Agentes de la Policía custodiando a un grupo de inmigrantes.

Agentes de la Policía custodiando a un grupo de inmigrantes. EFE

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La violencia se instala en Ceuta a los 60 días de la invasión: los militares, agredidos cada dos días y un 60 % más de delitos

Los militares han sufrido 13 ataques graves desde la entrada de más de 80.000 inmigrantes en Ceuta el pasado 30 de julio.

Otras historias: La Policía desaloja de una playa de Ceuta a los migrantes y decenas regresan a Marruecos antes de ser identificados

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Han pasado 60 días desde la invasión de más de 80.000 personas en Ceuta. Desde ese entonces, pese a que hay menos gente, la sensación entre los habitantes sigue siendo la misma: el temor.

La vida para los ceutíes ha cambiado. Desde el 30 de julio hasta el 27 de septiembre, el Servicio de Emergencias de la ciudad autónoma ha recibido 8.304 expedientes, mientras que en ese mismo periodo de 2025 se registraron 1.490, lo que muestra una variación de un 457,3%.

"Los habitantes nos sentimos inseguros. Nos han robado nuestra ciudad, la tranquilidad y la alegría. Ya no podemos salir tranquilos y nadie nos ayuda", asegura Jorge, camarero del bar El Capote.

Según el Servicio de Emergencias, se han registrado en ese lapso 1.339 agresiones, 217 ataques con arma blanca, 42 atentados con arma de fuego, 44 víctimas de abuso sexual y 908 allanamientos de morada.

"No queremos que se olviden de Ceuta. Nosotros somos España. Siempre hemos estado acostumbrados a la migración, incluso mi padre es marroquí, pero lo que estamos viviendo no tiene ningún sentido", expresa Jorge.

También añade que la situación ya no es tan caótica como en agosto, pero que todavía no se logra controlar. "No tienen sitio donde dormir, entonces los ves tirados en la calle y muchos van drogados o borrachos. Eso te hace sentir inseguro porque en ocasiones son violentos cuando les dices que no les darás dinero", agrega.

Agresiones a militares

Por su parte, Lorenzo del Río, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) confirmó que los delitos en Ceuta han aumentado en un 60% desde la entrada masiva.

Además de generar una tensión entre los habitantes, las fuerzas militares españolas, desplegadas en el terreno, también están sufriendo las consecuencias.

Cada dos días, los militares están sufriendo una agresión, afirma la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). Sin embargo, han sido 13 los casos más graves.

El primero de estos fue el 27 de agosto, cuando una patrulla con cuatro militares fue emboscada y apedreada en Benzú. El resultado: los cuatro uniformados resultaron heridos y 12 personas fueron capturadas.

El 28 de agosto otro grupo de inmigrantes lanzó un artefacto tipo cóctel molotov contra una patrulla militar, en la cual no hubo heridos.

Al día siguiente, un inmigrante, en estado de embriaguez, empujó a un militar y este cayó sobre unas rocas. Tuvo una fractura de peroné y lesiones en el hombro, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital.

La tensión no disminuyó y al día siguiente, la Guardia Civil detuvo a tres marroquíes que estaban lanzando botellas con líquido corrosivo contra efectivos en San Amaro.

Ya el 3 de septiembre, un inmigrante fue capturado cuando intentó apuñalar a un soldado del Grupo de Regulares y otro fue detenido tras apedrear a militares que lo hallaron cuando entraba ilegalmente en una vivienda.

Dos días después, nuevamente una patrulla fue apedreada en la playa del Trampolín mientras que el 6 de septiembre, un militar tuvo una luxación de codo en una identificación de un inmigrante.

"Entre el 7 y el 8 de septiembre, un legionario fue rociado con spray de pimienta y en el otro caso, un militar fue atacado con arma blanca", asegura ATME.

Pero el caso más grave se registró el 9 de septiembre, cuando una patrulla llegó tras la alerta de un robo de un bolso a la salida de un supermercado.

En ese momento, uno de los agresores arremetió a patadas contra un militar, que tuvo una dislocación de rodilla. El grupo que los atacó huyó sin que pudieran ser identificados.

Los dos últimos registros fueron el 16 de septiembre, en el que un grupo de migrantes amenazó a una patrulla; y el 20, cuando una persona amenazó de muerte con arma blanca a varios militares.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, algunos de los ataques registrados a las fuerzas españoles estarían siendo comandados por un grupo de 72 agentes infiltrados de Marruecos.

"Nada de eso es casualidad. Tiene un trabajo previo saber que la patrulla pasará a las 5 de la mañana en Benzú, como ocurrió el pasado 27 de agosto. Los atacantes fueron un grupo de 40 personas, que estaban armados con palos y piedras que debían tener preparados", dice una alta fuente militar del Ejército.

Sin refuerzos

A su vez, Jupol alerta que tras dos meses desde la invasión, la situación es "inaceptable" y que el "Ministerio del Interior continúa sin ofrecer una respuesta acorde con la gravedad de la crisis que está viviendo la ciudad autónoma".

Desde hace varias semanas, el sindicato ha denunciado que los policías en Ceuta están sometidos a extensas jornadas de trabajo, falta de descanso, escasez de personal y unas condiciones de alojamiento y trabajo "que no corresponden con las exigencias de un dispositivo extraordinario".

El aumento de la inseguridad también está ocasionando que los agentes, al igual que la ciudadanía, estén constantemente en peligro.

"No podemos tener a los policías apagando fuegos permanentemente. Se desaloja un asentamiento y poco después vuelve a generarse; se produce una pelea y acuden los agentes; se registra una agresión y se vuelve a enviar una patrulla. Esto no es una estrategia de seguridad, es mantener a los policías en una situación de emergencia permanente", sentencia Jupol.

Frente a la situación, el sindicato pide que se adopten medidas eficaces para solucionar lo que atraviesa Ceuta y también que se garanticen alojamientos dignos, descanso y condiciones laborales compatibles con la prevención de riesgos laborales para los agentes en el terreno.