Cristian René, la madrugada del 1 de junio de 2024, entrando al garaje a coger el BMW con el que atropelló mortalmente a Sergio.
Cristian se enfrenta a 52 años por atropellar por la espalda a Sergio y dos amigos tras una pelea: "Nos arruinó la vida"
Simó Abogados representa a la familia del difunto Sergio y eleva la petición de cárcel porque el conductor arrastró el cuerpo de la víctima bajo su coche.
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A Sergio le faltaban tres meses para terminar la carrera de Ingeniería Informática. Este alumno brillante tenía muchos sueños por cumplir hasta que fue atropellado por Cristian René, de 34 años, bajo los efectos del alcohol, las drogas y la ira, para vengarse por una pelea que minutos antes había mantenido con unos amigos de Sergio en la Discoteca Persépolis.
“Nos ha arruinado la vida a toda la familia”, subraya Alberto, hermano mayor de Sergio Domínguez Medrán, cuya vida fue segada con solo 24 años -la madrugada del 1 de junio de 2024-.
El salvaje atropello protagonizado por Cristian René en un aparcamiento situado frente a la Discoteca Persépolis de San Sebastián de los Reyes, conmocionó a la Universidad Autónoma de Madrid. Allí se rindió homenaje a Sergio plantando un olivo que perdurará por siempre -como su recuerdo-.
A mediados del próximo mes noviembre, se celebrará el juicio donde Cristian René A. J. (Colombia, 1990), en prisión provisional desde 2024, deberá rendir cuentas ante un jurado popular.
“Cuando ocurre algo tan duro, tratas de superarlo poco a poco, pero no puedes avanzar porque sabes que se celebrará el juicio y tu cabeza está puesta en que tendrás que volver a enfrentarte a lo sucedido”, según reflexiona Alberto en una entrevista con EL ESPAÑOL. “Estamos inquietos ante la celebración del juicio, sentimos que lo revivimos todo”.
Cristian René A. J. (Colombia, 1990), compareciendo en sede judicial.
El escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía expone con crudeza el vil atropello de Cristian René (Colombia, 1990), realizado cuando Sergio estaba de espaldas y sin posibilidad de defenderse.
Lo de supuesto autor es un formalismo para este colombiano que fue cazado por las cámaras de seguridad del garaje donde se subió a un BMW Serie 1 que convirtió en el arma de un triple atropello. De hecho, Cristian René se enfrenta a un total de 52 años y medio de cárcel.
“Tras el primer impacto entre el vehículo y Sergio, éste cayó al suelo por delante de la posición del coche, quedando debajo del mismo. En esa situación, Cristian René aceleró el vehículo arrastrándolo al menos 4 metros, subiéndose la mediana, sobrepasando el bordillo, la acera y la zona ajardinada, hasta desprenderse de Sergio”, según el fiscal.
A Sergio lo mató tras haber intentando antes llevarse por delante a dos amigos suyos: Harold y Daniel. La Fiscalía acusa a este treintañero colombiano de dos asesinatos en grado de tentativa, reclamando 13 años por cada uno. A esa pena hay que sumar 22 años por el asesinato de Sergio y 4 años y 6 meses por conducción temeraria.
- ¿Qué espera la familia de este juicio?
- Alberto: Esperamos que le caigan más de 25 años de cárcel porque una condena inferior a veinte años sería un insulto para la vida de mi hermano y de cualquier persona asesinada en estas circunstancias.
El colombiano que será juzgado, al volante del coche, la madrugada del 1 de junio de 2024, antes de perpetrar el atropello en la Discoteca Persépolis de San Sebastián de los Reyes.
El Fiscal sostiene que se trata de un asesinato porque este colombiano tuvo tiempo de recapacitar, tras la pelea mantenida con amigos de Sergio en la discoteca. Pero caminó desde la sala hasta el garaje donde su expareja guardaba su BMW y cogió el coche para regresar al aparcamiento de la disco para consumar su -presunta- venganza: atropellarlos a todos.
“El acusado Cristian René A. J. acudió a la Discoteca Persépolis, ubicada en la avenida Einstein del Centro Comercial Plaza Norte 2 de San Sebastián de los Reyes”, según expone el escrito de la Fiscalía.
“Tras haber mantenido un altercado con un grupo de personas, momentos antes del cierre de la sala sobre las 6 horas, entre las que se encontraban Harold C., Daniel M., Sergio D. y Francisco P., el acusado se dirigió al garaje vecinal de la avenida Matapiñonera, lugar próximo a la discoteca, donde guardaba el BMW Serie 1, propiedad de su expareja”.
“Siendo el acusado tomador del seguro del vehículo y que él mismo usaba habitualmente, regresó conduciéndolo rápidamente, a los pocos minutos, hasta la avenida Einstein frente a la discoteca”.
Las cámaras de seguridad le grabaron entrando al garaje a pie, a las 6 horas y 4 minutos de la madrugada del sábado 1 de junio de 2024. Tan solo tres minutos después, le cazan saliendo del garaje al volante del BMW. A las 6 horas y 19 minutos de ese mismo sábado, vuelve a ser filmado cuando regresa al garaje tras cometer el triple atropello de la discoteca.
Tal es la cantidad de imágenes incriminatorias contra Cristian René que el Grupo VI de Policía Judicial elabora un mapa que figura en este reportaje y que reconstruye el recorrido que hizo al volante del BMW aquella truculenta madrugada.
El mapa del Grupo VI de Policía Judicial que reconstruye el recorrido de Cristian René antes y después del triple atropello.
- ¿Qué saben sobre el incidente ocurrido en la discoteca?
