Un grupo de regulares del Ejército en Ceuta.

Un grupo de regulares del Ejército en Ceuta. Europa Press

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Un sargento herido en una nueva emboscada contra los militares desplegados en Ceuta: "La ciudad es un polvorín"

Es el segundo ataque en 48h que se ha saldado con cuatro marroquíes irregulares detenidos por la Policía Nacional.

Los militares estaban patrullando en plena noche cuando fueron apedreados por un grupo de invasores.

Más información: La emboscada de Ceuta indigna a mandos militares: "Usar tropas desarmadas como porteros de discoteca es humillante"

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Esta noche los militares han vuelto ha sufrir una nueva agresión que ha terminado con un sargento de regulares del Ejército herido, con una brecha en la cabeza provocada al caer al suelo, mientras se encontraban en la zona del Foso Real: "Sufrieron una nueva emboscada y han sido apedreados esta noche", según explican desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME).

La Policía Nacional ya ha detenido a cuatro personas que participaron en este nuevo ataque al Ejército, en la playa del Chorrillo.

Es el segundo ataque se produce apenas 48h después de que otro grupo de cuatro militares resultasen heridos cuando estaban patrullando la ciudad el pasado jueves a las 5:00h de la madrugada.

Una "situación crítica" para los militares desplegados sobre el terreno en Ceuta que, cada día, tienen que "aguantar agresiones físicas, insultos y un machaque psicológico", según explican desde la asociación.

Muchos de estos militares viven en Ceuta junto con "sus familias y no pueden darles toda la seguridad que deberían por estar cumpliendo con el deber y obligación de dar seguridad a toda la ciudadanía y defender la integridad territorial de España".

El problema está en que los militares que están desplegados sobre el terreno desde que se produjo la invasión el pasado 30 y 31 de julio se encuentran desarmados, algo que dificulta que "cumplan su misión" y les deja desprotegidos "sin poder garantizar su propia integridad".

Tras estos ataques piden al Ministerio de Defensa que se dé "apoyo psicológico" a todos los miembros del Ejército que se encuentran y que, ahora mismo, tienen una sensación "de impotencia al no poder ayudar más porque están al límite mental y físico", según denuncian.

Mismo modus operandi

Los atacantes al Ejército tanto este sábado como en la madrugada del jueves han usado el mismo modus operandi.

Este sábado los soldados han recibido el ataque con piedras mientras se encontraban patrullando la zona del Foso Real. Algo parecido ocurrió el pasado jueves cuando se dirigían a la barriada de Benzú y su vehículo sufrió una emboscada y fue apedreado por entre 35 y 40 marroquíes.

Dos emboscadas en menos de 48 horas a miembros del ejército que se encuentran desarmados con las patrullas por la noche y con coches o vehículos que no están blindados.

La primera se saldó con la detención de 12 personas, de las cuales 11 van a ser expulsadas a Marruecos tras ser condenadas. En este nuevo ataque, de momento, hay cuatro marroquíes ilegales detenidos.

Medidas legales para defenderse

La indefensión de los militares en Ceuta ante cualquier tipo de agresiones deja a todos los efectivos en una situación muy complicada al no contar con los equipos de protección necesarios para poder actuar. Lo que necesitan es tener un respaldo jurídico que les ampare y permita llevar a cabo la protección de los ceutíes y de ellos mismos.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL los militares exigen que se les dote del equipo necesario como "una porra, o un chaleco y cascos" porque "ahora van sin nada, sin armamento".

El problema está en que no hay una normativa activa acorde para que "tengan la defensa que corresponde por ley" y puedan defenderse "de este tipo de agresiones", explican.

Se limitan es a patrullar las zonas y estar a "disposición de la Policía y Guardia Civil": "No podemos hacer nada, estamos atados de pies y manos", lamentan a EL ESPAÑOL.

Lo único que pueden hacer es defenderse "si la agresión va para defender su propia vida", según relatan desde ATME.

Para que la situación cambie lo que tiene que ocurrir es que se "declare un Estado de Emergencia, de Excepción o que se regule mediante un Real Decreto" la situación de los militares en la ciudad autónoma después de la invasión.

Y, es que, la Ley 39/2007 de la carrera militar, en la que se especifica que los miembros de las Fuerzas Armadas que presenten sus servicios como policía militar, naval o aérea o intervengan en operaciones descritas en la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional tendrán carácter de agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones.

Esto permitiría que se puedan "identificar, detener a una persona o actuar en proporción a cada situación", explican.

Sin estas medidas legales o jurídicas, poco o nada pueden hacer ante este tipo de agresiones.

Ahora cuentan que están "a la espera de que reaccione el Ministerio de Defensa", en caso contrario los militares "van a seguir vendidos". Lo que necesitan es que se tomen las "medidas necesarias para poder habilitar y equipar a los militares y que puedan actuar en proporción a la fuerza de la agresión", sentencian a EL ESPAÑOL.

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