Decenas de migrantes colapsan las puertas de acceso al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta como consecuencia de un incremento en las entradas ilegales por la vía marítima
Más de 1.000 inmigrantes han llegado a nado a Ceuta en 9 días tras prohibir el Supremo las devoluciones en el mar
La ciudad tutela ya a 472 menores, 16 veces su capacidad ordinaria, mientras centenares de adultos esperan fuera del CETI
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A las siete menos diez de la mañana, dos mujeres vestidas con trajes de neopreno alcanzaron la rotonda del Poblado Marinero después de haber recorrido por sus propios medios una ciudad que desconocían.
A esa hora, la Policía Nacional recibía avisos de vecinos que se encontraban en las calles a jóvenes empapados, algunos todavía con las aletas en la mano, y los orientaban hacia las dependencias donde debían ser identificados.
Ceuta había pasado otra noche mirando al mar: la niebla redujo la visibilidad, decenas de flotadores quedaron dispersos frente a la costa y todas las unidades disponibles de la Guardia Civil trabajaron durante horas para rescatar, localizar y trasladar a quienes conseguían alcanzar aguas españolas.
Embarcaciones de la Guardia Civil y Salvamento Marítimo, patrullan en la playa del Tarajal vigilando la zona para evitar la llegada de migrantes a nado a Ceuta desde Marruecos.
"Absolutamente desbordados"
El balance provisional de la madrugada da cuenta de una presión difícil de medir con exactitud. La Marina Real marroquí recogió a unas 300 personas y la Guardia Civil se hizo cargo de alrededor de un centenar en el mar, mientras otras alcanzaron las playas del Recinto, el Sarchal o el Tarajal sin ser detectadas.
A las nueve de la mañana, la Policía Nacional había filiado ya a más de 120.
Las cifras se suman a más de un millar de llegadas durante la última semana, la mayor concentración desde la crisis de mayo de 2021, y han obligado a movilizar al Servicio Marítimo, los GEAS, la USECIC, las patrullas territoriales, Salvamento Marítimo y Cruz Roja.
"Estamos absolutamente desbordados; ayer entraron cerca de 200 personas", admiten a EL ESPAÑOL fuentes del entorno del presidente de Ceuta, Juan Vivas. La emergencia ya ha salido de la frontera y se ha instalado en los centros de acogida, las comisarías y los montes próximos al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.
Fuentes internas situaban este martes en 652 las personas alojadas dentro del CETI y en más de 300 las que aguardaban fuera, muchas bajo mantas facilitadas por Cruz Roja, extendidas como toldos sobre cartones y asfalto, a la espera de ser identificadas y de que se libere una plaza.
Un grupo de migrantes se hacina en el exterior del CETI, en una imagen de este martes.
La situación más grave se encuentra en la red de protección de menores, competencia de la Ciudad Autónoma. Ceuta tutela ya a 472 menores extranjeros no acompañados, frente a los 210 que acogía el pasado 14 de julio, lo que supone 262 incorporaciones en dos semanas.
El sistema funciona con una ocupación equivalente a 16 veces su capacidad ordinaria y ha obligado a reabrir instalaciones de emergencia en el polígono del Tarajal. Sólo durante las últimas 24 horas se incorporaron medio centenar de menores.
El portavoz del Gobierno local, Alejandro Ramírez, calificó este martes la situación de "extremadamente grave" y reconoció que el dispositivo está "colapsado".
Casi tres mil entradas
El repunte de julio culmina un año en el que Ceuta se ha movido en dirección contraria al conjunto de España. Entre el 1 de enero y el 15 de julio llegaron irregularmente al país 14.479 personas, un 24,7% menos que durante el mismo periodo de 2025.
En Ceuta, Interior contabilizó 2.826 entradas por el perímetro terrestre, un 149% más que las 1.133 registradas un año antes. La estadística oficial incluye entre las entradas terrestres las producidas a nado bordeando los espigones fronterizos.
Los intentos se han sucedido durante todo el mes y algunos grupos han elegido momentos en los que calculaban que la vigilancia podía estar más distraída.
La noche del 19 de julio, mientras España celebraba su victoria ante Argentina en la final del Mundial, alrededor de 200 personas se echaron al agua desde Marruecos para tratar de alcanzar Ceuta.
La Marina Real desplegó tres embarcaciones y concentró la mayor parte de las interceptaciones en el Tarajal; unos días antes, tras la semifinal frente a Francia, más de un centenar había intentado la misma ruta.
Las fuerzas de seguridad ya habían reforzado el dispositivo ante la posibilidad de que los festejos futbolísticos fueran utilizados como una ventana para el cruce.
Migrantes colapsan las puertas de acceso al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta.
Ley de Extranjería
A las condiciones del verano —mar más calmado, temperaturas altas y episodios de niebla— se ha añadido un cambio jurídico que afecta directamente al trabajo de los agentes.
La sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo establece que el rechazo en frontera previsto en la Ley de Extranjería sólo puede aplicarse a quienes intentan acceder superando elementos físicos de contención, como la valla.
Cuando una persona es interceptada en el mar mientras nada hacia Ceuta o Melilla debe tramitarse el procedimiento ordinario de devolución, con identificación, asistencia letrada, intérprete y posibilidad de solicitar protección internacional.
Las cámaras, los sensores y los drones sirven para vigilar, pero carecen de la función física de una barrera.
Los sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles sostienen que la resolución ha cambiado los incentivos y puede haber contribuido a concentrar los intentos en el mar, donde cada rescate exige ahora más trámites y medios.
El Gobierno de Ceuta evita establecer esa relación de manera concluyente. "No tenemos constancia cierta de que pueda ser el motivo", señaló Ramírez, quien recordó que la ciudad ya vivió fuertes repuntes estivales antes del fallo y situó entre las causas habituales la meteorología y el buen estado del mar.
El Ejecutivo ceutí reclama al Estado que acelere los traslados de adultos a la Península y aplique con mayor rapidez el mecanismo de derivación de menores, además de movilizar personal, alojamiento y recursos económicos.
Fuentes del entorno de Vivas aseguran que la Ciudad está actuando "con lealtad y sentido de Estado", pero consideran "inmediato e inaplazable" que la Administración General del Estado active un plan de contingencia migratoria.
"Son necesarias medidas estructurales encaminadas a dar respuesta a una situación que deriva de condicionantes igualmente estructurales: el hecho de ser la única frontera terrestre de Europa en África", añaden.
Un agente de la Guardia Civil, consolando a un migrante después de llegar a Ceuta a nado.
La otra cara
La presión tiene además un balance que queda fuera de las estadísticas de entradas. Cuatro personas murieron en apenas 24 horas durante el último fin de semana y varias familias han difundido las fotografías de jóvenes desaparecidos después de lanzarse al agua desde Marruecos.
En el dispositivo desplegado frente a Ceuta, la prioridad inmediata sigue siendo localizar a quienes aparecen entre la niebla antes de que la corriente los arrastre, mientras en tierra la Policía trata de identificar a quienes llegaron durante la noche y el CETI busca un espacio que ya no tiene.
Durante la mañana del martes las entradas continuaron y Salvamento Marítimo y la Guardia Civil rescataron a otras 53 personas. La Ciudad preparaba nuevos recursos para menores, los trabajadores del CETI reclamaban refuerzos y las administraciones mantenían reuniones de urgencia.
La crisis avanzaba al ritmo de cada parte de filiaciones y de cada aviso de un vecino que encontraba a un joven mojado caminando sin rumbo, mientras una ciudad entera intentaba absorber en sus calles y en sus centros de acogida lo que seguía llegando desde el mar.