- Alberto: Ese hombre le pegó un puñetazo a un amigo de mi hermano en la discoteca y Sergio se metió para separar, para que la pelea no fuera a más.
Después, mi hermano se salió fuera a fumarse un cigarro y se quedó hablando con una amiga. Este hombre fue a buscar el coche, regresó al aparcamiento y atropelló a mi hermano por la espalda y a propósito. Sergio no tuvo tiempo de huir.
Esta es la secuencia que según la Fiscalía siguió el treintañero Cristian René, cuando llegó al volante del BMW de su expareja, al aparcamiento de la disco Persépolis donde permanecían Sergio y su mejor amigo, Harold, así como Daniel.
“Una vez allí, accedió con el vehículo a la zona del parking exterior, situado enfrente de la discoteca, detuvo momentáneamente su marcha en la zona del estacionamiento encarando la zona ajardinada. Acto seguido, reinició la marcha de forma brusca, con un fuerte acelerón del motor, a sabiendas de la presencia de las personas allí congregadas por el cierre del local".
“Atravesó la zona ajardinada y la mediana y accedió a la parte superior del parking donde se encontraban conversando Daniel M. y Harold C., contra quienes dirigió el vehículo con plena voluntad de causarles la muerte, o asumiendo la posibilidad de que ello sucediera, arrollándoles por la espalda, mientras se hallaban desapercibidos".
"El acusado no consiguió su propósito. Daniel M. intentó apartarse, golpeando para ello el capó del coche con las manos y saltando hacia un lateral para evitarlo, si bien, fue golpeado a la altura de la cadera y en el tobillo izquierdo, corriendo a resguardarse entre dos coches, mientras Harold C. se apartó corriendo para evitar ser atropellado, golpeándose las rodillas contra los arbustos próximos".
"Acto seguido circuló a gran velocidad, obligando a varios jóvenes a apartarse de su camino, recorriendo unos metros más hasta que realizó un violento giro, un trompo de 180 grados en la explanada".
"Para regresar velozmente hacia la zona más baja del aparcamiento, en la que se encontraban Sergio D. y Francisco P., dirigiendo el vehículo hacia Sergio D., sin reducir la velocidad ante su presencia, con plena voluntad de causarle la muerte o asumiendo la posibilidad de que ello sucediera, arrollándole por la espalda sin que tuviera oportunidad de evitar el atropello", tal y como recalca el Fiscal.
El difunto Sergio Domínguez Medrán.
Cristian no se conformó con cazar por la espalda a Sergio, de forma que cuando estaba atrapado debajo del BMW, lo arrastró varios metros para rematarlo. "A consecuencia del impacto, Sergio Domínguez Medrán falleció al momento, por un shock hemorrágico traumático, causado por el politraumatismo sufrido en el atropello".
El letrado Eduardo Muñoz Simó ejerce la acusación particular en nombre de la familia del difunto y recalca que Cristian René "huyó con rapidez" de la zona tras completar su objetivo: "Arrolló a Sergio por la espalda sin que tuviera oportunidad de evitar el atropello".
El director y penalista en el despacho SIMÓ Abogados reclama 24 años por el atropello mortal de Sergio, así como un total de 28 años y 58 días por el asesinato en grado de tentativa de Harold y David. El primero sufrió erosiones en el tercio inferior de muslo izquierdo y arrastra una depresión y trastornos neuróticos, asociados a la muerte de su mejor amigo.
El segundo sufrió un golpe en el tobillo izquierdo y presenta un cuadro de trastorno de estrés postraumático. El letrado Eduardo Muñoz Simó avanza que para el juicio ha solicitado que declaren 25 testigos, entre los que destacan: Harold, David y Francisco, los cuales presenciaron el brutal atropello de Sergio, identificando como autor al colombiano con el que tuvieron el encontronazo en la disco.
También ha pedido que comparezcan ante el jurado, los policías locales de San Sebastián de los Reyes que llegaron al lugar de la tragedia, la expareja de Cristian René, así como los padres y el hermano del difunto Sergio, alumno de la Universidad Autónoma de Madrid.
"No tenemos nada que decirle a esa persona que mató a mi hermano de esa forma", advierte Alberto. "Ese hombre estaba en situación irregular en España y tenía catorce antecedentes, algunos por tráfico de drogas".
El BMW Serie 1 circulando, por la avenida de Einstein, de camino al aparcamiento de la discoteca.to
El Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes también homenajeó a este prometedor estudiante colocando una placa en su memoria. "El día antes de morir atropellado, mi hermano sacó un diez en un examen de la universidad, le iban a conceder una matrícula de honor", recuerda Alberto.
- ¿Cómo era la relación que usted mantenía con su hermano pequeño?
- Era la persona más importante de mi vida. Le sacaba diez años, así que le he visto crecer y le acompañé en todas las etapas de su vida. No era una persona conflictiva, era muy inteligente, un chico extrovertido, siempre sonriente y positivo.
Tenía la cabeza amueblada, sus amigos le decían 'El Abuelo' porque ponía serenidad en el grupo. Estaba estudiando y también tenía un par de trabajos.
Corazón colchonero
Uno de sus empleos de fin de semana, a pesar de su corazón colchonero como seguidor del Atlético de Madrid, consistía en trabajar en las puertas de acceso al Santiago Bernábeu: el estado del Real Madrid, el eterno rival. El otro curro consistía en trabajar de camarero.
"Dos años después, sigo sin superar la pérdida de mi hermano". "Sergio solo se metió a mediar en aquella pelea". "Creo que a día de hoy ese conductor no sabe ni a quién mató".