La Policía Nacional ha puesto en marcha a primeras horas de la mañana de este domingo un dispositivo para comenzar a levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, donde viven más de 3.000 migrantes. EFE
La Policía comienza el desalojo del campamento de la playa del Trampolín de Ceuta entre gritos de "Marruecos no"
Los migrantes han comenzado a levantarse y a gritar un llamamiento al presidente Pedro Sánchez ante la posibilidad de volver a Marruecos.
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Eran las 7.30h de la mañana cuando en la playa del Trampolín solo había un grupo de empleados de la limpieza que se encontraban en la zona, algo inusual a esas horas en la playa.
En ese momento, no había presencia policial. Hasta que en ese momento llegaba una furgoneta de la Policía Nacional sin más movimiento. Poco a poco, los inmigrantes de los asentamientos de la primera parte del Trampolín más cercanos a la zona de la desaladora, han empezado a despertarse y a coger sus cosas.
La presencia de los limpiadores, periodistas y sin apenas policía es algo inusual en esta playa. Por eso, muchos de las primeras chabolas han empezado a apartarse a un lado con sus cosas.
No ha sido hasta las 8.00h cuando ha irrumpido un gran volumen de furgones de la Policía Nacional para iniciar el desalojo del Trampolín en la primera fase.
La Policía Nacional ha usado los BMR que llegaron este viernes a Ceuta para esta operación. Además, se ha dado soporte con alrededor de 10 vehículos pesados del Ejército. Junto con ellos, también había dispositivos de UIP de múltiples partes de España como Sevilla o Valladolid.
Con este despliegue se ha dado inicio al desalojo de una de las parcelas, aunque todavía queda el triple.
Allí, al menos 4.000 migrantes llevaban utilizando la playa como refugio desde hace semanas, en uno de los asentamientos más grandes desde que los días 30 y 31 de julio miles de personas irrumpieran en la ciudad autónoma al cruzar la frontera con Marruecos.
Después de la actuación de la Policía, se han vivido momentos de tensión entre los migrantes que han comenzado a corear: "Marruecos no". Mientras, muchos de ellos han comenzado a levantarse de sus posiciones.
Y entre todo el caos, también se han podido escuchar varios cánticos llamando al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. "Pedro, Pedro", se ha oído.
Ante la visible agitación de los migrantes, los efectivos han utilizado un intérprete para transmitirles lo que iba a suceder.
Los alrededor de 400 migrantes serán trasladados por las autoridades en autobuses hasta el Centro Temporal de Extranjeros (CATE) situado en la frontera del Tarajal, donde se les realizará el correspondiente triaje para su identificación.
Según las primeras informaciones, todo apunta a que podrían ser trasladados a Loma Colmenar, como se hizo hace unos días tras el desmantelamiento de un asentamiento en la playa de Benítez. En esa ocasión, fue el momento en el que más migrantes volvieron a su país de forma voluntaria.
En este traslado caben seguramente unas 1.000 personas y el puerto también cuenta con la capacidad de trasladarles. Los policías han organizado a los migrantes en grupos de unas diez personas para así poder llevarles al centro ordenadamente.
La operación se produce unos días después de que el Gobierno de Ceuta alertara de que el agua de esta playa está contaminándose como consecuencia de la utilización de la misma por parte de los migrantes.
Decenas vuelven
Después de la actuación de la policía, decenas de los migrantes han decidido volver a Marruecos.
Fuentes policiales han confirmado a EL ESPAÑOL que muchos de ellos han preferido volver ante la idea de pasar por el CATE. Algo similar a lo que sucedió hace unos días en la playa de Benítez.
Ante la posibilidad de que se les deniegue el asilo prefieren volver a Marruecos ya que muchos saben, por lo que se cuentan entre ellos, que no suelen concederlo.
A esto se añade la posibilidad de que se les abra un expediente de expulsión para que tengan que volver a su país. En este caso, volver a España se complica puesto que se les prohíbe hacerlo entre tres a cinco años, dependiendo de lo que determinen las autoridades.
Por ello, el trabajo de los efectivos ha sido ralentizado debido a que los mismos autobuses que llevan a los migrantes al CATE, luego les traslada hasta la frontera con Marruecos.