El momento de la entrada ilegal a nado en Ceuta de dos migrantes magrebíes. EFE
Ceuta, a los 8 días del viaje fugaz de Sánchez: 5.000 invasores en la calle, 6 niñas violadas, 88 cadáveres en la morgue, reyertas y asaltos
Agentes consultados por este diario afirman que se pasan el día atendiendo incidencias como consecuencia del colapso de la ciudad.
Fuentes expertas en geopolítica aseguran que Marruecos es "parte implicada": "Sabe que la respuesta es inútil y no tendrá repercusiones económicas".
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Meses antes de la Marcha Verde, el reportero y escritor Arturo Pérez-Reverte escribió una crónica en la que afirmaba que el Sáhara había entrado "de lleno en la fase más odiosa para un periodista: el rumor". Este viernes, a nueve días del cruce masivo de la frontera de Ceuta por miles de inmigrantes, esta ciudad vive una fotocopia de la situación que, hace 51 años, describió el autor del Capitán Alatriste.
Miles de personas sin identificar pasean por las calles del centro y la periferia de la ciudad. Tantas que ni siquiera las administraciones son capaces de acordar una cifra común.
La consecuencia detrás de este descontrol es, precisamente, que no es posible saber qué tipo de perfiles andan sueltos.
Un grupo de inmigrantes magrebíes, este viernes, en Ceuta. EL ESPAÑOL
Como consecuencia, en este momento, las fuerzas de seguridad investigan un total de seis presuntos casos de agresión sexual denunciados por migrantes de la oleada masiva de la semana pasada, según informa a este periódico la Delegación del Gobierno en la ciudad.
"Los migrantes están por todas partes", explican fuentes del Ejecutivo autonómico. "Son 6.000 personas. Puedo hacer un vídeo desde la puerta de mi oficina hoy; hay 200 niños debajo. Las barriadas son tremendas; se están atendiendo multitud de disturbios. Hubo 300 atenciones en emergencias por riñas y peleas…", amplían.
"Esto está generando un alto riesgo de seguridad, no solo para los migrantes. Ayer la Policía Nacional nos transmitió que se produjo una violación de una niña de 17 años, también marroquí; la vulnerabilidad está al límite". Y en este sentido, recalcan: "La situación no llega ni por asomo a lo que se puede llamar normalidad".
Por su parte, fuentes policiales consultadas por EL ESPAÑOL consideran que la cifra es incluso mayor y que el dato real se encuentra en la horquilla de los 8.000 a los 10.000.
Por su parte, el recuento de personas que murieron intentando cruzar El Tarajal se eleva hasta las 88 al cierre de este reportaje.
Nada de normalidad
Si hay algo en lo que sí están de acuerdo todas las fuentes consultadas a pie de calle por este diario es en que en ningún caso se puede hablar de un regreso a la normalidad.
En los negocios, en las aceras o incluso por teléfono, la gente habla. No siempre se prestan a participar en este reportaje, pero todos coinciden en que la situación está descontrolada.
Incluso a pesar del sinfín de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que patrullan las calles de forma incansable.
No sólo porque haya una amenaza de una segunda avalancha migratoria para el próximo 15 de agosto, sino porque la realidad de las calles es dramática y la inseguridad se ha disparado, hasta el punto de que algunos ceutíes se plantean salir de la ciudad autónoma.
Decenas de menores inmigrantes en las calles de Ceuta, esta semana. .jpg
El cóctel de caos, estrés y miedo hace que sea difícil diferenciar, a veces, la realidad de la especulación.
En una librería, una vecina ceutí le habla al reportero de una supuesta agresión sexual a un menor de edad por parte de un menor inmigrante no acompañado, que después ingresó en un centro de acogida.
Pero este periódico no ha sido capaz, al cierre de este reportaje, de confirmar la veracidad de estas declaraciones.
Lo que sí es una realidad es lo que cuenta una fuente de los Cuerpos de Seguridad del Estado que ha intervenido en múltiples avisos desde que estalló la crisis.
"Nos pasamos el día corriendo de un lugar para otro: puñaladas, botellazos en la cabeza... Uno de los últimos que hemos atendido fue una llamada de unos ciudadanos que nos alertaron de que un hombre en calzoncillos se había metido en la casa de una mujer ceutí y había intentado acostarse con ella", explica a EL ESPAÑOL.
