Santos, este miércoles, mostrando en su portátil el mensaje de su perfil en la Seguridad Social donde figura como fallecido.
La Seguridad Social declara a Santos muerto en vida: "Estoy enfermo y no puedo ir al médico ni cobrar la nómina"
Sergio Ramos, abogado de este vecino de Murcia: "Nunca he tenido un caso así. Iré al Registro Civil a demostrar que mi cliente está vivo".
Más información: Ginesa pide ayuda para dar con el ladrón que le robó en San Javier: "Me siento mal al verme la cara en el espejo"
Santos está muerto en vida en términos administrativos. “En la Seguridad Social me han declarado como persona fallecida”, tal y como explica el propio Santos, difunto a ojos de la Administración, pero que está tan vivo como su indignación.
Este ciudadano que solventó numerosas vicisitudes burocráticas desde que se marchó de Ecuador, hace más de dos décadas, para ganarse un permiso de residencia y luego la nacionalidad española, no da crédito“al error” que ha cometido la Seguridad Social.
“Esto ha dejado de ser una broma cuando no he podido retirar mi tratamiento médico en la farmacia, para los fuertes dolores que sufro, a causa de las secuelas de un accidente de tráfico”, según advierte Santos Párraga Mejía (Ecuador, 1979) a EL ESPAÑOL.
De hecho, se ha visto obligado a recurrir al despacho del abogado Sergio Ramos en Murcia, para demostrar que está vivo porque han anulado su DNI, su pasaporte, su tarjeta sanitaria, su carné de conducir... No puede hacer trámites médicos ni bancarios tras ser dado por muerto por la Seguridad Social.
- ¿Cómo se enteró de que le habían dado por muerto?
- Santos: Trabajo en el área logística de una empresa que se dedica al cultivo de cannabis medicinal, me suelen pagar la nómina el día 1 o el 2 de cada mes, pero este miércoles no había cobrado y estábamos ya a día 8 de julio. Estaba extrañado por no cobrar.
Llamé a recursos humanos para preguntar qué ocurría y me dijeron que habían recibido una carta de la Seguridad Social donde les informaban de que estoy fallecido.
- ¿Cómo reaccionó usted?
- No me lo podía creer. Les dije que se dejasen de bromas, pero me dijeron que era verdad y que no pueden pagarme la nómina.
Santos entró en su perfil de la Seguridad Social, metió su DNI y comprobó que en su empresa no le estaban gastando una broma en cuanto leyó el mensaje automático que aparecía en su ordenador:
“No es posible su identificación. El identificador pertenece a un fallecido. Solicite la solución en cualquier Administración de la Seguridad Social”.
El mensaje que informa a Santos de que está muerto para la Seguridad Social.
A las cuatro de la tarde de este miércoles, Santos confirmó que estaba muerto en términos administrativos, aunque las consecuencias prácticas las comprobó cuando fue a la farmacia de La Alberca a la que siempre acude a retirar el tratamiento médico que tiene pautado, como paciente crónico de la Unidad del Dolor en Murcia.
“Pensé que esto solo era un tema laboral, pero dejó de ser una broma cuando en la farmacia me dijeron que no podían darme mis medicamentos porque la Seguridad Social ha anulado mi tratamiento crónico al darme por muerto”, insiste Santos, de 47 años, y que hasta el miércoles formaba parte de la población activa de este país.
- ¿Qué es lo que hizo?
- Le pregunté a la farmacéutica que cómo iba a estar muerto si me estaba viendo delante de ella en el mostrador. Además, me conoce porque cada mes voy a recoger mis medicamentos a la misma farmacia.
La mujer se reía porque estoy vivo y me daba la razón, pero no me podía dar unos medicamentos tan fuertes sin la receta. Los compañeros salieron a comprobarlo al ordenador y me confirmaron que en la farmacia nunca habían visto una cosa así.
Yo les dije que me iba al centro de salud a ver a mi médico de cabecera y me advirtieron de que no podría ir a la consulta porque no puedo coger una cita. Mi tarjeta sanitaria está desactivada al estar fallecido.
El asunto empezó a preocuparle a Santos porque necesita relajantes musculares para paliar el dolor diario que le causa su radiculopatía lumbar y cervical, así como sus hernias dorsales, lumbares y cervicales.
También toma medicación para dormir. Todo ello, a causa de las secuelas físicas y psicológicas que padece por un accidente de tráfico que sufrió en julio de 2024 y que casi lo incapacita a nivel laboral.
“Yo trabajaba antes de matarife en Mercamurcia y un día que iba en moto al trabajo, una furgoneta se saltó un stop en la rotonda del auditorio de La Alberca y me llevó por delante”.
Un camión llegando a las instalaciones Mercamurcia.
Santos afrontó una baja larga, marcada por las secuelas físicas y psicológicas que le dejó ese accidente. En abril de 2025, se llevó un nuevo varapalo a nivel personal.
“En el reconocimiento médico me declararon no apto para trabajar en un matadero”. De modo que tras 19 años ejerciendo de matarife, terminó en el paro y hace unos meses logró reengancharse al mercado laboral en una empresa dedicada al cannabis medicinal.
“Menuda ironía, salgo adelante después de sufrir un grave accidente de tráfico y cuando estoy viendo la luz al final del túnel, la Administración me declara muerto”, reflexiona con ironía. "Las he pasado canutas a nivel mental y físico como para que me pase esto ahora".
De forma que este mismo miércoles por la tarde, Santos acudió al bufete Ruiz Abogados en Murcia, para buscar una solución al limbo mortuorio en el que le ha metido la Seguridad Social.
"Nunca había tenido un caso así por el despacho", admite el letrado Sergio Ramos, especializado en temas de extranjería o en derecho laboral, entre otras áreas.
- ¿Qué acciones piensa emprender?
- Sergio Ramos: Lo primero que voy a hacer es ir al Registro Civil y a la Seguridad Social para demostrar que mi cliente está vivo.
El abogado Sergio Ramos.
El letrado subraya que "la Administración tiene que resolver rápido esta situación anómala" y "no debería poner pegas en principio". Ramos recalca que la solución debería ser "rápida" porque han dado por muerto a Santos y a nivel administrativo no existe para ningún trámite.
Es un fantasma para su centro de salud, la farmacia, el banco, su empresa...
Pero lo cierto es que Santos está preocupado por varios frentes. El primero, el de la economía familiar, ya que tiene tres hijos y a día de hoy sigue sin percibir su nómina de junio y las facturas de agua y luz están a su nombre.
"No sé si también me habrán bloqueado las cuentas bancarias y si me darán de baja en los suministros porque han anulado toda mi documentación. Mi abogado dice que me debieron dar por muerto hace unos días, pero aún no sabemos en qué fecha fue. Yo me enteré de casualidad porque no cobraba la nómina de junio".
El segundo frente que le preocupa es su salud, como paciente crónico de la Unidad del Dolor, ya que no puede afrontar su día a día en el trabajo y con la familia sin la medicación que tiene pautada. “Solo me quedan pastillas para afrontar dos días”.
- ¿Qué opina su esposa de su situación?
- Santos: Ella se lo toma a broma y se ríe.