho:

Sin embargo, su participación no ha acabado ahí, y los seguidores de ambos youtubers han seguido insistiendo, para la desesperación de Frank que ha decidido hacer un nuevo vídeo subiendo varios niveles el diapasón:

Y es que, a veces, es más fácil moverse en la jungla tropical que en la jungla de las redes sociales.