Ilias M., sentado ante el tribunal de la Audiencia Nacional, en diciembre de 2019.

Ilias M., sentado ante el tribunal de la Audiencia Nacional, en diciembre de 2019. EFE

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Ilias, el 'reportero de la yihad' de Ceuta, a juicio por manipular su pulsera de seguimiento: "Se me olvidó cargarla, es normal"

El Ministerio Público sostiene que el acusado tenía la obligación de mantener activo el dispositivo durante todo el año 2024 y considera acreditado que incumplió ese deber.

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Corresponsal en Ceuta
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Ilias M., de 37 años y nacionalidad española, conocido como 'el reportero de la Yihad', se ha sentado de nuevo en el banquillo este martes. La magistrada de la Sección de lo Penal número 1 del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dejado visto para sentencia el juicio contra él por un presunto delito de quebrantamiento de condena en la modalidad de manipulación de dispositivos técnicos.

Se le acusa de haber inutilizado en dos ocasiones la pulsera de vigilancia telemática que debía llevar para cumplir las medidas de control impuestas. Por estos hechos, la Fiscalía solicita una multa de 10 meses con una cuota diaria de 20 euros, lo que supone un total de 6.000 euros.

El dispositivo, asignado por Instituciones Penitenciarias, permitía comprobar el cumplimiento de las condiciones de su libertad vigilada. Entre sus obligaciones figuraba mantenerlo cargado y operativo en todo momento.

Vecino de la barriada del Príncipe, Ilias M. permanece en prisión provisional desde el 28 de noviembre de 2024, cuando entró en prisión tras ser detenido por presuntos delitos relacionados con el autoadoctrinamiento y la autocapacitación terrorista dos días antes.

Dos versiones enfrentadas

La primera incidencia se registró el 2 de febrero de 2024, cuando el dispositivo generó una alerta al quedarse sin batería.

Según explicó el acusado durante el juicio, tal y como ha recogido El Faro de Ceuta, recibió una llamada para advertirle de lo ocurrido y procedió a solucionar el problema de inmediato. En todo momento negó haber manipulado deliberadamente la pulsera para interrumpir la señal de geolocalización.

"Nunca he tenido el dispositivo tres días apagado. Se apagó por la noche, es normal, se te puede olvidar cargarlo…", sostuvo este martes en el Juzgado. También cuestionó que hubiera podido permanecer tres días sin vigilancia sin que la Policía acudiera a buscarlo.

La segunda incidencia se produjo en noviembre de 2024, coincidiendo con su detención por presuntos delitos de autoadoctrinamiento y autocapacitación terrorista.

El acusado justificó entonces la falta de carga del dispositivo alegando que se encontraba esposado y no podía moverse cuando recibió el aviso de que la batería estaba a punto de agotarse.

Ilias M. negó que hubiera intentado eludir el control de la libertad vigilada y aseguró que, en ambas ocasiones, se encontraba en su domicilio cuando se produjeron las incidencias.

Sin embargo, la versión ofrecida por los agentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional difiere de la del acusado, especialmente en lo relativo a lo ocurrido en febrero.

Según los policías, aquella primera incidencia se produjo un viernes y no pudo determinarse si la interrupción de la señal se debió a una manipulación del dispositivo o a la falta de batería.

La pulsera permaneció sin emitir señal durante el fin de semana, hasta que el lunes los agentes acudieron al domicilio del acusado para comprobar su situación y asegurarse de que el dispositivo volviera a funcionar correctamente.

Los agentes explicaron que el Centro Operativo de Vigilancia Electrónica (COVE) de Instituciones Penitenciarias detectó la incidencia y contactó con el acusado para que cargara la pulsera.

Uno de los policías señaló que este tipo de avisos son relativamente habituales y que, por lo general, se resuelven directamente entre el centro de vigilancia y la persona sometida a control telemático.

En este caso, al no obtener respuesta a los requerimientos efectuados durante el fin de semana, se optó finalmente por enviar a los agentes al domicilio.

La Policía defendió que no se desatendió la alerta, sino que se actuó de forma progresiva, siguiendo el procedimiento habitual. Los funcionarios aseguraron que no fue posible contactar telefónicamente con Ilias M. durante esos días.

La segunda incidencia tuvo lugar en noviembre de 2024, cuando agentes de la Guardia Civil acudieron a su vivienda para detenerlo en el marco de una investigación antiterrorista. Según su versión, el aviso de batería baja se produjo mientras se encontraba esposado y bajo custodia policial, por lo que no pudo poner a cargar.

La Fiscalía mantiene su petición de condena al considerar acreditado que el acusado incumplió sus obligaciones de control del dispositivo, especialmente durante la incidencia de febrero, cuando la pulsera habría permanecido sin emitir señal durante varios días.

La defensa, por su parte, solicita la absolución al entender que no existen pruebas suficientes de una manipulación deliberada y que las incidencias pudieron deberse a problemas técnicos o a la falta de batería.

Un historial de condenas

Esta detención en noviembre 2024 no era, sin embargo, la primera vez que Ilias M. se encontraba en el punto de mira de los investigadores por actividades vinculadas al yihadismo.

Según publicó El Pueblo de Ceuta, su primera detención se produjo a finales de 2017 en la barriada del Príncipe Alfonso. Entonces, los investigadores lo situaron en una presunta red de captación, adoctrinamiento y reclutamiento vinculada al Estado Islámico (ISIS).

En diciembre de 2019 alcanzó un acuerdo con la Fiscalía que se tradujo en una condena de cuatro años y ocho meses de prisión por enaltecimiento del terrorismo, además de cinco años de libertad vigilada una vez cumplida la pena.

Durante su estancia en el centro penitenciario Murcia II, los investigadores detectaron nuevas actividades de adoctrinamiento dirigidas a otros internos.

En abril de 2021 fue detenido de nuevo, después de que funcionarios de prisiones alertaran a la Policía sobre sus presuntas labores de adoctrinamiento yihadista entre reclusos que podían encontrarse en situación de vulnerabilidad.

Tras recuperar la libertad y regresar a Ceuta, Ilias M. habría retomado la difusión de propaganda yihadista a través de perfiles en redes sociales y aplicaciones de mensajería cifrada, según la información facilitada por la Guardia Civil.

Entre el material localizado figuraban discursos del portavoz oficial del Estado Islámico que los investigadores consideraron susceptibles de favorecer la autocapacitación yihadista e incitar a la comisión de atentados.

Estos hechos desembocaron en su última detención, en noviembre de 2024, la tercera en un periodo de siete años.

Una operación que volvió a situarlo bajo investigación por presuntas actividades relacionadas con el terrorismo yihadista y que coincidió con la segunda incidencia en la pulsera telemática cuyo supuesto quebrantamiento se ha juzgado ahora.