Toni Porto, entrenador y fundador del CF Tramontana, junto con el equipo de jóvenes gitanas federadas.

Toni Porto, entrenador y fundador del CF Tramontana, junto con el equipo de jóvenes gitanas federadas. E.E.

Reportajes

Pioneras dentro y fuera del campo: las futbolistas gitanas de La Mina hacen historia "contra los obstáculos y críticas"

"Cuando entran al vestuario se olvidan de todos los problemas y tienen esperanza", cuenta Toni Porto, el fundador del equipo, a EL ESPAÑOL.

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Toni Porto nunca se hubiese imaginado que su equipo de fútbol de barrio copase la atención a nivel nacional y que sus chicas fuesen un referente para otras muchas adolescentes de etnia gitana que, como ellas, ansían con tener nuevos horizontes en sus vidas.

Era el año 2000 y todo empezó como un sueño cargado de ilusión por parte de Porto que al principio no parecía tener gran recorrido, pero su espíritu entusiasta con el que él mismo se define le hizo perseverar y empeñarse en montar "un equipo de fútbol para sacar a los chavales de la calle", explica este entrenador a EL ESPAÑOL.

Así empezó el CF Tramontana entre el esfuerzo y la esperanza de los vecinos del barrio de La Mina en Sant Adrià de Besòs en Barcelona. Y, es que, este barrio es un barrio en el que principalmente vive gente de etnia gitana, un barrio "marginado, con una tasa de paro altísima". Un barrio que nació de realojar núcleos chabolistas que vivían en el

Ahí las familias luchan por llegar a final de mes como pueden, principalmente "trabajando en los mercadillos" que últimamente no viven el mejor momento porque las ventas han bajado mucho en los últimos años.

Por eso, la vida de la gente de este barrio no es fácil y cualquier rayo de luz da esperanza para poder afrontar el día a día de una forma más entusiasta y con ilusión.

Para los jóvenes que jugaban en este club cuando pasaban la puerta se olvidaban de todo y se les abría una nueva ventana donde disfrutaban del momento. Y en esta labor social unida al deporte Toni tuvo una nueva idea hace seis años, formar un equipo femenino.

Esta nueva proposición traía consigo enfrentarse, en cierto modo, a las tradiciones de la comunidad gitana que no estaba acostumbrada a que sus niñas o adolescentes hiciesen este tipo de actividades. Pero, Toni siempre creyó en que hacer deporte o jugar al fútbol también les vendría bien a estas jóvenes, sin abandonar sus raíces gitanas.

Barreras de género y tradición

"Al principio nadie me apoyaba, pero poco a poco fui hablando con los padres, me dieron su respaldo y empezamos con el equipo de las chicas", relata a EL ESPAÑOL.

Claro, pero las barreras con las que este nuevo equipo de fútbol se encontró no eran pocas porque "es complicado ser gitana y ser jugadora de fútbol, hay que saltar muchos obstáculos". Pero, estas jóvenes lo tuvieron claro desde el principio y lucharon patada a patada, gol a gol, su posición dentro de este equipo.

"Estas chicas de esa edad se encierran en casa para ayudar a sus madres y jugar al fútbol les da más libertad, aunque sin perder de vista la educación que deben tener como niñas gitanas", sentencia el entrenador.

Así, este año por primera vez empezarán las cadete a jugar en el equipo federado y se sumarán al equipo amateur.

"A las chicas que ya estaban jugando algo les dije que les daba una oportunidad de que pudiesen jugar y federarles, esto fue un alegría para ellas. Es una forma de abrirles las puertas", señala Toni a EL ESPAÑOL.

Además estas jóvenes no solo han tenido que luchar contra los propios obstáculos de dentro del pueblo gitano, por ser mujeres sino que también muchas han tenido que soportar racismo de fuera y comentarios ofensivos hacia ellas.

Pero la lucha siempre ha estado en su ADN y, por eso, partido a partido han ido peleando y venciendo todo tipo de barreras para llegar a donde estar hoy y ser el primer equipo federado de mujeres gitanas de España.

Estas adolescentes están haciendo historia y esto es algo que genera "un gran orgullo" en ellas y en quienes les están acompañando y aupando en este camino.

Y quizá lo que no podían imaginar al principio es que gracias a este equipo de fútbol femenino el club ha pasado a estar en otro nivel: "Esto es un orgullo para nosotros, es un levantamiento para el club muy grande", señala el entrenador quien presume orgulloso de que han recibido "llamadas desde Francia o Países Bajos interesándose por el equipo de las chicas", asegura.

Por eso, ahora es el momento de pasar de nivel "y de que jueguen en un nivel más alto" que hasta ahora estando federadas. En ellas confía Toni, pero también todo el barrio de La Mina que han asumido esta nueva realidad que quizá, nunca hubiesen imaginado, pero siempre manteniendo las tradiciones y la esencia gitana. Algo por lo que también pelea y defiende Toni.

Pioneras que abren paso

Estas mujeres están abriendo una puerta a otras chicas gitanas como ellas que, sin perder su propia esencia, puedan ver que pueden hacer otras actividades o hobbies que quizá no se atrevan a practicar por miedo a su propia idiosincrasia.

"Ahora se sienten más respaldadas" explica Porto quien asegura que "el hecho de ser reconocidas por toda España les está haciendo que se motiven".

Al final lo que más fuerza da a estas jóvenes es "que vaya gente a animarlas y a verles jugar en el campo" aunque sea algún torneo propio dentro del club como el que se celebró durante tres días hace tan solo unas semanas.

Pero, dar el salto a otras competiciones como la Donosti Cup, el torneo internacional de fútbol base más importante de España que reúne a 910 equipos de 32 países es algo que les llena de orgullo y satisfacción.

Para este equipo llegar a este tipo de campeonatos es algo que tiene un carácter especial porque saben de dónde vienen y todo lo que han tenido que luchar para poder estar ahí.

Y, es que, el fútbol les da la oportunidad de por unas horas, por unos instantes poder ser ellas mismas y "olvidarse de todo lo demás, dejan atrás los problemas".

Así cada día que cruzan las puertas del CF Tramontana y se meten al escenario se abre para ellas un espacio que les da libertad y les permite poder ser unas chicas jóvenes y luchadoras que gol a gol van rompiendo con las barreras. Por eso, este club y este equipo ha hecho que se creen lazos muy fuertes entre ellas quienes se consideran grandes amigas.