El 'síndrome de Burnout' llevó a la doctora Lalanda a renunciar a su profesión.

El 'síndrome de Burnout' llevó a la doctora Lalanda a renunciar a su profesión. Mónica Lalanda

La Jungla

'Querida explotación laboral, te dejo': abren expediente a una médico por esta carta viral

En la jungla. La doctora Lalanda denunció en agosto las condiciones de "esclavitud" del sistema sanitario español. "Trata a sus profesionales como basura". Piden una año de inhabilitación.

José Andrés Gómez

"Estoy en la calle. He renunciado a mi contrato de guardias. He renunciado a la explotación laboral sangrante y despiadada. He renunciado a la esclavitud de un sistema sanitario absurdo que trata a sus profesionales como basura". Así arrancaba la carta abierta con la que Mónica Lalanda, una médico de urgencias de un hospital de Segovia ponía punto y final el pasado mes de agosto a toda una carrera plagada de éxitos en la medicina. El texto, que fue compartido de forma masiva a través de las redes sociales, ha acabado por costarle un expediente sancionador por parte del Colegio de Médicos de Segovia, que pide un año de inhabilitación para la doctora.

Lalanda, autora del cómic ‘Con-ciencia médica’ y divulgadora sanitaria, utilizó su blog ‘Mediacuadros’ para publicar un emocionante texto en el que denunciaba la precaria situación que viven muchos médicos de urgencias de nuestro país. En ella hablaba de una explotación laboral dantesca y utilizaba calificativos como “absurdo” o “basura” para referirse al sistema sanitario español.

“He renunciado al pisoteo de un jefe que, como tantos otros en la medicina española, maneja su servicio como si fuera su cortijo. […] He renunciado a trabajar en un sistema con médicos de primera que viven a costa de médicos de segunda. He renunciado a turnos de 24 horas sin derecho a descanso que ponen en peligro mi saludo y sobre todo, la seguridad de mis pacientes”, escribía en la misiva digital [puedes leerla completa aquí].

La penosidad en las urgencias ha ido en aumento hasta hacerse insostenible en lo profesional

Según cuenta la doctora en un nuevo texto en el que denuncia lo ocurrido, “la penosidad en las urgencias ha ido en aumento hasta hacerse insostenible en lo profesional”. Esta situación hizo que no sólo abandonase su contrato, sino que, además, pusiese las respectivas quejas en la gerencia del hospital en el que trabajaba, en la dirección médica y en la gerencia de área. “El hecho de que yo abandonara mi contrato de guardias en mi hospital no le habría interesado a absolutamente nadie si no fuera un fiel reflejo de una situación generalizada”, asegura.

Una respuesta viral

Su viral respuesta recibió más de 10.000 interacciones en Twitter y apareció en los medios de comunicación, tanto especializados como generales, poniendo un poco de luz a una situación difícil de imaginar desde fuera. La respuesta del jefe del servicio de urgencias en el que trabajaba y una decena de compañeros fue denunciarla tras sentirse “despreciados y humillados por la entrada del blog”. Así, el Colegio de Médicos decidió abrir un expediente informativo en agosto para que la comisión deontológica a la que ella misma pertenece valorase las opiniones vertidas en la carta.

El 5 de enero, la doctora Lalanda recibía una carta en la que se le comunicaba oficialmente que se le iba abrir un expediente disciplinario por considerar la carta escrita en el blog una falta grave. Consideran que su texto y la repercusión que ha tenido en las redes sociales pudo crear “alarma social sobre el funcionamiento del servicio de urgencias”. La sanción podría acarrearle la suspensión de un año del ejercicio profesional.

La doctora ya ha manifestado su intención de acudir al procedimiento para defender su posición. Además, asegura que continuará con su blog “abanderando la mejora del sistema sanitario, la seguridad y dignidad de los pacientes y la dignidad profesional de los médicos”. “Seguiré denunciando situaciones inadmisibles y defendiendo sin corporativismos, el pundonor de mis compañeros médicos (de todos, los que están cerca y los que están lejos, los que pueden quejarse y los que no, los más valientes o los que sean víctimas de violencia simbólica)”, finaliza.