Menores inmigrantes pasan la noche en el polígono industrial de El Tarajal, en Ceuta.
"Hay mujeres en ciudades marroquíes vecinas de Ceuta que denuncian la desaparición de sus hijos, quienes muchas veces están aquí, en centros de menores. Y no existe ningún protocolo por el que se les permita acceder para recuperarlos", lamenta.
"Con esta situación", detalla el agente, "es normal que mucha gente se quiera marchar de Ceuta. Quien no vive esto no es capaz de imaginar el miedo que se mete en el cuerpo y con el que llegamos a casa después de ocho horas viendo cada día situaciones desagradables y pensando que también las puede vivir mi familia".
Y por eso, abandonar la ciudad para jubilarse o buscar una vida más estable en territorio peninsular se ha convertido en una idea recurrente en la cabeza de muchos ceutíes que están sufriendo las consecuencias de esta crisis. En especial, quienes son autónomos.
Miedo en las calles
Algo que contribuye a alimentar el miedo en el centro de Ceuta, la zona más poblada, es que en los últimos días ha sido progresivamente 'tomada' por centenares de inmigrantes que cruzaron El Tarajal.
Pese a que los días posteriores a su llegada, estos se concentraban en los alrededores del CETI y en las periferias, ahora se reparten por decenas en plazas, parques y calles de todo el territorio.
Vista de un momento del reparto de comida que lleva a cabo el ONG ‘Luna Blanca’ a las personas migrantes este viernes, en la zona de las naves del Tarajal. EFE
Eso hace que mucha gente rechace de plano dar declaraciones. Es el caso de un matrimonio de etnia árabe que regenta un kiosco consultado por este diario sobre la situación.
En un primer momento, la mujer se muestra dispuesta a colaborar, pero por no conocer bien el español, decide llamar a su marido para atender la entrevista.
Y este, cuando llega, pregunta al periodista por qué ha tomado nota del nombre de su esposa, en tono desconfiado. Ella insiste en que quiere hablar, pero él zanja el asunto: "Cuanto menos se hable, mejor".
Leña del árbol caído
Algo que se ha convertido en un suceso habitual al caminar por Ceuta es cruzarse con un sinfín de jóvenes adolescentes que piden al paseante dinero para comprar comida.
La mayoría llegaron con la cartera prácticamente vacía. Pero eso hace que, en la desesperación de algunos por comprar comida y bebida, haya quien se aproveche.
Varios vecinos relatan a este diario que, sobre todo en barrios periféricos, hay tiendas que inflan los precios de sus productos básicos cuando van a comprar inmigrantes.
"Botellines de agua a cinco euros o paquetes de tabaco a doce, cuando aquí normalmente cuestan tres", expone un vecino.
Por qué no se actúa ya
Una de las grandes preguntas que circula estos días es cómo si se pudo devolver a 72.000 personas voluntariamente en las primeras horas no se ha podido atajar el problema.
Sin embargo, tal y como dicta la Ley de Extranjería, una vez los migrantes están dentro de territorio español, "para que haya una expulsión debe existir una resolución administrativa", explican fuentes del Gobierno ceutí.
"Una vez dentro [y tras cruzar la frontera, donde sí se permite la devolución], si no se quieren ir, no se les puede expulsar mientras no se instruya un expediente".
"De momento –añaden– Delegación del Gobierno ha dicho que sólo se prevé la expulsión de 30".
Además, los expertos señalan que "las devoluciones no dependen sólo de la voluntad española; requieren la colaboración efectiva de Marruecos como país de origen o de tránsito para identificar y readmitir a esas personas".
Pero el desbordamiento es tal, y la falta de efectivos –policías, traductores, militares– para poder atender a los miles de irregulares tan acuciante, que se teme que el trámite de estas cuestiones pueda demorarse "meses".
No todos se quedarán. "A los marroquíes el asilo se les deniega salvo que demuestren que son perseguidos por motivos de, por ejemplo, religión u homosexualidad, porque a Marruecos se le considera un país seguro".
Sin embargo, tal y como han señalado varias oenegés expertas en migraciones, hay muchos irregulares que provienen de otros países en conflicto, como Sudán, y probablemente sí puedan acceder favorablemente a la solicitud de asilo.
En qué beneficia a Marruecos
Tal y como ha podido saber este periódico de fuentes cercanas al Gobierno de Marruecos, Rabat está culpando a España de la gestión de la crisis y ve inaudita la incapacidad del Gobierno de Pedro Sánchez para lidiar con la situación.
