Carles Recio y la modelo que interpretó a Fallarela, junto con una viñeta de Españísima

Carles Recio y la modelo que interpretó a Fallarela, junto con una viñeta de Españísima

La Jungla 'Españísima, la heroína españolaza'

La 'Marvel' erótica, lisérgica y cañí creada por el funcionario que cobró 10 años sin trabajar

En la Jungla. Antes de ser enviado al puesto en el que ha fichado una década sin ocupar, Carles Recio intentó triunfar con una ristra de superheroínas folclóricas y tramas patrióticas delirantes.

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Los aficionados al cómic saben que Valencia logró la distinción de figurar entre Nueva York, Gotham o Metrópolis como escenario para superhéroes cuando Chris Claremont y Salvador Larroca la escogieron en 2001 para una aventura de los X-treme X-Men. La trama era de por sí surrealista, con guardias civiles volando en armaduras tecnológicas y una base secreta bajo la torre de los Serranos. Lo que no sospechaba la editorial Marvel, alma máter de los X-men, los Vengadores e innumerables otros héroes es que un autor local se les había adelantado. En el tiempo, pero también en el delirio.

El valenciano Carles Recio es noticia después de que el diario El Mundo revelase que ha estado cobrando 50.000 euros anuales como jefe de la Unidad de Actuación Bibliográfica durante más de 10 años sin ocupar nunca su puesto de trabajo. Fichaba a las 7.30h y se marchaba, volvía a las 15.30h para un idéntico proceder. El diario revela que este trabajador había sido apartado de su cargo como Jefe de Publicaciones de la Diputación después de usar su apartamento para regentar un prostíbulo; pero antes del escándalo, se había lanzado a una disparatada aventura editorial en el mundo del cómic. La veterana comunidad de aficionados ADLO se ha encargado de que no caiga en el olvido.

En su obra, Recio encarna a su alter-ego el 'doctor Carles'. Todas sus creaciones tienen un denominador común: folclóricas, patrióticas y llevando el erotismo al terreno de un club de strip-tease. Su primera creación fue Fallarela, trasunto valenciano de Barbarella: en un futuro cercano dominado por un gobierno totalitario, esta súper-fallera con botas altas, antifaz de murciélago y poco más lucha contra la prohibición de la fiesta con naranjas explosivas. El cómic fue editado por Bayarri Comunicación y recogido como una anécdota divertida por los medios. Se cuenta que Orange Market, la empresa de Álvaro Pérez 'El Bigotes', se interesó por la distribución.

Sin embargo, para Recio no era una broma, sino el nacimiento de un icono. Para promocionarla se hizo acompañar de una modelo ataviada con el revelador traje de la heroína; su aparición en el Salón de Armas del Gobierno Militar de Valencia durante la recepción del Día de la Hispanidad de 2001 que recoge merca2.es es material berlanguiano. Levante EMT ya se había internado en lo que definían como su 'reino kitsch': en su domicilio, en donde creaba sus historias y más tarde alojaría una trama de prostitución homosexual, las falleras desnudas cubrían las paredes. 

Fallarela: Orígenes.

Fallarela: Orígenes.

Fallarela: Orígenes.

Fallarela: Orígenes.

'Españísima, la españolaza definitiva' fue la siguiente creación del 'doctor Carles'. El título da cuenta de la falta de sutileza del mensaje. La heroína combate con un arsenal de tópicos castizos, desde claveles explosivos a un abanico rojigüalda que abre para protegerse como si fuera el escudo del Capitán América. A Españísima no le importa que su aliado, un descendiente - literal - de Torrente, el personaje de Santiago Segura, la espíe en el baño; tampoco que la ataquen en tan íntimas circunstancias, porque de su sujetador taurino brotan las astas de un miura.

¿Snikt?

¿Snikt?

Españísima se enfrenta a la amenaza de la pérdida de identidad cultural, representada por monstruosos clones con tricornio y una gigantesca hamburguesa mutante a la que tiene que enfrentarse con un cañón de cocido madrileño. Sus enemigos son un político corrupto al servicio del futurista gobierno opresor - y que por aquél entonces encontraba su representación iconográfica en Jesús Gil - y los Estados Unidos.

Un lema que, incomprensiblemente, no ha recogido ningún partido.

Un lema que, incomprensiblemente, no ha recogido ningún partido.

Las aventuras de Españísima se fueron haciendo más erráticas y lúbricas. El presidente Gilgamesh (recordemos, Jesús Gil) forzaba al doctor Carles a crearle una némesis, una violetera madrileña aún más desnuda llamada La Revoltoxa con una cabeza de oso como tanga. Con buen ojo, Recio había previsto el relevo monárquico. Nuestra heroína debe enfrentarse a un robot inspirado en el rey Felipe VI que lanza misiles desde la entrepierna. Cae derrotado de una manera que, a estas alturas, probablemente no sorprenda al lector.

Los Borbones, efectivamente, siempre dan sorpresas.

Los Borbones, efectivamente, siempre dan sorpresas.

Un canción para cada momento.

Un canción para cada momento.

Las ventas y la recepción no acompañaron a Españísima, pero Recio no se dejó desanimar. Se hacía fotografiar con ejemplares junto la jet en las fiestas valencianas y acompañarse, como no, por otra modelo caracterizada, sujetador astado incluido. Una tercera heroína se unió al supergrupo: la navarra Ferminúa, que lucha en unos Sanfermines en los que los toros mutantes provocados por las armas nucleares del gobierno independentista del País Vasco torean a los seres humanos.

Pobre de mi.

Pobre de mi.

La última fase de la obra de Recio prometía ser la más experimental: tres "superhéroes de la diferencia", Antinoo, Chuequina y Lesbianetta, llamados a vivir una "aventura trisexual" que, según todos los indicios, no llegó a ver la luz. Recio todavía publicó alguna historia de zombis y momias chés antes de colgar la pluma. Únicamente para dibujar: en 2003 publicó Letizia, érase una vez, una adaptación de la relación entre Felipe de Borbón y Letizia Ortiz para niños en la que, afortunadamente, la ropa interior no era usada como arma de fuego. 

Visionario hasta el final.

Visionario hasta el final.