Imagen del jacuzzi de la villa en la que sucedieron los hechos.
Un accidente en el jacuzzi, principal hipótesis de la muerte del "desconocido" matrimonio irlandés en Cullera
Los hechos ocurrieron en un chalé de lujo mientras toda la familia estaba en la vivienda. Los hijos entraron en shock tras hallar los cuerpos.
Más información: Dos menores encuentran los cadáveres de sus padres, un matrimonio irlandés, en su casa de Cullera (Valencia)
La exclusiva urbanización Cap Blanc, ubicada en la localidad valenciana de Cullera, se ha visto sacudida por un trágico suceso que ha generado estupefacción y bastante mutismo entre los vecinos de la zona.
Un matrimonio de origen irlandés, de 50 y 45 años, fue encontrado muerto al lado del jacuzzi del chalé en el que estaba alquilado en sus vacaciones estivales. La hipótesis principal a la que apunta en este momento la investigación es la del accidente, aunque este miércoles otras líneas llegaron a estar abiertas.
Sus hijos (chico y chica), menores de edad (14 y 16 años), dieron con el macabro hallazgo y alertaron de lo sucedido de manera inmediata.
Horas después y tras el paso de la Guardia Civil por el lugar de los hechos, tan solo algunos vecinos se entremezclaban con los medios de comunicación este miércoles a las puertas de la villa 'Colina del Sol', ubicada en lo más alto de la montaña que da nombre a la urbanización.
En el punto "más privado y selecto" de Cap Blanc se encuentra la casa en la que fueron hallados los cuerpos del matrimonio de nacionalidad irlandesa, lo que evidencia un alto poder adquisitivo.
Se trata de una zona de un único acceso a la que se llega por una empinada cuesta y donde la privacidad es una de sus principales características, ya que no tiene apenas vecinos junto a ella, tan solo tres viviendas unifamiliares la rodean.
Conformada por varias alturas, cuenta con terrazas, piscina, jacuzzi, parking privado, verja y cámaras de seguridad.
Sin querer hablar y todavía consternados por el suceso, los vecinos de los inmuebles adyacentes no han querido prestar declaraciones ni atender a los medios de comunicación. Sin embargo, en todo el recorrido hasta llegar a lo más alto de Cap Blanc pocos eran ajenos a lo que había ocurrido.
"Cerca de las 19:00 horas de la tarde del martes empezamos a escuchar sirenas por la urbanización y a ver policías y ambulancias subir hacia arriba", explica Gabriel, vecino de Cap Blanc, en declaraciones a EL ESPAÑOL.
Al tratarse de una gran urbanización en la que residen muchas personas, los vecinos más habituales no conocían a la familia. "No los conocía, sabemos solo lo que hay en Internet. Al final es una urbanización muy grande, hay alquilados y propietarios, cada uno hace vida en su zona por su cuenta, no nos conocemos todos", asegura Gabriel.
Ninguno de los vecinos de Cap Blanc preguntados por este diario tenía detalles más allá de los publicados en medios de comunicación y redes sociales.
Según explican, la urbanización está dividida en "dos zonas": la zona baja en la que los residentes son más habituales y son propietarios de las viviendas; y la zona alta, centrada en un alquiler vacacional de las casas más lujosas y con mejores vistas.
Puerta de entrada a la villa 'Colina del Sol'
Según los vecinos, la familia que se ubicaba en la parte alta de Cap Blanc llegó "hace pocos días" a la vivienda, por lo que no eran residentes ni llevaban mucho tiempo en la urbanización.
A lo largo de la mañana del miércoles, después de trascender la noticia, algunas personas se acercaron a la vivienda para ver qué ocurría en las inmediaciones. "La sensación es extraña, nunca había pasado un suceso de este tipo en la urbanización", afirmaban.
Ni la propiedad ni los residentes más próximos a la villa quisieron hacer declaraciones al ser cuestionados sobre el asunto.
"Todo muy raro"
Los hechos ocurrieron el pasado martes y las fuentes consultadas apuntan a la misma valoración inicial: "Es todo muy raro". El enigma sobre lo que pasó sobrevuela en la investigación y todas las líneas se encuentran abiertas.
La primera fue una muerte violenta. Motivo por el que se hizo cargo el Grupo de Homicidios de la Guardia Civil.
Sin embargo, el análisis inicial del Servicio de Criminalística no encontró indicios claros, pues no había entradas forzadas ni estancias revueltas como suele suceder en estos casos. Todo estaba, aparentemente, intacto y las cámaras de seguridad tampoco mostraron presencia de terceras personas.
Así que a continuación aparecieron dos tesis, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL: una, la de la muerte accidental; otra, la del consumo de drogas.
Los cuerpos fueron hallados al lado del jacuzzi desnudos y con marcas que parecían punzantes. De ahí la hipótesis de las drogas.
Pero en este momento es la muerte accidental la hipótesis que prevalece. Los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde fueron trasladados los cuerpos, tratan de esclarecer lo ocurrido, por lo que habrá que esperar al resultado de la autopsia.
Los agentes de la Guardia Civil también analizan restos biológicos y de sangre de la zona del jacuzzi y las muestras del agua turbia de la tina de baño. Con ello y la inspección de la estancia intentan recomponer minuciosamente cada momento del suceso.
Tal como informó Las Provincias, los investigadores barajan la posibilidad de que uno de los cónyuges sufriera un colapso o un incidente grave en el agua y el otro tratara de rescatarle, causándole las pequeñas lesiones, y luego también falleciera.
En el momento de los hechos, el matrimonio se encontraba en la planta inferior y los hijos, que tienen necesidades especiales, en la superior. El silencio reinaba y nada hacía sospechar del hallazgo que se produciría posteriormente, y sin ningún tipo de alerta previa, por parte de los menores.
El aviso
Éstos comenzaron a buscar a sus progenitores al no saber dónde estaban ni escuchar nada, de acuerdo con las fuentes consultadas por este periódico. Pasado un rato y al ir a la planta baja, vieron los cuerpos de sus padres que yacían en la zona del jacuzzi.
Inmediatamente contactaron con la persona que les había alquilado el chalet. Éste, a su vez, llamó al teléfono de Emergencias 112, por lo que se desplegó todo el dispositivo policial.
El Ayuntamiento de Cullera, al tener conocimiento de lo sucedido, activó a una trabajadora social y a una psicóloga para que se trasladaran rápidamente a la vivienda, tal como informan fuentes municipales.
Emergencias también activó, a su vez, a dos psicólogas del Equipo de Respuesta Inmediata ante Emergencias (ERIE) de Cruz Roja Española. Los menores estaban en shock y apenas pronunciaban palabra. Además, no tenían ningún conocimiento del idioma español. Fue a las psicólogas de Cruz Roja a las que les acabaron narrando lo ocurrido.
Entre todos estos especialistas lograron contactar con otros familiares de Irlanda a través del teléfono móvil de uno de los menores. Les comunicaron lo sucedido y tres de ellos se trasladaron a Cullera, donde llegaron en la madrugada del miércoles. Son hermanos de los fallecidos y, por lo tanto, tíos de los jóvenes.
El Ayuntamiento, en un primer momento y en coordinación con la Generalitat, estudió la posibilidad de trasladarlos a un centro de menores, pues pasaban a depender de la administración. Pero finalmente -y al poder contactar con la familia- los trasladaron a un hotel de Cullera, en el que pudieron reunirse este miércoles con sus tíos a la espera de la autopsia.