Sin embargo, fuentes expertas en geopolítica consideran este argumento "una falacia", ya que "Marruecos es parte implicada"
Mohamed VI, con su hijo, Moulay El Hassan, en el Palacio Real de Tetuán, en las celebraciones del Día del Trono, que conmemoraban sus 27 años de reinado.
Así lo expresa el coronel retirado Francisco Rubio Damián, experto en Seguridad Global y Defensa.
España, señala, es un Estado de Derecho sometido a una legislación nacional, europea e internacional que establece garantías jurídicas para cualquier persona que accede a su territorio, incluso cuando es de forma irregular.
"Eso implica acciones de identificación, comprobación de nacionalidad, asistencia jurídica, posibilidad de solicitar protección internacional. Las devoluciones no dependen sólo de la voluntad española. Requieren la colaboración efectiva de Marruecos como país de origen o de tránsito para identificar y readmitir a esas personas".
A ello se le suma un factor operativo, "totalmente desbordado por la inacción previa a la crisis por parte española, ya sea por desconocimiento de lo que iba a ocurrir o por dejación política".
La gran pregunta es qué gana Marruecos en toda esta crisis.
El teniente general Juan Montenegro, representante militar de España ante los comités militares de la OTAN y la Unión Europea y militar destinado en Ceuta durante años, hoy retirado, cree que lo de Marruecos ha sido una prueba de fuerza.
"Ha visto que tiene poder para hacer esto cuando quiera. Sabe que la respuesta es inútil y no tendrá repercusiones económicas. También ha sido un test para la Unión Europea. ¿Cuál ha sido la respuesta? Un desastre. Bruselas tiene un arma infalible contra Marruecos: la economía. Pero no se ha usado".
Montenegro lo resume en una cuestión de marcaje. "Cuando permite la entrada de 72.000 ciudadanos, está probando nuestra respuesta. Demuestra fuerza y su influencia geoestratégica en el Atlántico y en el Mediterráneo".
Rubio Damián considera que Marruecos también refuerza su capacidad de presión sobre España "al hacer patente que el control de los flujos migratorios, que se han convertido en un instrumento de influencia política, dependen en buena medida de la colaboración marroquí".
"La crisis ratifica que Marruecos es un socio imprescindible para la estabilidad del Mediterráneo. Eso fortalece su posición negociadora en cuestiones como la financiación europea, la cooperación policial, los acuerdos pesqueros o cualquier otro asunto pendiente con Europa".
En definitiva, cada crisis migratoria incrementa el valor estratégico de Marruecos como gestor de la frontera sur de Europa, por lo que cualquier debilidad mostrada por España le favorece.
Personas caminan hacia la frontera con Marruecos saliendo de España.
Samuel Morales, consultor de seguridad y defensa, considera que la situación "no se puede analizar de forma aislada", aunque, en su opinión, si se mira el marco completo, "esto es una acción más para conseguir un objetivo: el Sáhara Occidental".
"No era una presión migratoria como se ha ejercido en otros momentos. Marruecos utiliza la migración como arma política. Esta vez no ha sido eso. Las 50.000 personas se han retirado. ¿Qué sentido tiene que cruces un día y te retires?"
Por eso, Morales considera que esto ha sido "un aviso" y que existen cuatro opciones que podrían explicarlo.
"Primera: la visita a Argelia de Sánchez, que parece poco creíble. Segunda: Marruecos está haciendo inversiones mastodónticas en el estadio de Casablanca para la final del Mundial, quieren que se juegue en Marruecos. Necesita recuperar el dinero y promocionar el país económica, turística y políticamente. Es probable y posible".
"Tercera: estamos en el marco de conversaciones discretas entre Mauritania, Estados Unidos, Marruecos y España donde se está hablando de la gestión del espacio aéreo del Sáhara Occidental, que también cubre Canarias. Cuarta, puede haber tensiones internas dentro de Marruecos, aunque es difícil conocerlo".
¿Qué gana, por tanto, Marruecos?
"Es un aviso de que puede hacer. El lawfare, la inmigración, los acuerdos económicos, las aguas territoriales: hay que ver la estrategia de Marruecos como una línea de puntos. La clave está en europeizar el problema, porque esto es una cuestión de la UE y Marruecos, no sólo de España".